No siempre la prestación de servicios personales da lugar al pago de prestaciones sociales

Un lector nos consulta sobre el siguiente caso:

“Soy un trabajador que presta sus servicios de mantenimiento en hoteles. Con la empresa que me da el trabajo hice un acuerdo verbal y trabajo con ellos esporádicamente. Pregunto: ¿Tengo derecho a que me afilien a salud, pensión y ARL?  Otra pregunta: ¿Tengo derecho a que me paguen liquidación en caso de que me retire o me despidan?  Gracias por su asesoría.”

Pues bien, el único contrato que da lugar al pago de prestaciones sociales es el contrato de trabajo. Y para que se configure el contrato de trabajo se requiere que concurran tres elementos, a saber: prestación personal del servicio, remuneración (salario) y continuada dependencia o subordinación del trabajador con respecto al empleador.

Prestación personal del servicio. Contrario a lo que sucede con los contratos civiles y administrativos de prestación de servicios, en los cuales el contratista puede prestar el servicio personalmente o  a través de otras personas,  en el contrato de trabajo el servicio debe ser prestado de manera personal y exclusiva por el trabajador. Así por ejemplo, el cajero de un banco no podría  enviar a un tercero para que lo reemplazara en la ejecución de  sus funciones.

Remuneración o salario. En el contrato de trabajo la labor desarrollada por el trabajador tiene necesariamente que ser remunerada, o sea que si es gratuita no podría hablarse de contrato de trabajo. Se puede decir que en Colombia no existe el trabajo subordinado gratuito. Como ejemplo de trabajo gratuito puede mencionarse el que realizan algunas personas en instituciones de caridad o de socorro, como asilos de ancianos, orfanatos, Defensa Civil, Cruz Roja, etc., en los cuales la prestación del servicio es libre, voluntaria y sobre todo autónoma.

Dependencia o subordinación. El trabajador debe sujeción y obediencia al empleador, acatar sus órdenes, cumplir los reglamentos  que éste le imponga. En términos sencillos la subordinación se define como la facultad que la ley le confiere al empleador para darle órdenes al trabajador, imponerle reglamentos, horarios de trabajo, etc., y la obligación correlativa que le asiste al trabajador de acatar y cumplir esas órdenes, esos reglamentos, etc.  Pero también se requiere que esa dependencia o subordinación sea continuada, o sea que no debe tratarse de una dependencia ocasional o eventual, sino que debe gozar de vocación de permanencia, de continuidad.

Es de subrayar que la subordinación del trabajador con respecto a su empleador no es ilimitada ni absoluta, sino que se contrae exclusivamente al ámbito laboral, de tal suerte que el trabajador sólo estará obligado a obedecer aquellas órdenes que se relacionen directamente con la labor contratada. Así mismo, la relación de dependencia debe darse en un ambiente de consideración y respeto a la dignidad del trabajador. Y éste a su vez, le debe a su patrono lealtad, respeto y consideración.

Así pues,  con los elementos que se vienen de relacionar resulta fácil establecer cuándo estamos frente a un contrato de trabajo y cuándo estamos ante uno de distinta naturaleza.

El elemento diferenciador entre el contrato de trabajo y el contrato civil (o administrativo) de prestación de servicios lo hace la dependencia o subordinación. Los demás elementos, es decir la prestación personal del servicio y la remuneración, se pueden encontrar en otras clases de contratos, pero la subordinación sólo está presente en el contrato de trabajo.

Desde luego que existen casos en los que la subordinación es tan sutil que da la impresión de que no existiera, pero existe. Es apenas una línea delgada la que la separa de la autonomía,  y eso muchas veces lleva a la confusión. Esa situación generalmente se advierte en empleados altamente calificados que laboran como asesores, consultores, altos ejecutivos, etc., en empresas grandes, y que muchas veces ni siquiera asisten a ella pues lo hacen desde su casa u oficina externa.

Aunque con lo dicho la consulta que dio lugar a esta columna ya fue respondida, cabe decirle al lector que por tratarse de una labor esporádica, eventual,  de corta duración, y en la cual no se percibe dependencia continuada, el elemento subordinación está ausente y por tanto no se configura contrato de trabajo, razón por la cual esos servicios no dan lugar a prestaciones sociales. Y como contratista que es, debe afiliarse a la seguridad social por su cuenta.

MÁS SOBRE

Gerencie.com en su correo.

Suscríbase y nosotros colocaremos en su bandeja de entrada la mejor información que generamos diariamente.

Siéntase libre de opinar

Una opinión
  1. ASCANIO ANTONIO USTATE dice:

    Buenos Dias.

    tengo una pequeña finca de 60 hetareas hasta el momento no es autosostenible tengo 4 vacas lecheras alguien se me ofrecio cuidarla como paga recibira la producion de leche mi pregunta es que tipo de contrato debo hacerle a esa persona sin que sea de arrendamiento y que mas tarde no me exija prestaciones sociales
    Favor ayudarme con esto Gracias

En Gerencie.com está permitido opinar, criticar, discutir, controvertir, disentir, etc., pero debe hacerlo sin insultar y sin ofender a otros.

Información legal aplicable para Colombia.