Herramientas para medir la satisfacción del cliente

Para medir la satisfacción del cliente hay posibilidades de hacer encuestas, reuniones en foco con los clientes, dependiendo de la cantidad de compradores que tenga al empresa, si son empresariales, una visita al vendedor, una llamada de seguimiento, una encuesta estructurada dependiendo de los recursos que tenga cada organización.  Estos tipos de medición permiten saber después de pasado un tiempo si la promesa se cumplió o no.  Día a día para saber si una promesa se cumplió se pueden realizar canales o sistema de quejas y reclamos, aquí el cliente puede retroalimentar diariamente sobre lo que está pasando, y este sistema permite a la empresa hacer cambios inmediatos para mejorar la estadística de servicio al cliente.  Sin embargo a continuación les detallo algunas herramientas que se usan comúnmente:

Servicio al cliente

Ninguna compañía puede vivir sino funciona alrededor de sus clientes, ellos consumen, compran lo que hacemos y desarrollamos, la empresa existe gracias a ellos.  Cuando  se da el star up hay que crear los clientes, esto implica retos y productos para atraerlo, pero más difícil aún es mantenerlos que sigan con nosotros en el tiempo, sean fieles a nuestra empresa y esto es más difícil con tanta competencia existente.

Riesgos potenciales en las empresas

Toda organización o empresa,  independientemente del tipo de negocio que desarrolle  está expuesto a muchos tipos de riesgos los cuales pueden ser inciertos. En algunos casos los riesgos están presentes en todo momento o circunstancia y  son  amenazas externas e internas que no precisamente son originadas por una inadecuada estructura organizacional sino que son inertes a cualquier tipo de  organización.

Judo Economics

¿Cómo manejar nuestra pyme contra las empresas grandes? El Judo Economics nace de analogías con el deporte japonés que se basa en utilizar la fuerza del oponente en su contra.

Judo Economics contiene varias estrategias que pueden ser desarrolladas para ayudar a las compañías pequeñas a poner por el suelo a las fuertes.

Inteligencia de negocios (Business Intelligence)

Las empresas no deben preocuparse únicamente por el nivel de ventas o la calidad de sus productos, esto no garantiza su permanencia en el mercado.  Hay demás informaciones que debemos tener en cuenta.  Sin embargo el tener mucha información no es suficiente, el éxito está en saber usarla,  el business intelligence consolida la información en una empresa de forma ordenada para la toma de decisiones correctas y permitir la adecuada comunicación entre miembros de una empresa, proveedores, comerciales, clientes.  El Business Intelligence nos ayuda a organizar las enormes bases de datos que tenemos en las organizaciones y nos ayuda a la recolección de datos continua, por ejemplo datos de pedido del cliente (dirección teléfonos, forma de pago), despacho de la mercancía, entrega de la mercancía, soportes escaneados, etc.  El BI es un conjunto de métodos que nos ayudan a organizar, depurar datos de las transacciones y actividades comerciales de las entidades.

Cultura organizacional, qué es y quien la crea

Son múltiples las definiciones académicas que existen sobre que es la cultura organizacional. Todas sin embargo permiten concluir, en lenguaje doméstico usual, que es el conjunto de acciones de un miembro de una organización, que son aceptadas por ella, léase, por sus líderes y por quienes tienen el poder de juzgar a los miembros y definir su premio o castigo (Desde promoción hasta despido)

Desarrollo del plan de estrategia en las empresas

Las empresas tienen varios retos que afrontar, por un lado altísimos costos y por otro enfrentar la competitividad.

La mayoría de las pymes crecen en costo y merman en competitividad, para eso deben tener una clara planeación estratégica, diseño organizacional, gestión del capital humano y cultura laboral.

El desafío del servicio al cliente como reto estratégico para la organización

Por: José Manuel Vecino P.*

El tema del servicio ha sido abordado por muchos especialistas, desde hace ya un buen tiempo, y ha recorrido un camino conceptual interesante que ha tocado las puertas de la gestión empresarial mediante diseños que han permitido comprender que la permanencia de las organizaciones en los listados de la competitividad pasan por la implantación de una cultura donde el SERVICIO sea parte de la estrategia comparativa de la organización.

El enfoque relativo como una ventaja competitiva en las organizaciones

Autor: Mtro. Efraín González Pérez

Resumen:

El relativismo propaga  que la sustancia del conocimiento es limitada, así sea  desde una perspectiva individual o grupal,  para el presente ensayo se toma  una combinación del relativismo y ventaja competitiva en donde como lo primero afecta a lo segundo generando con esto un nuevo enfoque, toda organización requiere de cierta habilidad para lograr mantenerse en el medio, lograr cierto prestigio y marcar la diferencia (tener ventaja), para ello es necesario comprender muy bien su entorno tal como la época, la cultural, la tradición, el ambiente económico, político, social, ya que al abordar el tema del relativismo como ventaja competitiva de las organizaciones no solo tendremos que analizar los factores externos sino también los internos. El relativismo permitirá analizar los diferentes enfoques y variables pasadas, presentes o futuros que permitirán generar una gama de ventajas competitivas a las organizaciones.

Teoría X y teoría Y de Mcgregor

Por Jose Alfredo Gutiérrez Reyna

“ningún extremo es adecuado  para los procesos de producción de las empresas”

El autor de las Teorías X - Y, Douglas McGregor, es uno de los personajes más influyentes de todos los tiempos en gestión de recursos humanos. Sus enseñanzas tienen aún hoy bastante aplicación a pesar de haber soportado el peso de más de cuatro décadas de teorías y modelos gerenciales. McGregor en su obra El lado humano de las organizaciones (1960) describe dos formas de pensamiento en los directivos a las que denominó "Teoría X" y "Teoría Y". Son dos teorías contrapuestas de dirección; en la primera, los directivos consideran que los trabajadores sólo actúan bajo amenazas, y en la segunda, los directivos se basan en el principio de que la gente quiere y necesita trabajar.