Estoy al día en el hipotecario pero me embargan por deudas viejas de tarjeta de crédito

Retomando nuestro editorial inmediatamente anterior, destacamos de los cientos de inquietudes que recibimos semanalmente, la siguiente para dejar en escena esta maquiavélica maniobra bancaria que aunque de antaño, hoy día ha recuperado nuevos bríos con las trágicas consecuencias que genera para el común de los ciudadanos que aún creen y confían en las bondades del tiburón financiero:

“…Tengo un crédito hipotecario el cual está al día, pero tuve unas tarjetas de crédito que no puede seguir pagando desde hace ocho años. Ahora los abogados del banco unieron la deuda de las tarjetas de crédito con el crédito hipotecario, me embargaron y me secuestraron el apartamento con la amenaza de rematarlo. Además el apartamento tiene patrimonio de familia inembargable. Esto es legal ? que puedo hacer?...”

Antes de entrar en materia hagamos algo de retrospectiva en nuestra próxima historia bancaria del país para traer a presente como en los últimos 12 años se han presentado inmensas fusiones de poderosos competidores como el Grupo Aval (Bancos de Occidente, Popular, Bogotá, Las Villas) y el Grupo Bolívar (Bancos Davivienda, Granbanco, Cafetero, Superior Concasa); otras de no tan poderosos, pero no menos representativos, como las de Banco Corpbanca - Helm Bank; BBVA – Granahorrar; Banco Sudameris – Banco Tequendama; Banco de Bogotá-Megabanco-Cupocredito-Crecer; Bancolombia-Conavi; Banco bcsc-Colmena, por citar las de mayor recordación, lo que conllevó la titánica labor de unificación de procesos, archivos, sistemas, políticas, y marcas, de tal forma que en tan solo en algo más de dos lustros la cartera dispersa de múltiples entidades se centralizó en unas pocas, de donde quien tenía una deuda focalizada con Cupocredito del pueblito más recóndito de Boyacá, hoy en día aparece debiéndole al Banco de Bogotá, igual que si la deudita era con el incipiente Banco Superior, hoy por hoy, le está debiendo a Davivienda.

Bajo la anterior premisa, alguna cartera migró, migra y continuará migrando a terceros en operaciones de factoring en tanto otra permanece castigada pero presente en las complejas operaciones financieras que aun expertos y profanos buscan entender, pero que a la postre, determina como en el caso de nuestro amable consultante, que operaciones de crédito con exiguos saldos cuasi olvidados, incluso con entidades bancarias ya extintas, hoy resulten maquiavélicamente garantizadas en clausulados de adhesión en las minutas de constitución de garantías hipotecarias como:

“…la presente garantía hipotecaria ampara las obligaciones que en cualquier tiempo hubiese tenido, tenga, o tendrá el hipotecante, así se originen en otro tipo de operaciones y/o consten en otros títulos valores bien a favor del banco directamente o bien que hubiesen llegado a su poder …”

Que aunadas a otra del tipo de:

“…la mora o el simple retardo en el pago de una cualquiera de las obligaciones amparadas por esta garantía hipotecaria, la hará exigible así las demás se encuentren al día…”

, de tal forma que en cualquier momento, así el crédito hipotecario se encuentre al día, este tipo de clausulados faculta al banco para hacer exigible obligaciones de antaño sobre la fuerza de la exigibilidad del crédito hipotecario, de tal forma, que un momento dado, los salditos de tarjeta de crédito del 2005, lo harán exigible, con lo que, en teoría, para tener la suprema gracia del restablecimiento del plazo del crédito hipotecario, deberá cancelarse a valor presente esas amarillentas obligaciones otoñales.

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2 Opiniones
  1. oscar dice:

    Podría tocar el tema de la inembargabilidad del apartamento ,constituida previamente la figura de patrimonio familiar,que comenta uno de los afectados por estos tiburones bancarios ?

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