El IBL de los trabajadores amparados por el régimen de transición no siempre se calcula sobre el salario promedio de los últimos 10 años

En varias ocasiones se ha dicho en esta columna que para la liquidación de la pensión de vejez de las personas que quedaron amparadas por el régimen de transición creado por la ley 100 de 1993, únicamente se pueden tomar del régimen pensional anterior (al que estaban afiliadas a 1º de abril de 1994) los siguientes dos requisitos: a) la edad y b) el número de semanas cotizadas o el tiempo de servicios que exigía dicho régimen, pero que el IBL se calcula con fundamento en lo previsto por la ley 100 de 1993, o sea el salario promedio mensual con base en el cual cotizó el afiliado durante los últimos 10 años de cotización.

Sin embargo, no se le ha dispensado igual difusión al hecho de que no siempre resulta procedente acudir a los últimos 10 años de cotizaciones para la determinación del IBL, pues la ley trae otra opción que consiste en que para aquellas personas que a 1º de abril de 1994 les faltaban menos de 10 años para completar los requisitos de pensión (edad y semanas cotizadas o tiempo servido), el IBL se calcula sobre ese tiempo faltante. Así por ejemplo, si a 1º de abril de 1994 a una persona le faltaba un año para cumplir la edad de pensión, para el cálculo del IBL se debe tomar el salario promedio mensual con base en el cual cotizó el trabajador durante ese año.

Ahora bien, el tema cobra especial interés en aquellos casos en que el trabajador cumplió los requisitos en comento y siguió cotizando, pues no todo el mundo se retira tan pronto reúne los requisitos de la pensión. Aquí el punto álgido está en el procedimiento que debe seguirse para contabilizar “el tiempo que le hacía falta al trabajador para completar los requisitos de edad y semanas.

Vale anotar que hemos conocido casos en que el ISS-Colpensiones ha dejado de lado la opción legal que tenía de calcular el IBL sobre el último año o sobre períodos igualmente breves, y lo ha liquidado sobre los últimos 10 años, con perjuicio para el trabajador.

Traigamos aquí un caso de la vida real tomando en cuenta el contexto del que venimos hablando: un trabajador venía cotizando sobre el salario mínimo legal y al acercarse el momento de la pensión decidió hacerlo sobre un salario de $ 2.000.000. El ISS en lugar de calcularle el IBL sobre el salario con el que el trabajador cotizó durante el breve tiempo que le faltaba para causar la pensión, resolvió tomarle en cuenta el salario promedio de cotización de los últimos 10 años. El perjuicio es evidente.

Y también ha habido casos en que el ISS-Colpensiones si bien ha tenido en cuenta el tiempo breve que le hacía falta al afiliado para reunir los requisitos de pensión ha contado mal dicho período.

Supongamos que un trabajador que a 1º de abril de 1994 le faltaba 1 año, 8 meses y 15 días para cumplir la edad y sin embargo cotizó durante tres años más. Asumamos  también que ese trabajador venía cotizando sobre un salario alto y por cualquier razón en el último tramo lo hizo con un salario bajo.

¿Cuál era el lapso de tiempo que tenía que tomar el fondo de pensiones para calcular el IBL? De conformidad con lo que se ha dicho aquí, el tiempo sería 1 año, 8 meses y 15 días. ¿Y cómo se cuenta ese lapso?

En estos casos hay que hacer dos operaciones:

Primero se establece el tiempo que le hacía falta al trabajador para completar los requisitos de pensión. Para esto se cuentan los días existentes entre la fecha en que entró en vigencia el Sistema General de Pensiones creado por la ley 100/93, y aquella en que el trabajador completó los requisitos en cuestión.  Sigamos con el ejemplo propuesto: le faltaban 1 año 8 meses y 15 días.

Ahora, analizamos cuál opción le conviene más al afiliado.

Una, sería tomar en cuenta las cotizaciones efectuadas durante dicho lapso contado hacia atrás a partir de la última semana cotizada. Es decir, nos ubicamos en la fecha de la última cotización y nos devolvemos 1 año, 8 meses y 15 días, o sea hasta agotar el período faltante.

Y otra, tomar el tiempo faltante (un año, ocho meses y quince días), ubicarse en la fecha en que el trabajador completó los requisitos previstos por la ley para el otorgamiento de la pensión   y devolverse hasta agotar ese período.

Pues bien, en ambos casos el salario con base en el cual cotizó el trabajador durante las semanas comprendidas entre esos extremos temporales nos sirve de base para calcular el IBL.

Y frente a la última opción algunos preguntarán ¿Y qué pasa con las semanas cotizadas después de que el trabajador cumplió los mencionados requisitos? Muy sencillo, sirven para incrementar el valor de la pensión en los términos previstos por el acuerdo 049 de 1990, hasta alcanzar un máximo del 90% (Recordemos que estamos hablando de un trabajador beneficiario del régimen de transición).

En otra columna volveremos sobre el tema pues el mismo ofrece muchas expresiones interesantes.

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2 Opiniones
  1. JUAN RUA MARTINEZ dice:

    Interesantísima esta acotación Doctor Riobó. Esta situación casi nadie la menciona. Gracias por transmitir sus valiosos conocimientos.
    Cordial saludo.

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