Propuesta indecente

Propuesta indecente la de Fedesarrollo respecto a convertir el salario mínimo en flexible, lo que equivale a eliminar el salario mínimo puesto que las empresas podrían libremente decidir cuánto pagar a sus empleados, y por supuesto que estas se inclinarán por pagar menos, nunca más.

Por fuerte que sea la crisis económica, no es posible permitir que a un trabajador se le pague menos de lo que humanamente requiere para sobrevivir; hacerlo sería un regreso al esclavismo donde la gente trabajaba casi gratis, por la pura comida y habitación.

Se pueden revisar aspectos como los aportes parafiscales, como la misma flexibilidad para despedir trabajadores, pero no el salario mínimo, pues iría en contra de la dignidad humana.

Si una empresa no es lo suficientemente rentable para pagar al menos el salario mínimo a sus trabajadores, definitivamente no es una empresa viable, puesto que no se puede esperar que la existencia de una empresa se base sobre el trabajo gratis de gente hambrienta.

En Colombia e incluso en el mundo, los empresarios son muy amantes de tomar el camino fácil cual es despedir y bajar salarios. El camino difícil y más efectivo, cual es mejorar la competitividad, la eficiencia, la innovación y la investigación, no gusta a los empresarios porque es necesario invertir recursos para ello.

Mejorar la rentabilidad quitándoles el pan a los trabajadores no le cuesta nada al empresario. En cambio incrementar la rentabilidad mejorando la competitividad y la productividad de la empresa, sí que le cuesta dinero a los empresarios, y eso no les gusta, práctica que se ha generalizado con la venía de los gobiernos.

05 / 04 / 2009

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5 Opiniones en “Propuesta indecente”
  1. makanillo dice:

    la verdad es que el problema de Colombia es que se le paga mucho a los trabajadores, el salario mínimo es exageradamente alto pues estamos en un país en crisis.
    lo que pasa es que la mayoría de los foristas son unos malditos comunistas chavistas… históricamente se ha demostrado que la riqueza debe ser para el mas vivo; porque este tiene la capacidad de crear empresas productivas que son las que hacen avanzar una país, no se dan cuenta de que existen dos clases de personas: PATRONES y empleados…AMOS y siervos.
    deberíamos hacer una reforma agraria donde se acaben con las fincas pequeñas y se le agreguen estas a las mas grandes… acabar con las prestaciones sociales (para que la salud si lo que sobra es gente), bajar los salarios y si toca no pagar nada pues que sea bienvenida la esclavitud pues este pueblo chibcha no merece mas.
    lo que en verdad me preocupa es que con la esclavitud tocaría implantar cárceles en las empresas para castigar a los trabajadores flojos y a sus pequeños bastarditos y esos costos no es justo que los pague el empresario…tocara que las esposas e hijas de los trabajadores después de su jornada laboral ordinaria (ojala de 16 horas 7 dias a la semana) se dediquen a ofrecer favores sexuales para pagar por el cepo conque se castigaria a sus esposos y a sus pequeños bastarditos.

  2. Alonso Riobó Rubio dice:

    Un empleador que había sido requerido por el inspector de trabajo del lugar con el fin de que aportara la documentación relacionada con sus trabajadores, me visitó en mi oficina de abogado. Su propósito era que yo lo asesorara en dicho asunto pues no estaba cumpliendo con la ley. Su explicación era que el negocio que tenía “no daba” para pagar el salario mínimo y las prestaciones sociales. Yo le pregunté qué gastos cubría, y me contestó que pagaba el arriendo del local, compraba las materias primas, cancelaba los costos de los servicios públicos, pagaba los impuestos, pagaba las obligaciones bancarias, tomaba para sí una suma determinada para atender su sostenimiento y el de su familia, y que con lo poco que quedaba le pagaba a sus trabajadores una suma inferior al mínimo.

    Su relato me puso de presente que el negocio alcanzaba para todo, menos para pagarle a los trabajadores lo mínimo de ley. O sea, que para los empleadores, no todos claro está, las obligaciones laborales ocupan el último lugar en la tabla de prioridades.

    Mi consejo fue: si su negocio no le da para pagarle a los trabajadores sus derechos, sencillamente no es viable, cambie de oficio porque usted no puede pretender vivir a expensas del hambre de sus empleados.

    Lo irónico del caso era que mi cliente se consideraba orgulloso porque, según sus palabras, le estaba sirviendo a la sociedad generando empleo.

  3. hiniciado dice:

    Gracias Edinson, gracias!

    hiniciado

  4. hiniciado dice:

    Saludos
    Edinson Sabogal

    Personalmente considero que de nuestras autoridades en economía, entre ellas Fedesarrollo y otras (más o menos destacadas), ven venir los pasos agigantados de la crisis gestada en el norte. Eso los tiene con los “nervios de punta”, lo cual es motivo de inspiración para que nuestros “gurús de la economía” salgan a la palestra pública con más de una propuesta, algunas de ellas más que indecentes.

    Revisemos nuestra historia y hagamos algo de memoria de las propuestas del pasado.

    1 ) Cuando la primera crisis financiera en Colombia (de que tengo memoria Grupo Grancolombiano, Banco nacional y ya ni recuerdo quienes mas), la realidad (ni siquiera propuesta) fue que las acciones poseídas por nuestro común amigo “Juan Pueblo” pasaron a valer un centavo ($0.01). Es decir, alguien dispuso alegremente del dinero mientras que ahorradores y pequeños inversionistas (pensionados, amas de casa y demás), perdían su platica.

    2 ) Cuando nuestra mas reciente crisis financiera de hace menos años (la segunda que recuerda mi memoria), “Juan Pueblo” fue el que terminó poniendo la platica para que los bancos no se quebraran y lo hizo a través del famoso 4XMil (o gravamen a las transacciones financieras); es decir, las entidades financieras “socializaron sus perdidas”, pero cuando se recuperaron y obtuvieron utilidades no llaman a “Juan Pueblo” sino solo a sus accionistas nada mas.

    3 ) Cuando los patronos chillaron por la carga prestacional, “Papá Estado” resolvió aliviarles la carga con la aun famosa Ley 50, con el “embeleco” (ya hice mía esa palabreja) de que el país generaría no se cuantas nuevas plazas de trabajo, que se reactivaría la economía, que la industria tendría como renovar sus equipos, porque aliviarle la carga laboral a los patronos definitivamente era lo que tenía frenado el desarrollo del país. Pues bien, los liberaron a ellos de cesantías retroactivas, de componentes de salarios y de otras cosas económicamente importantes para el trabajador, pero nunca (léanme bien) se vieron ni las nuevas plazas de empleo ni ninguno de los demás espejismos que ofrecieron los “gurús” del momento. Conclusión, “Juan Pueblo” volvió a poner su platica para que los que ya tenían, incrementaran su fortuna.

    4 ) “Juan Pueblo” quería comprar casa y en esas épocas de antaño “Juan Pueblo” tenía empleo y podía comprometerse a pagarle una costosa hipoteca a los bancos, pero cuando se dieron cuenta el sistema UPAC estaba casi degollando al resignado “Juan Pueblo”, le dijeron al hombre que tranquilo, que el problema no eran sus ingresos sino la fórmula y que el UPAC sería reemplazado por otra unidad de medida que reactivaría la construcción de vivienda y en efecto le cambian de nombre a este otro “embeleco” del gobierno, de UPAC pasó a llamarse UVR, pero a “Juan Pueblo” le dio lo mismo y tiempo después “Juan Pueblo” perdía su casa o apartamento de habitación y los bancos se atestaban de bienes recibidos en pago, las oficinas de cobro jurídico (que la verdad son las que mas mal pagan) hacían su agosto y la desgracia (como si fuera poco) concluida declarando a “Juan Pueblo” como persona no grata para el sector financieros, al ingresar su nombre a las famosas “Centrales de riesgo”, donde su nuevo estatus era el de paria sin dinero y sin esperanza..

    5 ) En el 2002 “Juan Pueblo” todavía ganaba demasiado dinero para el gusto de algunos patronos (que igual, muchos de ellos son los mismos que patrocinan las campañas políticas que ponen concejales, diputados, senadores y presidentes) y “Papá Estado” hace una reforma laboral donde la jornada nocturna se corre de las 6:00 pm para iniciar a las 10:00 pm, facilitándole mas recursos a los patronos, pero a costas de “Juan Pueblo”, con el cuento (nuevamente) de que la industria generaría no se cuantos nuevos empleos y otra sarta de mentiras que terminaron siendo eso, mentiras. Simplemente continúo la vertiginosa carrera de envilecimiento del salario de la clase trabajadora.

    6 ) Más recientemente vemos a algunos padres de la patria preocupados por “sacar de las listas negras del sector financiero” a “Juan Pueblo” y entonces viene la gallarda lucha legislativa hasta declarar la tan anhelada victoria; “Juan Pueblo” puede ser sacado de la lista de parias y desde luego “Juan Pueblo” puede volver a acceder al crédito (el verdadero susto de los bancos es que hacer con tanto dinero guardado y sin tener a quien prestárselo). “Juan Pueblo” se siente privilegiadamente tratado (y aunque sigue con su envilecido ingreso, ahora ya no es un paria, por lo menos para la ley) y vuelve a golpear la puerta de los bancos, porque además carece de vergüenza y dignidad. Lo que no sabe es que pronto vendrán los bancos por las miserias que tiene y volverá a estado anterior; es decir a continuar siendo un paria más, gracias a que los bancos nunca pierden.

    7 ) Pero ahí no termina todo (ojalá así fuera), “Juan Pueblo” acaba de escuchar la noticia que volverá a tener la oportunidad de poseer un techo propio para su familia (recuerden que no hace ni diez años tuve que entregarle al banco o corporación su vivienda en dación de pago); que podrá volver a comprar una casa nueva y digna y que tendrá un supertratamiento especial si su casa está comprendida entre los $70,000,000 y los $165,000,000 (como si con esos precios “Juan Pueblo” pudiera decir “déme dos” o “déme tres”). Le prometen requisitos mínimos, bajas tasas de interés, amplios plazos y toda suerte de mentiras, solo para que “Juan Pueblo” se decida a ayudarle al sistema bancario a colocar su dinero, porque se enteraron de buena fuente que “Juan Pueblo” aun tiene capacidad de pago (eso creen ellos) ya que es socio de las empresas que serán el futuro de la dignidad laboral colombiana; hablo de la CTA a la que “Juan Pueblo” vende su fuerza de trabajo y que le retribuye una compensación integral de $900,000. Lo que “Juan Pueblo” no sabe es que para una vivienda de $165,000,000, con una cuota inicial del 30% ( si no la perdió en las pirámides de hace unos meses) que equivale a $49,500,000, a una tasa UVR del 7.67%, sin pasar de 40 años de edad, la cuota mensual promedio será de $1,917,000 para un crédito a 180 meses de plazo, es decir, 15 años (que para entonces “Juan Pueblo” tendrá 55 y no se sabrá desde cuando es un cadáver laboral).

    Creo que ya está bien de tanta ingenuidad de parte nuestra. Es hora de que respeten nuestra dignidad; la dignidad del pueblo. No mas embustes; no mas “ideas geniales”. Se requieren soluciones sensatas y realizables donde “o todos en la cama o todos en el suelo”. Que el costo de lo que se nos venga encima, esta vez lo asumamos todos, pero en proporción a la capacidad de cada uno. “Juan Pueblo” lo único que tiene es capacidad de trabajar, de producir; ya le quitaron todo, ya no tiene mas dinero para subvencionar ni a patronos, ni a bancos, ni a dueños del capital y menos a un estado permisivo e ineficiente.

    He dicho!

    Saludos,

    Hiniciado

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