Estoy incapacitado y mi empleador pretende que yo le pague a la persona que me debe reemplazar. ¿Eso es correcto?

Un lector nos plantea la siguiente inquietud: 

“Hoy estoy incapacitado por causa de un accidente de trabajo. Como mi labor no puede ser suspendida, es indispensable que otra persona realice mis funciones. Sin embargo,  mi empleador pretende que yo le pague de mi bolsillo el salario a dicho reemplazo.

Mi pregunta es: ¿Puede el empleador obligarme a pagar el reemplazo de mi bolsillo?  

Debo anotar que no tengo ARL porque el empleador no ha querido firmar contrato conmigo, razón por la cual no puedo cobrar la incapacidad correspondiente. Gracias” 

La situación que plantea el lector comprende dos puntos que ameritan ser analizados.

Por razones de método empecemos por el último.

El hecho de no haberse celebrado el contrato de trabajo en forma escrita no le impide al empleador cumplir con el deber de afiliar al trabajador a una ARL. El contrato de trabajo no requiere de escrituración para poder producir los efectos que la ley le atribuye, pues basta con que las partes se pongan de acuerdo sobre la labor que va a realizar el trabajador, el lugar donde se ejecutará dicha labor y el salario correspondiente, para que surja a la vida jurídica el contrato de trabajo.

Ahora, si bien es cierto para efectos de la afiliación del trabajador  algunas ARL y EPS pretenden que se les presente el respectivo contrato de trabajo, esa es una exigencia que luce caprichosa, pues la ley no consagra ese requisito, y por tal razón el empleador puede negarse a satisfacer ese requerimiento. Ni más faltaba que una disposición interna de dichas Administradoras pudiera modificar la ley al punto de eliminar la posibilidad que ésta le confiere a empleadores y trabajadores de celebrar el contrato de trabajo  en forma verbal.

Precisado lo anterior, corresponde ahora anotar que si el empleador se abstiene de cumplir el deber legal que le asiste de afiliar al trabajador a una ARL y éste sufre un accidente de trabajo, dicho empleador debe asumir los gastos que se deriven de ese accidente, vale decir, debe correr con todos los gastos médicos, quirúrgicos, hospitalarios, farmacéuticos, de rehabilitación y diagnóstico que resulten del accidente, y debe, además, pagarle al trabajador las incapacidades, indemnizaciones y demás conceptos a que haya lugar por dicha causa.

O sea, que no es de recibo el argumento de que como el empleador no ha firmado el contrato de trabajo la afiliación del trabajador a una ARL no ha sido posible, y que ante la imposibilidad de reclamarle a la ARL le corresponde entonces al trabajador cargar con las consecuencias de la rebeldía del empleador.

El segundo punto a dilucidar es el relacionado con la pretensión del patrono de  que el trabajador asuma el pago del salario de la persona que habrá de reemplazar al trabajador incapacitado durante el tiempo que permanezca en incapacidad.

Al leer la pregunta del consultante es inevitable para uno trasladarse a los finales del siglo XVIII y comienzos del XIX.  Pareciera que para esa clase de empleadores el mundo se hubiera quedado congelado en esa época, y que las luchas y conquistas del movimiento obrero fueran  apenas situaciones creadas y representadas en los escenarios del teatro, el cine o la televisión.  Pero la realidad es otra… y muy distinta.

Desde mediados del siglo pasado se estableció formalmente en Colombia la cobertura de los riesgos profesionales, de salud y de pensión de los trabajadores públicos y privados (IVM, ATEP y EGM) a cargo de los empleadores. Y si bien es cierto se advirtió que dicha carga sería asumida posteriormente por el ISS y CAJANAL, se condicionó la subrogación del riesgo a la afiliación del trabajador a dichas entidades  y al pago de aportes correspondientes por parte del empleador.

De la anterior manera, si el empleador omite la afiliación del trabajador a las entidades de seguridad social, deberá irremediablemente asumir todos los costos que por causa de dicha omisión no se le puedan reclamar a tales entidades, sin posibilidad alguna de que se le traslade al trabajador la totalidad o parte de esos costos.

De conformidad con lo anterior, el consultante no tiene obligación alguna de buscar su reemplazo y menos aún de remunerarle sus servicios.

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Una opinión
  1. jorge dice:

    soy un trabajador de la empresa Inca Raíl de ferrocarriles, la pregunta que quiero hacerles es el siguiente: que el jefe de área salio por operación durante mas de 40 días, haciéndonos cargo de dicho puesto, es justo que se nos pague por asumir la responsabilidad que trae consigo el de mi jefe (se toma decisiones a los problemas que se presentan), o se nos de de algún reconocimiento económico por ocupar dicho cargo.
    que no es la primera vez sino cada vez que salen de vacaciones dicho jefe.
    Informarle que el puesto que tengo es de Agente de Estación y el de mi jefe es de Jefe de Operaciones, que en el sueldo hay mucha diferencia de pago.
    por lo que le agradeceré me den una respuesta.
    Gracias
    Atentamente
    J. U.

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