Dicen que los extremos son malos

Se dice que los extremos son malos, y eso es precisamente lo que ha pasado con los honorarios cobrados por los contadores públicos, puesto que los contadores están cobrando honorarios muy bajos, que rayan en lo vergonzoso, situación que ha intentado remediar el Consejo técnico de la contaduría mediante orientación recientemente proferida, orientación en la que se ha pasado al otro extremo, al sugerir valores muy elevados, más de los que soporta nuestra realidad.

Si bien hacía mucha falta a la profesión contable una guía que orientara sobre el monto de lo honorarios a cobrar por los contadores públicos, la orientación emitida por el Consejo técnico de la contaduría pública, parece estar un poco alejada de la realidad.

Los valores allí sugeridos, en algunos casos son excesivamente elevados, y será más que imposible conseguir que algún cliente pague precios tan elevados.

Debemos reconocer que vivimos en un país en desarrollo, en donde priman las pequeñas empresas y los comerciantes informales, quienes no tienen la capacidad para pagar tan elevados honorarios.

El contador público ha pecado por defecto al cobrar honorarios muy bajos, pero todo parece indicar que el Consejo técnico de la contaduría pública ha pecado por exceso al fijar unos honorarios muy altos.

El objetivo de la orientación es el servir de guía para la fijación de los honorarios del contador, pero por los valores tan elevados sugeridos, difícilmente servirá de guía para la fijación de honorarios, puesto que en la gran mayoría de los casos, el cliente no pagará ni la tercera parte de lo sugerido en la orientación.

Un ejemplo de lo irreal de las tarifas sugeridas por la orientación, es el precio de la elaboración y suscripción de de certificados de ingresos, que según la orientación, se debe cobrar 3 salarios mínimos mensuales, que a hoy, es la módica suma de $1.490.700, una cifra astronómica si consideramos lo que hoy se cobra por ello.

Basta con hablar con un celador de cualquier  oficina Dian para darnos cuenta que el precio de dichos certificados oscila entre los $20.000 y $100.000, lo que sin duda es  algo vergonzoso, deprimente, pero es la realidad, y pasar de $100.000 a $1.500.000 es un poco exagerado.

A pesar de lo anterior, es de aplaudir que el Consejo técnico de la contaduría se haya tomado el trabajo de proferir una orientación en este sentido, puesto que el contador público, como bien lo expone la orientación, se ha canibalizado en detrimento de la profesión, y tarde o temprano habrá que poner en cintura a contadores y clientes que pauperizan y desprestigian la profesión de una forma tan grotesca, y sin duda,  la orientación en el futuro será ajustada a la realidad en la medida en que al Consejo técnico lleguen las opiniones de quienes están enfrentados a la realidad del día a día.

Contenido relacionado:
Compartirlo
Gerencie.com en su correo.

Suscríbase y nosotros colocaremos en su bandeja de entrada la mejor información que generamos diariamente.


Déjenos su opinión

En Gerencie.com está permitido opinar, criticar, discutir, controvertir, disentir, etc., pero debe hacerlo con respeto, sin insultar y sin ofender a otros.

Información legal aplicable para Colombia.