Según el presidente santos el rico tiene que darle al pobre para que la pobreza se acabe, pero…

El presidente santos ha conmocionado a empresarios y personas con grandes capitales ante la orden que dio hoy a la Dian para que comparta la información fiscal de que dispone y así identificar quienes y donde tienen la riqueza, para, según el presidente, definir políticas que permitan disminuir la brecha entre ricos y pobres, y ha dicho el presidente que la mejor inversión que puede hacer un rico es ayudar a un pobre, lo cual es muy loable, altruista, pero populista e inútil como se tratará de explicar en unas pocas líneas.

Todos conocemos y entendemos aquel proverbio que nos dice que lo correcto no es regalar el  pescado sino enseñar a pescar, y ello aplica también en economía.

Si le quitamos al rico para darle al pobre está muy bien desde el punto de vista social, de solidaridad, pero no desde el punto de vista económico, porque con el  tiempo los ricos estarán también pobres como sobradamente lo ha demostrado la historia en  antiguos países comunistas como Cuba,  y recientemente Venezuela con su socialismo del siglo XXI.

Al pobre no hay que darle un subsidio de sobrevivencia cada mes. NO.  Al pobre hay que darle un empleo con un salario digno, no el mínimo paupérrimo que se tiene hoy en día con el que da  lo mismo trabajar que no hacerlo. Al pobre hay que ofrecerle una educación de calidad y gratuita si es posible. Al pobre hay que darle salud oportuna y de calidad. Hay que ofrecerle una canasta familiar con precios asequibles, etc.

Si el pobre es visto como un ser inferior al que hay que darle limosna, además de ser indigno no se conduce a nada, por cuando la persona pobre se gasta el subsidio y queda con la misma hambre y sin posibilidad de ganarse su sustento, y ello porque le dieron el pescado más no la caña de pescar, y la historia se repetirá una y otra vez. El país se puede gastar todo el presupuesto regalando subsidios y los pobres seguirán siendo más. Esto es una linda estrategia para comprar votos pero es inútil para combatir la pobreza.

El preciso cobrar impuestos a los ricos pero no para otorgar subsidios a los pobres sino para invertir en carreteras, en escuelas, en universidades, en financiar empresas, en investigación, en hospitales, en fin, en cualquier cosa que incremente la competitividad de la sociedad y del país. De esta forma se crea un ambiente macroeconómico adecuado para generar riqueza, y se crearán las suficientes empresas que darán empleos dignos a los pobres sacándolos de la pobreza, y los pobres al tener un sueldo decente tendrán capacidad de consumo lo que dinamizará la economía creándose un circulo virtuoso de crecimiento. Esta es la forma correcta de acabar con la pobreza. De la forma como lo pretende el socialismo es eternizar la pobreza, es crear una masa de gente  con hambre infinita viviendo de la mano del político de turno a cambio de unos cuantos votos.

La pobreza se combate con oportunidades de empleo, con educación y financiación productiva, no de asistencia. Los subsidios y limosnas sólo atentan contra la dignidad de las personas de bajos recursos. Si quiere ayudar a  un pobre no le dé un pan que lo deja con la misma hambre,  dele trabajo, enséñele una técnica o un arte. Enséñele a pensar.

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