Retenciones en exceso y la temeridad de los funcionarios públicos

Durante los últimos meses hemos venido observando como para algunos la labor de la procuraduría se está ejerciendo en  razón de intereses netamente personales y no para cumplir con los fines del Estado. Esto ha suscitado una discusión con relación  a los poderes que ostenta la procuraduría en el sentido de tener a su discreción la posibilidad de dañar la vida política o la carrera pública a cualquier funcionario público.

En impuestos, la prueba la observamos en el concepto 047199 de 2014 donde un ex procurador delegado solicitó a la DIAN  "ordenar y/o autorizar el reconocimiento y cancelación con la debida retroactividad a partir del 16 de junio de 2009 hasta el 30 de septiembre de 2012, período durante el cual ejercí funciones en el cargo de Procurador Judicial Penal II Código 3PJ-EC, el derecho constitucional y legal de la exención tributaria consagrado en el artículo 206 numeral 7 del Estatuto Tributario, suma que deberá ser indexada conforme a las normas del caso, o que en su defecto, la entidad que usted regenta, proceda al reconocimiento y cancelación de lo solicitado".

Como se denota mediante un escrito temerario se pretende que la DIAN devuelva unos recursos que fueron objeto de retención en exceso.

Lo que no observa el ex procurador judicial es que si con el ahínco que le asiste, indagara en primera instancia sobre el tema, comprendería que el reclamo debería allegarse al agente retenedor y no a la DIAN. Entre otras, en ese sentido fue la respuesta dada por la dirección jurídica de la DIAN.

MÁS SOBRE

Gerencie.com en su correo.

Suscríbase y nosotros colocaremos en su bandeja de entrada la mejor información que generamos diariamente.

Siéntase libre de opinar

En Gerencie.com está permitido opinar, criticar, discutir, controvertir, disentir, etc. Lo que no está permitido es insultar o escribir palabras ofensivas o soeces. Si lo hace, su comentario será rechazado por el sistema o será eliminado por el administrador. Por último, trate de no escribir en mayúscula sostenida, resulta muy difícil leerle.