El objeto de hacer un contrato escrito entre personas

Muchas veces dos o mas personas que se ponen de acuerdo en realizar alguna actividad en que cada una deba hacer algo, se compromete a hacer algo, adquiere obligaciones para con la otra, se niegan a hacer un contrato escrito que las contenga y una de sus razones es que para ellos prima su palabra sobre lo que está escrito.

Absolutamente cierto. Si ambas partes son honestas, sin necesidad de nada escrito, cada una le cumplirá a la otra y entre ellas acordarán qué hacer cuando tengan inconvenientes en el cumplimiento de sus respectivas obligaciones.

¿Porque entonces la insistencia de algunos en que elaboren un contrato e inclusive lo lleven a la notaría para hacerle reconocimiento de texto y firma?

Veamos primero, en esencia, que es un contrato escrito:

Es la estipulación, en texto, de manera muy detallada, de

  1. Las causas que las partes han analizado, que las llevan a establecer un compromiso,
  2. La identificación precisa de quienes contraen las obligaciones.
  3. Del objeto específico del compromiso que hacen,
  4. De todas las acciones que cada una debe ejecutar para desarrollar el compromiso, con la mayor cantidad posible de aspectos cuantitativos como tiempos, fechas, valores monetarios, medidas, etc
  5. Del valor monetario de las obligaciones de cada parte con la otra, con la especificación de cómo realizar su liquidación o calculo, y de la forma y oportunidad detalladas de pago
  6. De lo que harán si una le incumple algo a la otra
  7. De que mecanismo utilizarán para resolver las diferencias que se generen entre ellas en relación al cumplimiento de las obligaciones que han adquirido.

Para el autor, las razones para hacer el contrato escrito son las cuatro siguientes, aunque puede haber varias más que pueden ser derivadas de estas:

  1. Las personas no son eternas y las obligaciones que cada parte adquiere, pueden afectar sensiblemente a otros.
  2. A Lo que una persona se compromete, afecta generalmente a la esposa, los hijos y en general a la familia, o a otros externos que se relacionan con ella.
  3. La persona que hace el compromiso puede morir o incapacitarse en cualquier momento  y es entonces cuando es necesario que quienes se afectan por el compromiso que ella ha hecho, tengan claro a que se comprometió, o a que se comprometieron con él, para saber como proceder.
  4. Es, por ejemplo, el caso de las deudas causadas a favor de un fallecido, que forman parte de los bienes que entran en sucesión a su muerte, y que pertenecen a sus ascendientes o descendientes.
  5. Las personas cambian a lo largo de su existencia en la forma de concebir e interpretar las cosas.
  6. Es un hecho que, a veces repentinamente y a veces con el paso del tiempo,  la forma de pensar, los valores, la apreciación de la realidad y la interpretación que las personas den a las cosas, ( por ejemplo a los hechos que generan compromisos y a la forma de cumplirlos) puede cambiar por influencias externas de tipo político, religioso, familiar, de edad, de nivel de educación, etc, sin que ello pueda considerarse algo doloso.
  7. “Yo lo que dije” o “ Yo lo que quise decir fue”, expresiones que aun representando una posición honesta de una parte, es algo que puede conducir a generar tensiones, discordias, y pleitos que trasciendan a las partes y afecten su medio ambiente familiar, de amistades, etc,
  8. No todo debe dejarse a la memoria, porque esta se pierde con el tiempo.
  9. Especialmente cuando se avanza en la tercera edad, la memoria se pierde aceleradamente y por esa razón, no por maldad o dolo, se pueden olvidar compromisos que pueden hacer necesario que una parte este teniendo que recordárselos a la otra y esta no recordar haberlos hecho, lo que igual que en el caso anterior puede generar tensiones, discordias, y pleitos que trasciendan a las partes y afecten su medio ambiente familiar, de amistades, etc,
  10. Debe preverse la forma de resolver diferencias, y de recibir en ello el apoyo de otros, que para ello deben contar con suficiente información.
  11. El amigable componedor, es decir, una persona de confianza de ambas partes, es un mecanismo útil en que pueden ponerse de acuerdo dos partes para resolver sus diferencias. Sin embargo, ese amigable componedor necesita tener información, totalmente detallada y precisa, de cuales fueron las causas del compromiso y de cuales fueron, en detalle los compromisos, y dejar ese proceso de dar la información a las partes, que precisamente tienen diferencias sobre ellos, pues de ninguna manera permite o por lo menos dificulta enormemente la gestión del amigable componedor.

Tan necesaria es la elaboración de un contrato escrito entre personas naturales, como entre estas y personas jurídicas, y entre personas jurídicas.

El caso de las personas jurídicas (sociedades )

En estas ultimas, porque las que contratan y adquieren compromisos son ellas, pero las personas naturales que los adquieren en representación de ellas, (sus representantes legales ) pueden cambiar, y muchas veces en el tiempo, y las que las reemplacen deben saber con exactitud a que se comprometieron las sociedades y a que se comprometieron con ellas, y eso no puede depender de la presencia, memoria e interpretación de quienes las representaban en el momento de hacer el compromiso.

Siempre que en el apoyo amigable, o en el proceso formal ( bien judicial o de los medios alternativos de solución de conflictos como la conciliación, la amigable composición y el arbitraje ) o el informal, el externo que participe en él, necesitara información objetiva y detallada que solo un buen contrato escrito puede dar.

Es necesario el abogado para la elaboración del contrato?

Cuando finalmente dos partes no logran ponerse de acuerdo en relación al cumplimiento de sus obligaciones mutuas, y una se siente perjudicada y quiere obtener resarcimiento de la otra, no hay forma diferente de hacerlo que acudir a los medios formales para lograrlo: O el de los medios alternativos (extrajudiciales ) de solución de conflictos ( Conciliación, amigable composición o arbitraje ) regulado por las normas, o el de la  demanda ante los jueces ( judicial ).

Aunque la esencia del contrato (causas, objeto y obligaciones) que han acordado las partes no debe ser alterada por ningún motivo por el abogado, este se debe encargar de darle al compromiso una redacción que esté acorde con las normas legales vigentes para facilitar la labor del tercero que participa en la definición de cómo resolver las diferencias ya que las decisiones de este, asi no sea un juez, pero mas siéndolo, se atienen a las normas jurídicas vigentes y un contrato mal redactado por confuso o impreciso o incompleto, puede perjudicar a una parte, aun teniendo esta la razón.

Por otra parte, en el caso extrajudicial de la amigable composición o el arbitraje realizado a través de una institución como las Cámaras de Comercio, es necesario que las partes se hagan representar por un abogado pues la decisión del amigable componedor o arbitro tiene el carácter de la decisión de un juez y su argumentación es en mucho sustentada en la realidad, pero también en normas procesales, que, desconocidas por ella, como se dijo, pueden perjudicar a una parte, aunque tenga fácticamente la razón.

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