¿Es posible facturar un producto que todavía no ha llegado al inventario?

Un usuario nos ha consultado si es posible  facturar un producto que aún no ha llegado al inventario, pero que el cliente por cuestiones de presupuesto antes del cierre de año, necesita que se lo facturen, así se lo entreguen efectivamente en el siguiente año.

Estos son los casos particulares donde la realidad y la necesidad riñen con lo técnica contable, e incluso con alguna norma tributaria.

El punto es que un cliente, que puede ser un importante cliente que la empresa no se puede dar el lujo de perder, exige que se le facture el producto antes de finalizar el año, aunque la empresa no tenga en bodega ese producto, o incluso, puede que ni siquiera esté en tránsito, que apenas deba comprarlo.

Sin duda, ninguna empresa se dará el lujo de perder a ese importante cliente, puesto que este irá a comprar su producto donde le soluciones el problema, así que habrá que partir del hecho de que será necesario satisfacer la necesidad y exigencia del cliente, aun cuando ello implique atropellar la contabilidad, pero no más de lo que el legislador la atropella con sus normas tributarias, por ejemplo.

El tratamiento ideal sería tratarlo como un anticipo, y una vez el producto esté en bodega, entregárselo al cliente y facturarlo, pero el cliente no acepta eso; sólo acepta la factura, así que habrá que facturar.

¿Y qué consecuencias habrá por facturar un producto que no se tiene?

Lo interesante es que no habrá muchas consecuencias, ya que el producto se facturará como cualquier otro, generando los respectivos impuestos y frente a la Dian no habrá mayor problema.

Eventualmente se podría presentar una diferencia en el costo de venta que será necesario conciliar, puesto que en el 2010, por ejemplo, habrá una venta sin costo y en el 2011 habrá un costo sin una venta, pero si la diferencia global no es representativa, no habrá mayor problema, pero si ese valor es representativo, podría ser que la Dian haga algún cuestionamiento, y allí, hay que reconocer, habría algún riesgo.

Otro inconveniente que se podría presentar, tiene que ver con el costo final del producto, ya al cliente se le factura en un determinado valor, pero luego la empresa debe comprarlo y es posible que al final el costo del producto sea diferente a lo proyectado al momento de facturar la venta, y luego la empresa decidirá si asume ese mayor costo o se lo traslada a su cliente.

Por último, otro problema se lo puede presentar el software de facturación, ya que algunos están parametrizados para impedir que se pueda facturar con un inventario negativo, pero en tal caso, bastaría con cambiar la parametrización del sistema, aunque algunos paquetes contables vienen programados por defecto así, y eso si podría ser un pequeño dolor de cabeza.

Contenido relacionado:
Compartirlo
Gerencie.com en su correo.

Suscríbase y nosotros colocaremos en su bandeja de entrada la mejor información que generamos diariamente.


Déjenos su opinión

En Gerencie.com está permitido opinar, criticar, discutir, controvertir, disentir, etc., pero debe hacerlo con respeto, sin insultar y sin ofender a otros.

Información legal aplicable para Colombia.