NIC 19. Beneficios a empleados. Valor actual de la deuda y del gasto anual

El costo final de un plan de prestaciones definidas es aleatorio o cuando menos incierto, ya que va a verse afectado no sólo por los sueldos finales, la rotación de los empleados y su mortalidad, sino también por los rendimientos que produzcan las inversiones del plan.

Con la finalidad de medir el valor actual de las obligaciones por prestaciones y el costo relativo del ejercicio, será necesario aplicar un sistema de valoración actuarial, repartir las prestaciones entre los períodos de servicio y establecer una serie de hipótesis actuariales, como se expone a continuación.

Sistema de valoración actuarial

El uso por parte de la empresa de un sistema de valoración actuarial es necesario para determinar no sólo el valor actual de sus obligaciones por prestaciones definidas, sino también el costo por los servicios prestados en el ejercicio actual y, si es necesario, el costo de los servicios pasados. El sistema actuarial a utilizar será el método de la unidad de crédito proyectada. Este considera cada año de servicio como embrión de una unidad adicional de derecho a las prestaciones y estima cada unidad de forma separada hasta obtener la obligación final.

La empresa descontará el importe total por las prestaciones por jubilación, incluso en el caso que una parte de ella tenga que ser pagada dentro del plazo de 1 año, a contar desde la fecha de realización de los estados financieros.

Reparto de las prestaciones entre los años de servicio

Para poder determinar el valor actual de las obligaciones por prestaciones definidas y el costo por los servicios prestados en el ejercicio actual, así como, si es necesario, el costo por los servicios realizados en el pasado, las prestaciones han de distribuirse entre los años de servicio según la fórmula del plan.

Ahora bien, si los servicios prestados por un empleado en ejercicio posteriores van a suponer unas prestaciones más elevadas que las de los años anteriores, entonces procedería la distribución de forma lineal en el período que hay entre la fecha a partir de la cual el servicio realizado por el empleado le concede derecho a las prestaciones del plan y la fecha en que los servicios prestados con posterioridad le otorguen al empleado el derecho a recibir prestaciones accesorias, distintas a los incrementos salariales futuros.

Según el método de la unidad de crédito proyectada, si la empresa quiere conocer el costo por servicios del ejercicio actual deberá atribuir una parte de las prestaciones a los servicios realizados en dicho ejercicio actual. De igual forma, para determinar el valor actual de la obligación, se atribuye una parte de las prestaciones a los servicios prestados en el ejercicio actual y en los anteriores.

De esta forma, las prestaciones son atribuidas a los ejercicios en los que existe la obligación de pago de las mismas. Esta obligación la tendrá la empresa mientras los empleados vayan prestando los servicios, a cambio de los cuales la empresa se ha comprometido a pagar prestaciones en el futuro.

El uso de técnicas actuariales va a posibilitar la estimación de la obligación con tal grado de fiabilidad como para justificar su reconocimiento como pasivo en los estados financieros.

Hipótesis actuariales

Las hipótesis actuariales, que deben ser insesgadas y coherentes entre si, serán las mejores estimaciones que tendrá la empresa respecto a las variables que determinarán el costo final de las prestaciones a realizar. Dentro de estas hipótesis, destacan:

  • Las demográficas, son hipótesis en relación a los empleados que en un futuro puedan recibir prestaciones de la empresa. Proporcionarán información acerca de la mortalidad, las tasas de rotación de los empleados, las incapacidades, las jubilaciones anticipadas, los beneficiarios de los planes y la demanda de servicios en los planes de asistencias médica.
  • Las financieras, son hipótesis relacionadas con las tasas de interés, los salarios y sus expectativas futuras y las tasas de rendimiento que pueden tener los activos del plan. Si se trata de planes asistenciales, se relacionan con los costos futuros médicos y, según el grado de importancia, con los costos administrativos de las reclamaciones así como con el pago de las prestaciones.

Se ha señalado antes que las hipótesis actuariales deben ser insesgadas, ello obligará a que sean prudentes aunque no excesivamente conservadoras. También han de ser coherentes entre ellas, lo que va a significar que han de evidenciar las relaciones económicas existentes entre inflación y aumentos salariales o rentabilidad de los activos y tipo de interés.

Las hipótesis financieras se establecerán en términos corrientes (o nominales) a menos que las establecidas en términos reales dispongan de mayor fiabilidad, como ocurriría si estuviéramos en el marco de una economía muy inflacionaria. También será aconsejable que estas suposiciones de carácter financiero se fundamenten en las expectativas del mercado.

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