Entrega de premios no causa el IVa siempre que el premio no corresponda a un retiro de inventarios

Si la empresa entrega premios a sus trabajadores o a sus clientes, no se causa o no se genera Iva, siempre que el premio entregado no corresponda al retiro de inventarios.

La entrega gratuita de bienes genera Iva según el literal a) del artículo 421 del estatuto tributario, por lo que se puede creer que si la empresa entrega un premio a un trabajador, se causa el Iva al entenderse que se transfiere el dominio de un producto a título gratuito.

Si la empresa entrega un producto como premio se puede alegar que se cumple el supuesto del literal a) del artículo 421 del estatuto tributario, pero ello es así solo si se interpreta la norma de forma aislada.

Recordemos que el literal b) del mismo artículo señala que el retiro de productos del inventario genera Iva, de suerte que si la empresa retira de su inventario un producto para entregárselo al trabajador como premio, indudablemente ocurre el hecho generador del impuesto.

Ahora, si la empresa entrega un producto como premio, pero ese producto no hace parte del inventario de la empresa, sino que es adquirido a un tercero para entregárselo al trabajador, no se cumple el supuesto del literal b) del artículo 421 del estatuto tributario, pues no hay un retiro de inventarios.

Y en ese caso tampoco es una venta a título gratuito por cuanto ese no es el objeto social de la empresa; lo que ha ocurrido es que en su plan de incentivos la empresa contempla la entrega de un pago en especie (premio) a sus trabajadores. Aquí no hay una venta sino un pago indirecto en especie. Es una contraprestación que se da al trabajador por cumplir con unos objetivos o metas que lo hacen merecedor del premio.

Si el gerente le dice al mensajero que vaya al mercado de las pulgas a comprar unos productos para obsequiárselos a sus trabajadores no estamos frente a una venta  y por tanto no se genera Iva.

Estos supuestos los ha interpretado la sección cuarta del Consejo de estado de la siguiente forma en la sentencia 17996 del 17 de mayo de 2012 con ponencia de la magistrada Martha Teresa Briceño de Valencia:

Ahora bien, es un hecho no discutido por las partes y que se reafirma en el dictamen, que la actora adquiere los premios de terceros y que no hacen parte de su inventario  sino que se orientan a desarrollar programas de incentivos o premios para una red de distribuidores (…)

Por consiguiente, la Sala advierte que dentro de la actividad productora de renta de la demandante, la entrega de incentivos o premios a sus promotoras de ventas como parte de su política de incentivos, constituye un mecanismo que le permite incrementar sus ingresos, en la medida en que la comercialización de sus productos depende exclusivamente de las compras que realicen las “consultoras” y “directoras”, porque por su forma de operación en el mercado no cuenta con puntos de venta abiertos al público como lo hacen otros productores de bienes. En consecuencia, los incentivos y premios que entrega YANBAL representan estímulos que de manera indirecta contribuyen a desarrollar su objeto social y tienen un efecto en la productividad de la empresa.

En esas condiciones, la Sala observa que cuando XXX  adquiere los premios y los entrega como incentivos a las consultoras que cumplieron con las metas de compras, esto en su conjunto corresponde a un gasto dentro de su actividad productora de renta, porque los gastos son precisamente “flujos de salida de recursos, que no tienen una relación directa con la adquisición de bienes o prestación de servicios de los cuales la empresa obtiene sus ingresos. Están relacionados con los incurridos en actividades de administración, comercialización, investigación y financiación”

(…)

No obstante, la actuación administrativa demandada pretende hacer ver ese gasto como un hecho generador del IVA por el solo hecho de la entrega de los premios o incentivos que realiza la demandante a sus promotoras en un momento posterior al de su adquisición, cuando se trata de dos situaciones jurídicamente diferentes, ya que no existe una presunción de donación a título gratuito sino la entrega real de una bonificación o incentivo por gestión personal del vendedor que no puede asimilarse desde ningún punto de vista a una operación de “venta”.

En efecto, la DIAN parte de un supuesto equivocado al confundir en este caso un gasto con una transferencia de bienes corporales muebles a título gratuito, para así encuadrarlo dentro del literal a) del artículo 421 E.T., que establece una de las presunciones de venta desde el punto de vista fiscal en el impuesto sobre las ventas. Se advierte que los hechos que se consideran venta en el ordenamiento tributario son taxativos y de los previstos en la norma mencionada, no puede concluirse que la entrega física de los premios previstos dentro de una política de incentivos dentro de la actividad de una empresa pueda considerarse como una venta.

La Sala insiste en que en el sub examine la adquisición y entrega de premios como parte de una política de incentivos es solo un gasto para la demandante, pues representa una salida de recursos que está indirectamente relacionada con su actividad productora de renta, sin que por el hecho de la entrega material de los premios a las promotoras pueda desvirtuarse su condición de gasto y ello impida que reciba integralmente el tratamiento que la ley le asigna como tal desde la adquisición de los premios a terceros hasta su entrega a las beneficiarias por metas cumplidas, porque esas son las características del gasto que se analiza en esta oportunidad.

(…)

En consecuencia, la Sala observa que la demandante no estaba obligada a liquidar y pagar IVA por la entrega de premios o incentivos, por cuanto la naturaleza de esa entrega es un gasto y no una venta, porque no está incluida dentro de los casos que el Estatuto Tributario considera venta.

Se aclara que la contabilización de estos pagos (entrega de premios) debe ser como un gasto, pues en efecto lo es, y el Iva que se pague en la compra de los productos que se entregan como premio puede ser tratado como descontable, pero si la empresa quiere evitar futuros cuestionamientos respecto a la procedencia de ese Iva descontable, puede incluir ese Iva como un mayor valor del gasto.

En el caso tratad en la sentencia referenciada el contribuyente llevó como descontable el Iva pagado por los premios, procedimiento que la Dian no cuestionó, pero hay casos en que la Dian sí lo ha cuestionado pero con poco sin éxito.

Prepare su declaración de renta online en 30 minutos sin errores. Hágalo en ImpuestoCorrecto.com

Contenido relacionado:
Compartirlo
Gerencie.com en su correo.

Suscríbase y nosotros colocaremos en su bandeja de entrada la mejor información que generamos diariamente.


Déjenos su opinión

En Gerencie.com está permitido opinar, criticar, discutir, controvertir, disentir, etc., pero debe hacerlo con respeto, sin insultar y sin ofender a otros.

Información legal aplicable para Colombia.