Tanto los ingresos como los costos y gastos se deben declarar en el periodo gravable en el que se causaron

Es una afirmación obvia,  pero se debe tener claro que tanto los ingresos como los costos y gastos deben declararse en el periodo en que se causaron según lo establece el estatuto tributario en el artículo 26 y 104, por ejemplo, y si no se hace, todos deben ser corregidos para incluirlos en el periodo gravable que les corresponde.

Esta obviedad la traemos a colación para introducir un caso en el cual la Dian rechaza un costo en un periodo gravable alegando que no corresponde a ese sino a otro periodo, pero mantiene el ingreso asociado a ese costo a pesar de estar probado que ese ingreso es de otro periodo al igual que el costo, de manera que la Dian en la liquidación oficial de revisión quita lo que le beneficia al contribuyente y mantiene lo que le perjudica.

Es el caso de un contribuyente que vende un activo fijo en 1997 pero por error declara la venta de ese activo en 1998, año en el declara tanto el ingreso por la venta como el costo del activo, cuando lo uno y lo otro debió declararlo en 1997.

La Dian hace la verificación y encuentra el error, pero rechaza sólo el costo y mantiene el ingreso cuando ninguno de los dos conceptos pertenecen al periodo gravable 1998, alegando que le correspondía al contribuyente corregir la declaración para disminuir el ingreso, que lo suyo era rechazar el costo nada más.

Este caso llegó hasta el consejo de estado donde su sección cuarta dijo lo siguiente en sentencia 16627 del 23 de abril de 2009:

De otra parte, no es motivo para mantener la glosa el hecho de que la sociedad no hubiera corregido sus declaraciones tributarias, pues teniendo en cuenta la independencia de los períodos fiscales en el impuesto de renta, el investigado era el año 1998 y está demostrado que ni el ingreso ni el costo fueron realizados en este período, razón por la cual, la DIAN, en el acto liquidatorio le correspondía rechazar las dos partidas y no rechazar una y aceptar la otra con fundamento en que la sociedad no corrigió, pues un proceder así, no sólo desconoce las normas citadas, sino el espíritu de justicia que debe reinar para la correcta determinación de los tributos conforme lo enseña el artículo 683 del Estatuto Tributario. En consecuencia, se mantendrá el rechazo del costo solicitado pero correlativamente se disminuirá el ingreso que obtuvo la sociedad por la venta del lote en el renglón 25 de la declaración por $181.373.000.

Es una práctica que podríamos llamar desleal o malintencionada por parte de la Dian, pues una vez notificado el requerimiento especial el contribuyente ya no podía hacer una corrección voluntaria en la que pudiera suprimir el ingreso, por lo que ya no había oportunidad y le correspondía a la Dian proceder con apego a la ley, y sobre todo con justicia como bien lo anotó el consejo de estado.

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Una opinión
  1. Jose Villa dice:

    "Es una práctica que podríamos llamar desleal o malintencionada por parte de la Dian, pues una vez notificado el requerimiento especial el contribuyente ya no podía hacer una corrección voluntaria en la que pudiera suprimir el ingreso, por lo que ya no había oportunidad y le correspondía a la Dian proceder con apego a la ley, y sobre todo con justicia como bien lo anotó el consejo de estado."

    EN TODO DE ACUERDO CON ESTA CONCLUSION CON LA QUE TERMINA ESTE IMPORTANTE EDITORIAL

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