Pérdida de inventarios por vencimiento de medicamentos es deducible

Inicio » Impuestos. » (20 / 12 / 2010 )

Durante mucho tiempo la Dian no reconoció como deducción la pérdida de inventarios como consecuencia del vencimiento de medicamentos, situación que ahora es distinta debido a la jurisprudencia que hay sobre el respecto.

Las empresas dedicadas a la distribución de medicamentos están expuestas a que parte de su inventario se pierda debido a que sus productos tienen una fecha de vencimiento que los obliga a desecharlos, situación que durante mucho tiempo llevó a los comerciantes a tener grandes pérdidas, no solo por la pérdida de los inventarios, sino al pago de impuestos sobre el valor pérdida debido a que no se aceptaba su deducción.

Esta situación ha cambiado gracias a sentencias del Consejo de estado, sección cuarta, como a del día  19 de julio de 2007, expediente 15099, que en la parte pertinente dice:

La sociedad actora aduce que se quebrantó el artículo 107 del Estatuto Tributario al desconocer la DIAN como deducciones, gastos y expensas realizadas por Productos Roche, necesarias para la generación de la renta, como son la destrucción de inventarios no aptos para la venta y la deducción de pérdidas por obsolescencia de activos fijos.

Precisa que las comercializadoras que determinan el costo por el sistema de inventarios permanentes, registran contablemente las bajas de mercancías realmente realizadas, como una disminución de la provisión para protección de inventarios y no como un gasto, razón por la cual se presenta fiscalmente como una deducción.

Por su parte, la DIAN asevera que cuando los costos se establecen por el sistema de juegos de inventarios en ellos se encuentra incluido el valor de las mercancías perdidas y la utilidad en las ventas queda disminuida por esa cantidad por lo que no puede reconocerse por ese valor.

Precisa que no está permitido detraer, además de las unidades vendidas, las destruidas por vencimiento o por cualquier otra causa (artículo 63 E.T.). El legislador estableció un margen de disminución del inventario final hasta de un cinco por ciento de las unidades del inventario inicial más compras, cuando se trate de mercancías de fácil destrucción o pérdida pudiendo ser mayor este porcentaje si se demuestra fuerza mayor o caso fortuito.

Ante la ausencia de norma expresa que permita tomar como costo o deducción las pérdidas de mercancías, para los contribuyentes que utilizan el sistema de inventarios permanentes no resulta procedente la deducción por concepto de pérdida por destrucción de medicamentos solicitada en el renglón 45 CX Otras Deducciones, del denuncio rentístico del año gravable de 2000.

Pues bien, como quiera que una situación similar, se presentó a estudio y decisión de la Sección Cuarta de la Corporación, en esta oportunidad la Sala, relieva los planteamientos que contiene la sentencia de septiembre 25 de 2006, Consejera Ponente Dra. María Inés Ortiz Barbosa, Actor: Empresa Colombiana de Productos Veterinarios S.A. Vecol S.A., expediente No. 15032, en la cual tratándose de medicamentos, consideró:

Si el contribuyente está obligado por disposición legal a establecer el costo de los activos movibles por el sistema de inventarios permanentes, esta sola circunstancia no es suficiente para rechazar los costos generados en la destrucción de inventarios, ya que si la medida tuvo su origen en disposiciones de tipo sanitario, de salubridad pública o por prácticas mercantiles usuales, tal expensa está autorizada de conformidad con el artículo 107 del E. T., teniendo en cuenta que si bien los bienes se encuentran en el inventario, no pueden ser comercializados.

Por tanto, son "expensas" que tienen una relación o vínculo de correspondencia con la actividad que desarrolla el objeto social de la entidad, de manera que los bienes dados de baja dentro del sistema de inventario permanente, representan uno de los conceptos inherentes y necesarios para la entidad en la producción de sus ingresos o renta derivada de tal objeto social, es decir, se involucran en la actividad productora de renta.

En efecto, tratándose de productos para la salud humana, animal y vegetal, su producción, venta y comercialización, está sujeta a controles estatales de gran seriedad para determinar la seguridad y efectividad del bien que será distribuido y utilizado, controles que se realizan por lo general antes de ser lanzados al mercado y que en consecuencia si no son superados, los bienes deben ser destruidos por disposición legal, de lo cual es fácil inferir que su tratamiento debe ser el de "expensa necesaria", siempre que cumplan las condiciones establecidas en la ley, esto es, que tengan relación de causalidad .,con las actividades productoras de renta y que sean necesarias y proporcionadas de acuerdo con cada actividad" [art. 107 E. T.].

Resulta entonces válido que cuando el contribuyente debe acatar órdenes de autoridades encargadas de controlar esta clase de bienes en pro de la seguridad y salubridad públicas o porque es usual su aplicación en el campo comercial, se vea abocado a destruir parte de su inventario y por ende lo refleje en una disminución de la renta a título de costo (expensa).

De otra parte, la apertura económica y la suscripción de tratados comerciales con otros países implica el fortalecimiento de medidas fitosanitarias, de salubridad pública o de cualquier otra índole que obligan a los contribuyentes a dar de baja determinados activos movibles que (por vencimiento, deterioro, contaminación, etc.), merecen reconocimiento fiscal de expensa en el denuncio rentístico, pues de lo que se trata es de impulsar la producción y no de restringir tributariamente los incentivos previstos en la ley. Así las cosas, tratándose de activos movibles que se enajenan dentro del giro ordinario de los negocios del contribuyente que deban ser destruidos, porque no puedan ser consumidos, ni usados, es decir, que no puedan ser comercializados en ninguna forma, se admite su valor como "expensa necesaria", siempre y cuando se demuestre que el hecho ocurrió en el respectivo año gravable, tiene relación causa-efecto con la producción del ingreso y que es indispensable y proporcionado con la actividad, en otras palabras, que acata los presupuestos del artículo 107 del E.T. Además el contribuyente debe demostrar que tal expensa no ha sido reconocida por otros medios.

Estima la Sala que la jurisprudencia transcrita es plenamente aplicable en el asunto que se estudia ya que se parte de los mismos supuestos de hecho: declaración firmada por el revisor fiscal, obligación de la compañía de utilizar el sistema de inventarios permanentes, inventarios dados de baja por destrucción de medicamentos, soportados con actas de baja, suscritas por funcionarios competentes y avaladas por el revisor fiscal de la sociedad.

Ahora, contablemente los efectos son los mismos pues si bien en el caso de autos la sociedad demandante no afecta el costo de venta sino la provisión de inventarios, por ello registra en su denuncio rentístico la suma de $1.683.300.000, correspondiente a los elementos dados de baja por destrucción de medicamentos, no como costos sino como deducción en el renglón 45- otras deducciones.

Con esto, en la medida en que la perdida de inventarios por el vencimiento de medicamentes sea real y se encuentra debidamente soportada, es deducible del impuesto a la renta.

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Una opinión
  1. DIANE dice:

    quisiera saber si existe un concepto por parte de la DIAN que avale esta jurisprudencia o tal vez una sentencia ya que trabajo en una empresa distribuidora de productos veterinarios suceptibles de vencimienmto en donde el
    costo de los productos vencidos siempre ha sido asumido por la empresa

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