Renta exenta del 25% para independientes de la categoría de empleados

Últimamente se escucha en círculos de tributaristas discusiones respecto a la procedencia de la renta exenta del 25% para los independientes que califiquen dentro de la categoría tributaria de empleados. Unos, sostienen que lo descrito en el numeral 4 del artículo 2 del decreto 1070 de 2013 tiene efectos única y exclusivamente respecto de la retención en la fuente, otros sostienen que la renta exenta de que trata la norma ya citada, tiene plenos efectos en la declaración de renta.

Potencialmente ni una ni otra versión aciertan en dar claridad al respecto, veamos porqué. El numeral 4 del artículo 2 del decreto 1070 de 2013 dispone

4- Las rentas que la ley de manera taxativa prevé como exentas en razón a su origen y beneficiario. Lo previsto en el numeral 10 del artículo 206 del Estatuto  Tributario procede también para las personas naturales clasificadas en la  categoría de empleados cuyos pagos o abonos en cuenta no provengan de  una relación laboral, o legal y reglamentaria, de conformidad con lo previsto en el inciso 1 del artículo 383 del Estatuto Tributario,

Si bien el artículo 2 del decreto 1070 hace referencia al procedimiento de retención en la fuente, es claro que el numeral 4 ibídem, sin asomo de duda, brinda la total y plena procedencia de la exención de que trata el numeral  10 del artículo 206 del estatuto tributario. Es decir, extiende la renta exenta del 25%  a las personas que califiquen como empleadas y no solo a los asalariados, con lo cual, los beneficiados hasta este momento son los independientes y demás personas que puedan suscribirse a la categoría tributaria de empleados atendiendo a los requisitos de ley, con lo cual la primera tesis queda descartada por completo.

La segunda tesis, la que hace mención al uso de la exención en toda su dimensión en las declaraciones tributarias que vencen en agosto próximos, tiene la verdad relativa. Veamos el motivo.

Si bien es cierto que se  extiende este beneficio tributario, las personas que califiquen en la categoría de empleados deben liquidar obligativamente su impuesto por dos sistemas i) el sistema ordinario y ii) el IMAN, y de forma voluntaria si lo desea el IMAS de empleados.

A este respecto, el empleado debe liquidar su impuesto por el sistema ordinario y el IMAN, seguidamente el que resulte mayor será su impuesto. Y allí es donde entra el juego el relativismo. Pues en el procedimiento de determinación del IMAS al hallar la renta gravable alternativa, no se observa que se pueda disminuir con la renta exenta del 25%, el artículo 332 del Estatuto tributario es taxativo en determinar qué factores se pueden detraer de la base. Y como consecuencia de esto aun cuando es procedente para los independientes la renta exenta del 25% vía reglamentaria, es limitada a un solo sistema de determinación, que es el sistema ordinario.

Así lo confirma la DIAN mediante el oficio 01113 de 2014 donde señala:

“..Es así como a través del artículo 332 del mismo compendio normativo, para la determinación de la renta gravable alternativa por el sistema IMAN, se enlistaron depuraciones, deducciones y aminoraciones estructurales que taxativamente se admiten restar de la suma total de los ingresos obtenidos por el empleado en el período gravable de que se trate, para con ello calcular, lo que llama el legislador la “alícuota” del impuesto sobre la renta.

Con tales precisiones, y atendiendo la voluntad del legislador de crear un sistema presuntivo y obligatorio de determinación de la base gravable y alícuota del impuesto sobre la renta para las personas naturales que se encuentran dentro de la categoría de “empleados”, no queda más que señalar que si los ingresos brutos de cualquier origen obtenidos en el respectivo período gravable por tales personas, no se encuentran dentro de los conceptos señalados de manera taxativa por el artículo 332 del Estatuto Tributario, así provengan de una relación laboral o legal y reglamentaria, están gravados con el impuesto sobre la renta y complementarios y por lo mismo se constituyen en factores de determinación de la renta y alícuota del impuesto sobre la renta. En otras palabras, no es posible restar ingresos que el artículo 206 ibídem establece como rentas de trabajo exentas, si en el artículo 332 de la misma obra no se encuentra expresamente autorizada su disminución.

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