Pensión de sobrevivientes – No siempre la procreación de un hijo releva al cónyuge, compañero o compañera de la obligación de probar la convivencia

Como es sabido, durante los últimos años el derecho a la pensión de sobrevivientes en favor del cónyuge o del compañero o compañera permanente ha estado condicionado a la convivencia de quien reclama la pensión con el causante por los menos durante los últimos años de vida de éste.

Y digo que durante los últimos años, toda vez que años atrás era la esposa la llamada a disfrutar del derecho a la sustitución pensional de su marido, aunque no hubiese convivido con éste al final de su vida, con tal de que se mantuviera vigente el vínculo matrimonial.

Así, no era raro encontrar casos en que los cónyuges se separaban de hecho recién casados, posteriormente el hombre establecía una relación marital con otra mujer, la cual se prolongaba por 30 o 40 años, procreaban entre sí varios hijos, y al morir éste se presentaba la esposa y reclamaba la pensión, y la compañera se quedaba totalmente desamparada a pesar de haber convivido con el causante la mayor parte de su vida.

De ese tiempo a acá “ha pasado mucha agua por debajo del puente”,  la legislación ha cambiado, se le ha reconocido estatus a la relación marital de hecho, se ha privilegiado la convivencia real y efectiva entre los miembros de la pareja sin importar si la misma está presidida o no por un vínculo jurídico,  y la protección al grupo familiar cobra todo el interés del legislador.

Sin embargo, se dan casos en que la ausencia de convivencia entre los miembros de la pareja no es obstáculo para que el sobreviviente suceda a su esposo, esposa, compañero o compañera en el disfrute de la pensión, tal como ocurre cuando dicha convivencia se hace imposible por causas distintas de la voluntad de los integrantes de la pareja, como por ejemplo cuando uno de ellos se encuentra recluido en un hospital, o legalmente privado de la libertad, o secuestrado, o trabaja en otra ciudad, etc., pero se mantiene vivo el deseo de convivir juntos, y se dan manifestaciones de ayuda y solidaridad.

Así mismo, la ley ha previsto que cuando la pareja ha procreado al menos un hijo, no se hace necesario probar la convivencia de sus miembros durante los últimos años de vida del causante.

Sin embargo, la jurisprudencia de la Sala de Casación de la Corte Suprema de Justicia ha precisado que tal exoneración de convivencia sólo procede en los casos en que dicha procreación se ha dado durante los últimos años de vida del causante y no en cualquier época.  Esta precisión la reiteró recientemente la Sala al ocuparse del caso de una mujer que se presentó a reclamar la pensión de sobreviviente de su esposo con quien no convivía desde hacía más de 20 años, pero con el cual había procreado una hija antes de su separación de hecho. Como el fallecimiento del causante se produjo antes de entrar en vigencia la ley 797 de 2003, el caso lo regulaban los artículo 46 y 47 (originales) de la ley 100 de 1993 que exige la comprobación del requisito de convivencia para el cónyuge y el compañero (a) permanente durante los dos últimos años de vida del causante, salvo que la pareja hubiese procreado al menos un hijo.

No obstante que la reclamante acreditaba el requisito de haber procreado una hija con el finado, la pensión de sobrevivientes le fue negada por cuanto el nacimiento de la hija se había producido muchos antes del fallecimiento del pensionado.

MÁS SOBRE

Gerencie.com en su correo.

Suscríbase y nosotros colocaremos en su bandeja de entrada la mejor información que generamos diariamente.

Siéntase libre de opinar

2 Opiniones
  1. Jurisconsultos SAS dice:

    Prueba

En Gerencie.com está permitido opinar, criticar, discutir, controvertir, disentir, etc. Lo que no está permitido es insultar o escribir palabras ofensivas o soeces. Si lo hace, su comentario será rechazado por el sistema o será eliminado por el administrador. Por último, trate de no escribir en mayúscula sostenida, resulta muy difícil leerle.