Celadores, vigilantes y escoltas

En los términos del artículo 2º del Decreto 2187 de 2001, se entiende por vigilante la persona natural que en la prestación del servicio se le ha encomendado como labor proteger, custodiar, efectuar controles de identidad en el acceso o en el interior de inmuebles determinados y vigilar bienes muebles e inmuebles de cualquier naturaleza, de personas naturales o jurídicas, de derecho público o privado a fin de prevenir, detener, disminuir o disuadir los atentados o amenazas que puedan afectarlos en su seguridad.

De conformidad con lo anterior, en el desempeño de su labor el vigilante puede utilizar cualquier medio que sirva para lograr la finalidad de la actividad que se le asignó, tales como armas de fuego, medios tecnológicos, perros, bastones de mando, vehículos, comunicaciones, armas no letales y cualquier otro elemento debidamente autorizado por la Superintendencia de Vigilancia y Seguridad Privada.

La prestación del servicio puede comprender un lugar fijo o un área delimitada del sitio en donde se encuentren los bienes y personas que se pretenden proteger o custodiar.

Escolta. Es la protección que se presta a través de escoltas con armas de fuego o de servicios de vigilancia y seguridad privada no armados,  a personas, vehículos, mercancías o cualquier otro objeto, durante su desplazamiento.

El vigilante o escolta de seguridad debe desempeñar su labor necesariamente a través de un servicio de vigilancia y seguridad privada.

Así las cosas, la diferencia que se advierte entre los celadores o vigilantes y los escoltas radica en que mientras  la labor de los primeros consiste en proteger a personas naturales o jurídicas y bienes muebles e inmuebles en determinado lugar, la de los últimos se contrae a proteger a personas humanas, vehículos, mercancías, y valores durante los desplazamientos.

Jornada de trabajo en los celadores, vigilantes y escoltas

Tal como lo dispone el literal c) del artículo 162 del C. S. de T., los trabajadores que ejecuten actividades discontinuas o intermitentes, y los de simple vigilancia, cuando residen en el lugar o sitio de trabajo, no están sometidos a la regulación sobre jornada máxima legal de trabajo. Esto significa que los celadores y vigilantes que vivan en el lugar de trabajo no tienen limitación en su jornada de trabajo, lo cual les permite trabajar y estar disponibles hasta 24 horas por día. Y cuando no viven en el lugar de trabajo su jornada de trabajo está limitada a 8 horas diarias y 48 semanales, y sólo podrán laborar hasta 2 horas extras por día y 12 a la semana.

Lo que venimos de decir nos da la oportunidad de anotar que la ley no contempla ni permite jornadas de 12 horas de trabajo por 12 de descanso, y mucho menos de 24 horas de trabajo por 24 de descanso. Es cierto que en la realidad se ven este tipo de jornadas, pero las mismas no cuentan con el respaldo ni la aquiescencia de la ley. O sea que los empleadores que utilizan dichas jornadas están incurriendo en un claro abuso que puede ser sancionado de manera drástica  por las autoridades del trabajo.

Para terminar, vale tener en cuenta que esta franja de trabajadores tiene derecho a que se le suministre dotaciones de calzado y ropa de labor, con un ítem, que la primera entrega de uniformes y distintivos debe hacerse al comenzar el trabajador a laborar, las demás se entregaran en la forma que lo dispone la ley 11 de 1984, esto es tres veces al año, en los meses de abril, agosto y diciembre.

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4 Opiniones
  1. Gloria dice:

    Buenos días, aplican estos artículos para entidades de salud privadas, que por su actividad prestan servicios 24 horas, 365 días al año, cual es la jornada máxima permitida en este sector para sus empleados. Muchas gracias.

  2. Jose Villa dice:

    “Tal como lo dispone el literal c) del artículo 162 del C. S. de T., los trabajadores que ejecuten actividades discontinuas o intermitentes, y los de simple vigilancia, cuando residen en el lugar o sitio de trabajo, no están sometidos a la regulación sobre jornada máxima legal de trabajo. Esto significa que los celadores y vigilantes que vivan en el lugar de trabajo no tienen limitación en su jornada de trabajo, lo cual les permite trabajar y estar disponibles hasta 24 horas por día. Y cuando no viven en el lugar de trabajo su jornada de trabajo está limitada a 8 horas diarias y 48 semanales, y sólo podrán laborar hasta 2 horas extras por día y 12 a la semana.”

    Supongo que esta misma norma podría aplicarse al servicio doméstico que reside en el lugar o sitio de trabajo.

    De no ser así, cómo sería el proceder con el servicio doméstico?

    • Alonso Riobó Rubio dice:

      No señor, esa norma no aplica para los empleados del servicio doméstico por la siguiente razón:

      En un principio los trabajadores del servicio doméstico no estaban sujetos a la regulación sobre jornada máxima legal, pues se regían por lo dispuesto por el artículo 162 del Código S. del T. , o sea que laboralmente estaban disponibles durante las 24 horas del día, pero, la Corte Constitucional en sentencia C-372 del 21 de julio de 1998 dispuso que los trabajadores del servicio doméstico que residan en la casa del empleador no podrán tener una jornada superior a 10 horas diarias. Para los trabajadores domésticos externos rige la jornada ordinaria de 8 horas diarias y 48 a la semana, salvo que las partes hayan convenido una jornada de trabajo más corta.

      Saludos,

  3. Edi dice:

    Trabajo como empleado mediante un contrato a término indefinido en una cooperativa de trabajo asociado cta…de vigilancia…Dicen que por cada año nos dan un salario mínimo,como si fueran cesantias,pero al momento de solicitarlas,para estudio,remodelación etc…sólo tenemos derecho al desembolso del 40% además no nos pagan intereses ..es esto legal?

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