Efecto jurídico de la promesa que el empleador hace a un trabajador de contratarlo nuevamente

A diario recibimos comentarios o correos de lectores que manifiestan haber recibido una oferta o una promesa de su empleador para contratarlo nuevamente una vez finalice el contrato de trabajo, y en ocasione el asunto va un poco más allá,  pues invitan al trabajador a renunciar o a presentar su carta de renuncia bajo la promesa de contratarlo nuevamente en otras condiciones, y oportuno es saber qué tan vinculante puede ser esa oferta o promesa.

A continuación exponemos el caso de un empleador que la terminar el contrato de trabajo felicita al trabajador y lo extiende por escrito la siguiente afirmación:

«Quiero además felicitarlo, por su trabajo, por su entrega incondicional, por sus aportes y profesionalismo en su labor como educador de la niñez y la juventud a usted encomendada en el presente año.

Por lo tanto, le comunico que quiero contar una vez más con sus servicios como docente para el año académico 2005»

Naturalmente el trabajador no fu contratado y este demandó con base a esa intención o promesa expresada por el empleador, proceso que llegó hasta la sala laboral de la corte suprema de justicia que en sentencia 45496 del 2 de abril de 2017, con ponencia del magistrado Rigoberto Echeverri Bueno manifestó:

«En esta última manifestación, en la que recaba la censura, no puede verse más que la intención o el querer del representante legal de la institución de contar nuevamente con los servicios de la demandante, para el nuevo año escolar - 2005 -, como lo dedujo el Tribunal, pero nunca una oferta de trabajo concreta y determinada, con los presupuestos mínimos que dicha corporación estimó indispensables, como el término y la modalidad de contratación, el precio y la labor a realizar.

Evidentemente, de la expresión "…quiero contar una vez más con sus servicios…" no se deriva más que una invitación, que podía materializarse o no, dependiendo de que las partes lograran ponerse de acuerdo sobre los elementos esenciales del contrato, lo que no ocurrió en este caso. De manera que es cierto que, como lo infirió el Tribunal, de allí no era posible "…deducir si este querer del Rector iría a conservar los mismos términos y condiciones laborales y económicas del contrato anterior ejecutado en el año 2004 por las mismas partes." Ningún componente del documento o alguna otra evidencia dan soporte racional a la suposición del censor, conforme a la cual la institución le ofreció a la demandada las mismas condiciones laborales que ya tenía. En ello nada influye el hecho de que en vinculaciones anteriores se le hubiera dicho que sería llamada si se le necesitaba, pues lo cierto es que no le fue ofrecido nada, de manera concreta»

No hay más que decir: Esas buenas intenciones y promesas no tienen ningún valor, de manera que no se pueden tomar decisiones libres de incertidumbre con base a ellas.

Conozca sus derechos laborales como trabajador o empleador: Guía Laboral 2017.

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5 Opiniones
  1. Manuel botero dice:

    Clarisimo !!!! Muy mal hecho por parte del empleador pero no significa compromiso : quisiera pero no pudo y nunca canfiguró una oferta.

  2. Ferleyn E. dice:

    Con todo el respeto me permito disentir de la información expuesta, en primer lugar no se aclara lo que sucede en el caso en que un empleador induce a la renuncia a un trabajador, es necesario aclararlo dado que puede darse para malos entendidos en el contexto del tema. Por otro lado lo expuesto es contrario a lo que se argumenta en un tema ya tratado en esta página que lleva como titulo “Promesas hechas por el empleador se vuelven obligaciones”, dentro de la sentencia citada se exponía lo siguiente: “Ese ofrecimiento, contrario a lo sostenido por el Tribunal, es lícito pues no contraviene disposición alguna del ordenamiento positivo. No debe olvidarse que de acuerdo con el artículo 1494 del Código Civil, una obligación nace, entre otros, del hecho voluntario de la persona que se obliga, así como del concurso real de las voluntades de dos o más personas, de manera que nada extraño hay en la obligación que contrajo la sociedad demandada con el actor –admitida y discutida por éste– de conservarle la antigüedad que tenía con Dow Química para efectos de cesantías, lo que en el Derecho del Trabajo adquiere mayor relevancia jurídica en cuanto el Código Sustantivo del Trabajo solo contiene el mínimo de derechos y garantías para los trabajadores, de modo que cualquier ofrecimiento del empleador que tienda a superar ese mínimo, lejos de constituirse en una promesa que legalmente no se podía cumplir, como inexplicablemente lo asentó el sentenciador de la alzada, implica para el asalariado mejores condiciones de trabajo, las cuales no están prohibidas ni proscritas de nuestra legislación.”(Texto original sin negrillas) en el caso expuesto, y aclaro que es mi humilde opinión, se expresa por parte del empleador más que un simple deseo, es decir a ojos de este servidor es una invitación para que el trabajador siga trabajando en la empresa. Pues menciona “le comunico que quiero contar con sus servicios” como una decisión tomada y no como un simple deseo. El tema puede ser de diversas interpretaciones según el contexto en que se mire pero es muy clara una promesa de parte del empleador que incluso pudo llevar a que el trabajador tomara decisiones o rechazara otros empleos vulnerándose de esta forma su derecho al trabajo, de ahí que no se puede jugar con este tipo de frases dejándolo a una interpretación personal. Recordemos que en este tipo de controversias cuando existe una duda se interpretara siempre a favor del trabajador.

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