¿Podemos esperar que la plataforma tecnológica de la Dian sea estable en el corto o mediano plazo?

Desde que la DIAN   implementó el sistema conocido como MUISCA hace ya más de 7 años no se ha conseguido que sea estable, eficiente, fiable, y su utilización por parte del contribuyente se ha convertido en un calvario.

Cualquiera podría suponer que 7 años deben ser suficientes para conseguir que un sistema informático, por más complejo que fuera, consiguiera ser estable y robusto, pero no ha sido el caso del MUISCA.

Quienes lo gestionan han sido incapaces de hacer algo que funcione adecuadamente. ¿Podemos esperar que un corto o mediano plazo por fin la DIAN consiga construir algo decente?

Es muy probable que la respuesta a esta pregunta sea negativa. A juzgar por el comportamiento histórico del sistema de la DIAN, este adolece de graves problemas de diseño,  de estructura y optimización. En otras palabras, su diseño originalmente fue deficiente y así será hasta tanto no se implemente un nuevo sistema desde cero, lo cual parece que no está en los planes de los responsables de este tema.

Un sistema  con un diseño y estructuras deficientes de base, de origen, no se soluciona con parches, con remiendos como al parecer  se ha venido haciendo. El sistema simple y llanamente se debe construir nuevamente desde cero.

Para colocar un ejemplo más cotidiano, es como querer convertir un Renault 4 en un Ferrari de última generación. Por más actualizaciones y optimizaciones que se le realicen, y por más gordo que se el presupuesto asignado a esa tarea,  será imposible conseguirlo. El Renault no nació para ser un Ferrari. No se diseñó para ello. Su estructura no lo permite. Lo mismo hay que esperar del actual sistema de la DIAN. Nació con los problemas que siempre ha presentado y ahí estarán hasta tanto no se adquiera un Ferrari.

Además de los problemas de origen que tiene el sistema, es muy probable que algunas personas estén interesadas en mantenerlo deficiente. Un sistema caótico es un sistema más susceptible  de sufrir problemas de seguridad, por lo que sería mucho más fácil cometer fraudes, y lo que se conoce públicamente de la corrupción en  la DIAN, es ya escandaloso, y lo que no se conoce probablemente sea peor, por lo que no es descabellado especular que pueden haber personas a las que les beneficia mantener un sistema como el actual. De hecho, es algo que beneficia a todos los contribuyentes, puesto que por la misma ineficiencia del sistema informático  de la DIAN, ésta no puede hacer un control efectivo de la evasión tributaria. ¿Alguien no se ha preguntado por qué teniendo la DIAN tanta información no mejora los índices de evasión? La DIAN cada año pide montañas de información a los contribuyentes y sin embargo hace muy poco  con ella. La razón es sencilla: el sistema informático que gestiona esa información parece estar desbordado, o no estar preparado para hacer algo excepcional con esa información.

De otra parte, y conociendo la forma como funciona todo lo público en Colombia, tampoco es descabellado especular que mantener un sistema informático caótico es un gran negocio para quienes se encargan de hacerle mantenimiento. El negocio no es programar un sistema sino  mantenerlo. Un sistema se puede hacer en  un año pero requiere ser mantenido indefinidamente año tras año, y por eso se cobra un valor, y entre  más mantenimiento requiera ese sistema, más se puede cobrar por ello, de modo que existen motivos para creer que un sistema se diseñe mal intencionadamente para asegurar un mantenimiento permanente de alto costo. Algo así como una obsolescencia programada.

Un sistema que funciona correctamente  necesita muy poco mantenimiento y entonces los que lo programaron se quedan sin contratos. Un sistema con problemas descomunales como los de la DIAN son muy rentables para quienes se encargan de tenerlo aceptablemente funcionando, así sea por ratos, de modo que la pregunta es: ¿por qué estos personajes querrían hacer bien su trabajo si luego se quedarían sin los jugosos contratos de mantenimiento?

¿Por qué una entidad privada nunca presenta problemas tan  grandes y recurrentes en el tiempo? Hay entidades privadas que manejan información infinitamente mayor que la que gestiona la DIAN y sin embargo funcionan como un reloj, de manera tal que no se debe a que la DIAN tenga una tarea titánica y única  que justifique tal ineficiencia. Y además no es algo exclusivo de la DIAN. Igual pasa con el RUNT, por ejemplo, y cualquier otra entidad estatal.

Ante este panorama es razonable esperar que los problemas técnicos que aquejan los sistemas informáticos de la DIAN persistan por un buen tiempo.

La DIAN  debería plantearse la posibilidad de diseñar e implementar un sistema nuevo, completamente diferente al actual  en el que se eliminen todos los problemas y deficiencias identificadas en el actual. Probablemente les resulta traumático y engorroso volcar la información del viejo sistema al nuevo, pero con el tiempo le significará un ahorro económico por mantenimiento y podrá mejorar su eficiencia en el control de la evasión y la corrupción interna. Se requiere una solución definitiva. Hay que  atacar el problema  de raíz y los colombianos seremos aún más felices.

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