Aportes destacados de nuestros usuarios en el tema laboral – 1

En esta semana hemos hablado sobre el plazo que un empleador tiene para pagar a un trabajador  los valores resultantes de la liquidación del  contrato de trabajo. Sobre este tema, algunos de nuestros usuarios han realizado interesantes aportes que consideramos ameritan un espacio que permita la posibilidad de ser consultado por la mayor cantidad de público posible:

El tema amerita varias precisiones:

- Es cierto que la ley no consagra ningún plazo para que el empleador proceda a cancelarle al trabajador sus acreencias laborales, razón por la cual se entiende que dicho pago debe hacerse el mismo día en que termina el contrato de trabajo.

- No obstante lo anterior, para que proceda la indemnización moratoria se requiere que el empleador haya obrado de mala fe. La ley presume que ha habido mala fe del empleador cuando el pago en comento no se produce a la terminación del contrato. Sin embargo, como se trata de una presunción legal, el empleador puede desvirtuarla demostrando que mediaron razones o motivos suficientemente válidos que le impidieron cumplir ese deber. Lo anterior significa que la indemnización moratoria no es automática.

El trabajador afectado con la mora del empleador deberá demandarlo si pretende que éste le pague la indemnización. No conozco ningún caso en que el empleador haya pagado la moratoria  motu proprio” [ Alonso Riobó Rubio].

“Interesante aporte del editor y desde luego de Alonso.

Estuve vinculado a muchas empresas y destaco de entre estas muchas, de manera muy especial a dos de ellas, donde el respeto por el trabajador siempre fue lo primero, al punto de que todo trabajador, retirado voluntariamente o despedido, ese mismo día se iba con el valor de su liquidación, bien fuera en un cheque sin restricciones o con la constancia del abono a su cuenta, pero la verdad como estas dos entidades, muy pocas empresas lo hacen.

Entre tantas razones encontradas y conocidas en la vida real para que las empresas no puedan (dije puedan, no confundir con “no quieran”) cumplir con el pago inmediato de las liquidaciones de prestaciones sociales, es el uso o empleo de procedimientos ineficientes para administrar la información de recursos humanos y no siempre por culpa del apoyo logístico (programas, software, formatos, etc.), sino mas bien por las personas a cargo de los diversos temas en que subdividan estos manejos, que a la postre pasa a formar parte de la cultura de la empresa.

Algunos ejemplos:

 Pésima estructuración y diseño de nóminas de pagos al personal:

Una nómina se puede preparar y liquidar desde el humilde lápiz y papel, pasando por Excel, hasta llegar al más sofisticado software especializado y resultar inoperante porque en su inicio el “diseñador” olvidó uno de los propósitos finales de la información de nomina; la liquidación de prestaciones sociales.

De la misma manera una adecuada estructuración y diseño de nómina, independientemente de su herramienta de preparación y elaboración, puede resultar de lo más eficiente al momento de requerirse sus datos para otros menesteres.

Indudablemente que la operación de los sistemas en línea de hoy en día, tiene grandes ventajas, pero en ocasiones una buena planilla (o plantilla) bien diseñada y estructurada en Excel es todo lo que se requiere.

 Paz y salvo final:

He conocido procedimientos de retiro y liquidación de trabajadores, donde la consecución del paz y salvo de liquidación le da, literalmente, la vuelta a todo el país en búsqueda de las firmas autorizadas que certifican los valores a cargo y a favor de alguien que se retira de la empresa.

 Días exclusivos para liquidaciones:

Algunas empresas tienen definidos días específicos para elaborar las liquidaciones de prestaciones. Ejemplo; un trabajador es despedido el lunes, pero la empresa solo hace liquidaciones los viernes (o al revés).

 Días exclusivos de pagos:

Es una práctica usual que una buena cantidad de empresas tengan definido como “día de pagos” algún día especifico de la semana, sin mediar el concepto del pago. Es muy característico que sea los viernes, después del horario bancario para jugar así un poco más con promedios y flujos de caja. Así las cosas, un trabajador retirado un lunes y liquidado el martes, solo recibirá su cheque el viernes, para cobrarlo (o consignarlo) hasta el lunes siguiente.

 Eventualidades:

Encontramos muchas más razones por las cuales no se paga a tiempo una liquidación de prestaciones, pero para no entrar en detalle, solo hago sucinta mención de ellas:-El que firma los cheques está de viaje

-La persona que hace las liquidaciones está de licencia (de maternidad)

-La (o él) que liquida “le tiene tirria” (odio) al que se retira o despiden y le embolata la liquidación a propósito.

-La liquidación vale un hurgo de dinero y la compañía no cuenta con suficiente dinero.

-Se acabó la chequera y demoran 3 días en entregar la nueva.

-Durante el tiempo de carnaval no hacemos liquidaciones

-Al encargado de las liquidaciones se le murió la mamá y vuelve en 5 días.

-El computador donde se hacen las liquidaciones tiene una virusiada la macha

-El (la) responsable de liquidar al personal (o revisar las liquidaciones) esta ocupado(a) vendiendo Herbalife, Amway, Ebel, Esika, multivitaminas, medias, círculo de viajes, etc.

 Por último no resulta extraño encontrar algunos argumentos como estos:

-Usted nunca supo lo complejo que es liquidar a una persona, así que nos tomaremos el tiempo pertinente.

-Cual es el afán de recibir su liquidación? Tirarse la platica que con tanto esfuerzo le ahorró la empresa?

-Le dimos trabajo y ahora se atreve a acosarnos por las prestaciones?

-Aquí pagamos cuando se nos de la regalada gana.

Bueno, que cada uno tome nota y se mire donde está él y su empresa”. [Hiniciado]

Concuerdo con la posición del señor Alonso Riobó, puesto que la indemnización moratoria efectivamente debe estar sustentada por la actuación de mala fe por parte del empleador; sin embargo pienso que no se debe perder de vista la obligación primaria del empleador de pagar la liquidación inmediatamente se termina y consecuentemente se liquida el contrato de trabajo (entendido como el mismo día).

Si el empleador no paga dicha liquidación en el mismo día que termina la relación laboral, debe sustentar las razones de la demora preferiblemente por escrito (razón probatoria), sin que esto tampoco sea pie para demorar dicho pago más allá de un periodo razonable en todos los casos, puesto que deben ser razones valederas y no el simple capricho del empleador. Este último debe ser consciente de que si la demora en el pago no tiene un sustento razonable debe cancelar con el pago de la liquidación el correspondiente de un día de salario por cada día de retraso como bien lo afirma Gerencie.com.

Debemos recapacitar en que esperar a que el trabajador demande ante demoras injustificadas genera desgaste y costos tanto para el empleador demandado que incluso puede superar el monto reclamado, para el trabajador que ha quedado sin trabajo y para la misma rama judicial que ya está suficientemente saturada” [Deyro B.].

Nos hemos tomado el atrevimiento de realizar pequeñas ediciones para corregir errores de transcripción.

Este tipo compilaciones trataremos de realizarlas regularmente como una estrategia para hacer más asequible la interesante información que aportan nuestros usuarios. A veces entre tantas opiniones y comentarios se pierde información valiosa que nos enriquece a todos.

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