Problemas conceptuales del certificado de que trata el decreto 1070 y propuesta de modificación

De ninguna manera ha sido fácil asimilar todo un nuevo marco conceptual tributario que surgió a raíz de la reforma tributaria y alrededor de los sesenta decretos reglamentarios que se expidieron el año pasado.

Ahora bien, el certificado de que trata el decreto 1070 de 2013, incluyendo las adiciones efectuadas pro el decreto 3032 de 2013, señala en sus dos primeras condiciones lo siguiente:

  1. Si sus ingresos en el año gravable inmediatamente anterior provienen o no de la prestación de servicios de manera personal o del desarrollo de una actividad económica por cuenta y riesgo del empleador o contratante, en una proporción igualo superior a un ochenta por ciento (80%) del total de los ingresos percibidos por el contribuyente en dicho periodo fiscal.
  2. Si sus ingresos en el año gravable inmediatamente anterior provienen o no de la prestación de servicios personales mediante el ejercicio de profesiones liberales o de la prestación de servicios técnicos que no requieran la utilización de materiales o insumas especializados, o de maquinaria o equipo especializado, en una proporción igual o superior a un ochenta por ciento (80%) del total de los ingresos percibidos por el contribuyente en dicho periodo fiscal.

Ahora bien, ¿Qué sucede con una persona que recibir un 60% por concepto de salarios propiamente dichos, y un 40% como honorarios? Sin duda alguna a la luz del artículo 329 del estatuto tributario, clasificaría dentro de la categoría tributaria de empleados. Pero la reflexión nos lleva a considerar que dicha persona al efectuar el certificado en cuestión, necesariamente diligenciaría las dos primeras condiciones como falsas (NO). Por lo tanto, el agente retenedor partiendo de dicha información, practicaría las retenciones en la fuente tradicionales.

Dicha situación se podría superar de una forma simple. Partiendo de la base de facilitarles la vida a los agentes retenedores, se podría pensar en un certificado donde la persona simplemente marque con una “X” si pertenece a la categoría tributaria de empleados, o a la de trabajadores por cuenta propia o si de forma residual pertenece a la categoría de otros. Sin dejar de lado dos requisitos adicionales que son fundamentes, i) la obligación de declarar y ii) el nivel de ingresos del año anterior. Este último, de paso, dirime el conflicto conceptual si aplica  las 4.073 UVT o las 1.400 UVT.

Esta sería una forma sencilla de superar el enrollo que trae consigo dicha certificación, y las posibles consecuencias que traería en un futuro para los agentes retenedores el ejercicio de clasificar una persona sin tener los conceptos plenamente identificados.

Confiamos en que esta propuesta tenga adeptos y sea implementada por  el operador tributario antes de que culmine el 31 de marzo.

MÁS SOBRE

Gerencie.com en su correo.

Suscríbase y nosotros colocaremos en su bandeja de entrada la mejor información que generamos diariamente.

Siéntase libre de opinar

En Gerencie.com está permitido opinar, criticar, discutir, controvertir, disentir, etc. Lo que no está permitido es insultar o escribir palabras ofensivas o soeces. Si lo hace, su comentario será rechazado por el sistema o será eliminado por el administrador. Por último, trate de no escribir en mayúscula sostenida, resulta muy difícil leerle.