El contrato de arrendamiento en los inmuebles secuestrados

De las asiduas inquietudes de nuestros consultantes, abstraemos esta que consideramos superada respecto al contrato de arrendamiento:

"...llevo dos años como arrendatario de un apartamento y resulta que hace un mes fue secuestrado por un juzgado y el secuestre me dejó un contrato de arrendamiento para que le firme ya que me dice que el es nuevo arrendador y es a él a quien debo pagarle de ahora en adelante.. Debo firmar ese contrato?  y que pasa con el que tengo con la inmobiliaria?..."

En cuanto a delimitar que la función del secuestre es de simple custodio y relativo administrador frente a los bienes en disputa, nos remitiremos a editoriales previos donde hacemos especial hincapié en esta connotación:

Del secuestre y sus relativas facultades para administrar inmuebles. Parte I

Del secuestre y sus relativas facultades para administrar inmuebles. Parte II

Con lo que, centrándonos puntualmente en la inquietud referente, precisaremos que bajo ninguna circunstancia, estando en ejecución un Contrato de Arrendamiento -en este caso de vivienda urbana-, el secuestre puede abrogar la calidad del arrendador y tomarla para sí, amparado en su calidad de administrador relativo, esto es, no puede constreñir al morador del inmueble, asi sea el mismo propietario demandado, a suscribir contratos distintos del de deposito gratuito.

Ahora de estar ejecutándose un contrato de arrendamiento y si se llegase a firmar un contrato de arrendamiento teniendo al secuestre como arrendador, este de por si no invalida el que se viene cumpliendo, de tal manera, que al continuar vigente el inicial -por llamarlo de alguna manera- las obligaciones reciprocas no cesan, con lo que, ese nuevo contrato, aunque aparentemente valido, carece de causa, es inexistente y por tanto no sería exigible al ya arrendatario, de tal suerte que, el secuestre, en su sabiduría tendría que adelantar el proceso de restitución consecuente, que de hacerlo, necesariamente tendría que oponerse el arrendatario con el concurso de su arrendador inicial, sobre la base de su inexistencia por estructuración en la fuerza como uno de los vicios del consentimiento, y porque no, quizás en los limites del constreñimiento ilegal.

En consecuencia, el llamado es el de siempre, no se deje intimidar, por más juez, abogado, policía y secretario que acompañen al secuestre, NO FIRME ningún contrato de arrendamiento... nadie lo puede obligar, y si se ahorra enormes dolores de cabeza.

No obstante lo anterior, es de precisarse que el Inciso 1o del Artículo 2023 de Código Civil establece:

"...ARTICULO 2023. <EMBARGO DE LA COSA ARRENDADA>. Si por el acreedor o acreedores del arrendador se trabare ejecución y embargo de la cosa arrendada, subsistirá el arriendo, y se sustituirán el acreedor o acreedores en los derecho y obligaciones del arrendador..."

Pero dicha sustitución no opera de manera automática, sino a petición del demandante, decisión del juez y notificación al arrendatario, bajo la figura del embargo de cánones de arrendamiento, y no bajo el entendido de subrogación de la posición del arrendador.

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