Cómo afrontar la crisis de tu empresa

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Sólo una pequeña parte de las empresas que se crean consiguen sobrevivir. Y de entre aquellas que sobreviven, sólo unas pocas entrarán en un círculo virtuoso de crecimiento. Pero el ciclo de vida de un negocio implica que la tendencia positiva se puede revertir. Cuando las empresas entran en crisis, los ingresos disminuyen y los beneficios desaparecen. ¿Es posible contrarrestar los efectos de una crisis y revertirlos?

En este artículo te indicamos los principales aspectos a tener en cuenta para afrontar la crisis de tu negocio.

¿Qué es una crisis?

En primer lugar, hay que saber diferenciar una crisis de otros problemas que pueden afectar a tu negocio. El problema más importante que afrontan las empresas recién creadas, es el del crecimiento. Si tu empresa no crece, tienes un problema importante, pero a este problema no se le puede denominar crisis.

Las crisis son situaciones de cambio de tendencia en aquellos negocios que previamente han tenido un crecimiento sostenido. No basta con que te encuentres en una situación negativa donde haya pérdidas. Hablaremos de crisis únicamente cuando dicha situación negativa haya sido precedida por una etapa de crecimiento y beneficios.

La dificultad de superar una crisis está relacionada con la dificultad de cambiar las políticas empresariales cuando estás han funcionado en el pasado. Es entendible que, si hemos tenido un crecimiento intenso aplicando una estrategia comercial, nos cueste cambiarla cuándo el crecimiento se ralentiza.

Tres bloques de problemas

Imagínate que tu negocio ha crecido con intensidad durante los últimos años. El último ejercicio, las ventas dejan de crecer e incluso disminuyen. Al disminuir los ingresos y mantenerse tus gastos, los beneficios descenderán. La disminución de la rentabilidad dificultará tu acceso al capital y dejarás de invertir. Sin inversión, tus activos se deteriorarán y perderás posiciones respecto a tus competidores.

Esta esta secuencia típica de una crisis empresarial. El círculo vicioso se manifiesta siempre por una caída de ventas. Pero esa disminución de las ventas no es más que un síntoma de problemas estructurales que debes solucionar para evitar la crisis.

Estos problemas son de tres tipos:

  • Problemas de visión comercial: tu servicio producto no se adapta a las necesidades del mercado.
  • Problemas de procesos: los procesos internos de la empresa son ineficaces.
  • Problemas de cultura corporativa: no has conseguido mantener una mentalidad de equipo entre tus empleados.

Problemas de visión comercial

La mayoría de emprendedores y directivos de empresa tiene una explicación simple para la disminución de ventas: la economía del país es débil, la política económica y fiscal es perjudicial para los negocios o los consumidores no saben apreciar la calidad de nuestros productos.

Todas esas explicaciones son válidas como consuelo o excusa, pero no sirven para nada, ya que no ayudan a encontrar un plan de acción que nos ayude a mejorar la situación. Si el número de usuarios de nuestro producto o servicio no crece, deberemos adaptar nuestro producto o servicio. Por eso, ante los primeros indicios de que nuestro producto está en crisis, hay que plantearse cambios.

Estos cambios pueden ser sencillos. En ocasiones, basta con adaptar nuestra política de comunicación o intentar dirigirnos a segmentos de mercado que hasta ahora no habíamos explorado.

En otros casos, la solución debe ser mucho más radical. Habrá que mantener algunos activos que nos hacen diferenciales respecto de nuestra competencia y liquidar otras partes de su negocio que no funcionan bien.Un ejemplo de la forma radical que afrontar una crisis corporativa fue la decisión de IBM de renunciar a su negocio de hardware para concentrar su actividad en consultoría tecnológica.

Como decíamos anteriormente, es muy fácil cambiar de estrategia cuando nuestros esfuerzos anteriores han fracasado. Pero si nuestra política comercial ha sido exitosa en el pasado, es difícil renunciar a ella. Al incrementarse la competitividad en todos los sectores de la economía, es fundamental que las empresas estén cada vez más dispuestas a introducir cambios. Cuanto más flexibles sean, mejor podrán afrontar las crisis.

 Problemas de procesos internos

Existe un tipo de crisis empresarial ahora que se denomina “crisis de crecimiento”. Se produce cuando un negocio entra en una fase de rápida expansión comercial, y los procesos internos empiezan a estar saturados. En poco tiempo, estos procesos serán ineficientes y empezarán los problemas.

La ineficiencia no tiene mucha importancia cuando los beneficios son altos. A pesar de que los costes sean se hayan disparado, la empresa tiene beneficios suficientes para reinvertir y seguir creciendo. Pero puede ocurrir que, por una bajada de ventas en un mercado maduro, o bien porque los costes han pasado a estar fuera de control, los beneficios bajarán y dejarán de poder financiar la expansión del negocio.

Mejorar los procesos internos, hacerlos eficaces y eficientes, es una de las mejores formas para conseguir revertir una crisis. Si tu empresa entra en crisis, es decir, si antes tuviste éxito y ahora no lo tienes, puede ser debido a que el nivel de servicio haya disminuido. Si la crisis en la que estás inmerso está relacionada con procesos internos deficientes, tu situación es mucho mejor que si está relacionada con la visión comercial. En este caso no tendrás que crear nuevos productos o servicios y bastará con que te esfuerces en mejorar la productividad de tus procesos.

Problemas de cultura empresarial

Si tienes la suerte de dirigir una empresa con un fuerte crecimiento empresarial y cuyos procesos se ejecutará la perfección, no te relajes. Aún puede afectarte una de las crisis más delicadas que afrontar: crisis del equipo.

De todos los recursos del negocio, el más delicado son las personas. El equipo tiene que estar en todo momento motivado. Las razones por las cuales un equipo pierde la motivación son muy variadas. Algunas están relacionadas con la forma en la cual se reparten los beneficios de la actividad. Otras en cómo se reconocen a los empleados los logros que consiguen en la empresa.  Por último, está el factor de la carga de trabajo, que puede bloquear a determinados empleados, al no poder descansar lo suficiente.

Crear un equipo es difícil. Si tu empresa entra en crisis, porque los miembros del equipo no se sienten suficientemente reconocidos, puedes entrar en una espiral negativa que repercutirá en las ventas y en los beneficios. De la misma forma la relación entre accionistas debe basarse en principios de colaboración e interés mutuo. Las discrepancias a nivel del consejo de administración puede ser fuente de crisis en empresas que de otra manera estarían saneadas.

Recuerda que no está en tu mano controlar la situación del mercado, pero siempre es posible dar una respuesta que adapte tu empresa más rápido que los competidores. De esta forma podrás prevenir y revertir las crisis y mantener en buena forma tu negocio durante muchos años.

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Una opinión
  1. Lina Dice:

    También existen otros factores, como los externos, la elevada tributación, la expropiación, la fata de proteccionismo gubernamental interno, etc.

    Responder
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