Valoración posterior propiedad, planta y equipo. Depreciación (I)

La depreciación se identifica con la pérdida de valor que normalmente sufren los bienes de propiedad, planta y equipo por el funcionamiento, uso y disfrute de los mismos, debiéndose valorar, en su caso, la obsolescencia técnicas o comercial que pudiera afectarlos. La dotación anual que se realiza, expresa la distribución del precio de adquisición o costo de producción durante la vida útil estimada del bien, o incluso en el caso de optar por la opción del costo revaluado del párrafo 29 de la NIC 16, los importes de aumento de valor resultantes, también tendrán una distribución en los años de vida útil que resten para consumir el activo.

Por ello, la depreciación habrá de establecerse de manera sistemática y racional en función de la vida útil de los bienes y de su valor residual, atendiendo a la pérdida de valor considerada como normal por las causas señaladas anteriormente.

Esta regla solo puede excepcionarse cuando el activo no está sometido a desgaste por su funcionamiento, uso, obsolescencia o disfrute.

El cálculo de la cuota anual de depreciación se obtendrá a partir de los siguientes conceptos:

  1. Valor depreciable.- Constituye la base de depreciación del bien. Se calcula minorando el precio de adquisición o costo de producción de los activos depreciables en el valor residual.
  2. Valor residual.- El valor residual de un activo es el importe que la empresa estima que podría obtener en el momento actual por su venta u otra forma de disposición, una vez deducidos los costos de venta, tomando en consideración que el activo hubiese alcanzado la antigüedad y demás condiciones que se espera que tenga al final de su vida útil.Si dicho valor no es significativo en términos cuantitativos, de acuerdo con el principio de importancia relativa, no se tendrá en consideración para calcular el valor depreciable del activo.
  3. Vida útil.- Es el periodo durante el cual la empresa espera utilizar el activo depreciable o el número de unidades de producción que espera obtener del mismo. En particular, en el caso de activos sometidos a reversión, su vida útil es el período concesional cuando éste sea inferior a la vida económica del activo; y en el de las inversiones en locales arrendados, que deban calificarse como arrendamientos operativos, y no sean separables del activo cedido en uso, la duración del contrato de arrendamiento, incluido el período de renovación cuando exista evidencia de que el mismo se va a producir, siempre que la citada duración sea inferior a la vida económica del activo.Se entiende por vida útil, por tanto, el período durante el cual la empresa espera razonablemente consumir los beneficios económicos incorporados o inherentes al activo.Se trata de un período estimado que se debe calcular en función de un criterio racional, teniendo en cuenta aquellos factores que pueden incidir en la vida productiva del bien. Entre estos, se destacan los siguientes:
    1. El uso y desgaste físico esperado.
    2. La obsolescencia técnica o comercial.
    3. Los límites legales u otros que afecten a la utilización del activo.
  4. Vida económica.- Es el período durante el cual se espera que el activo sea utilizable por parte de uno o más usuarios o el número de unidades de producción que se espera obtener del activo por parte de uno o más usuarios.
  5. Métodos de depreciación.- El método de depreciación reflejará con arreglo al cual se espera que se consuman los beneficios o rendimientos económicos inherentes al activo, medidos en unidades físicas.
    Podrán utilizarse aquellos métodos de depreciación que de acuerdo con un criterio técnico-económico distribuyan los costos de la depreciación a lo largo de su vida útil, con independencia de consideraciones fiscales o de las condiciones de rentabilidad en que se desenvuelve la empresa. Entre estos métodos se incluyen, el método lineal que dará lugar a un cargo por depreciación constante a lo largo de la vida útil del activo, el método de depreciación decreciente en función del valor contable del elemento y que dará lugar a un cargo por depreciación que irá disminuyendo a lo largo de su vida útil y el método de unidades de producción que supondrá un gasto por depreciación basado en la utilización o producción esperada.Algunos bienes de PPE son objeto de agotamiento, tales como las minas. Estos bienes se depreciarán aplicando el método que mejor regleje el patrón con arreglo al cual se estima que vayan a ser consumidos. En particular las minas se depreciarán en función del tonelaje extraido o utilizando otros criterios racionales que se apoyen en bases firmes de gestión.El valor residual, la vida útil y el método de depreciación de los elementos de PPE se revisarán, como mínimo en la fecha de cierre de cada ejercicio.Los cambios que, en su caso, pudieran originarse en el valor residual, la vida útil y el método de depreciación de un activo, se contabilizarán como cambios en las estimaciones contables, salvo que se tratara de un error.Cuando proceda reconocer pérdidas por deterioro, en los ejercicios siguientes se ajustarán las dotaciones a la depreciación del bien deteriorado, teniendo en cuenta el nuevo valor contable. Se actuará del mismo modo en caso de reversión de las citadas pérdidas.

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