El objetivo de la depreciación es reconocer el desgaste del activo por su uso, no la recuperación de lo invertido en su compra

Por   03/11/2017

La depreciación tiene como objetivo reconocer en el estado de resultados el desgaste que sufre un activo por cuenta de su utilización para la generación de ingresos.

No es objetivo de la depreciación recuperar la inversión que la empresa haya hecho para su construcción o adquisición. La inversión se recupera mediante la rentabilidad que genere la utilización de dicho activo.

Esta aclaración surge en respuesta a las inquietudes generadas por la posición de la Dian y del Consejo de estado en el sentido de que no es posible depreciar un activo usado que ya ha sido depreciado en su totalidad por su anterior dueño.

Si se adquiere un activo usado que ya ha sido depreciado en un 100% por el anterior dueño, la empresa no podrá depreciarlo nuevamente. Surge entonces la inquietud con respecto a la imposibilidad del contribuyente de recuperar la inversión realizada en la compra de ese activo, puesto que algunos se preguntan que si la empresa pagó un valor, incurrió en un costo, debe haber lugar a la depreciación de ese costo así la vida útil del activo contable y fiscalmente haya sido agotada.

Pero resulta que la inversión en el activo no tiene que ser recuperada con la depreciación, sino con la renta que se obtenga al utilizar ese activo que se supone se adquiere precisamente para que participe en el desarrollo del objeto social de la empresa. Allí no se puede hablar de depreciación sino de retorno de la inversión, que sólo sucede si ese activo es capaz de generar los ingresos suficientes para cubrir sus propios costos  y un poco más.

La recuperación de la inversión nada tiene que ver con la depreciación, puesto que el objetivo de la depreciación es muy distinto. Si el activo no se utiliza, o se utiliza equivocadamente, o ineficazmente, no habrá recuperación de inversión así el activo sea susceptible de depreciación.

Si el activo se utiliza, se desgasta. Eso se reconoce con la depreciación. Si el activo se utiliza genera ingresos y con ellos se recupera la inversión. El activo cuando se utiliza se desgasta y genera ingresos, y la recuperación de la inversión se dará en la medida que los ingresos generados sean mayores a la depreciación sufrida por el activo.

¿Que el activo usado se desgasta y que ese desgaste merece ser reconocido? Por supuesto, pero la razón de ello no es el derecho del empresario o contribuyente a recuperar la inversión realizada, sino el derecho a reconocer ese desgaste, que por razones normativas fiscalmente no es posible.

Contenido relacionado:
Compartirlo
Gerencie.com en su correo.

Suscríbase y nosotros colocaremos en su bandeja de entrada la mejor información que generamos diariamente.


Déjenos su opinión

En Gerencie.com está permitido opinar, criticar, discutir, controvertir, disentir, etc., pero debe hacerlo con respeto, sin insultar y sin ofender a otros.

Información legal aplicable para Colombia.