Exención IVA: Fondos provenientes de auxilios o donaciones de gobiernos o entidades extranjeras

Sea lo primero precisar, que según lo dispuesto en el artículo 96 de la ley 788 de 2002 (reglamentado por el decreto 540 de 2004), los aludidos fondos se encuentran exentos “de todo impuesto, tasa o contribución”; ello, previo cumplimiento de los reglados requisitos.

Para la debida contextualización, y desarrollo, del título propuesto se considera oportuno traer a colación el siguiente interrogante formulado a la Administración Tributaria:

¿Es necesaria la certificación de que trata el parágrafo del artículo 2º del Decreto 540 de 2004 para que las compras o importaciones de bienes y la adquisición de servicios realizados con los fondos provenientes de auxilios o donaciones del Gobierno de los Estados Unidos de América gocen de la exención del impuesto sobre las ventas?”.  Oficio 016389 de junio de 2015

En ese orden, es oportuno recordar que conforme al antes citado artículo 96 de ley 788 de 2002 “se encuentran exentos de todo impuesto, tasa o contribución, los fondos provenientes de auxilios o donaciones de entidades o gobiernos extranjeros convenidos con el Gobierno Colombiano, destinados a realizar programas de utilidad común y amparados por acuerdos intergubernamentales. También gozarán de este beneficio tributario las compras o importaciones de bienes y la adquisición de servicios realizados con los fondos donados, siempre que se destinen exclusivamente al objeto de la donación. El Gobierno Nacional reglamentará la aplicación de esta exención”.

Así las cosas, es imperativo anotar que de conformidad con lo contemplado en el artículo 2 del decreto 540 de 2004 “la exención a que se refiere el artículo 96 de la Ley 788 de 2002, se aplicará respecto a impuestos, tasas, contribuciones, del orden nacional, que pudieren afectar la importación y el gasto o la inversión de los fondos provenientes de auxilios o donaciones realizados al amparo de los acuerdos intergubernamentales o convenios con el Gobierno colombiano, destinados a realizar programas de utilidad común.

También se encuentran exentos del pago de impuestos, tasas o contribuciones del orden nacional, los contratos que deban celebrarse para la realización de las obras o proyectos de utilidad común, así como la adquisición de bienes y/o servicios y las transacciones financieras que se realicen directamente con los dineros provenientes de los recursos del auxilio o donación, con el mismo fin”.  (Resaltado por fuera del texto)

Pero clarifica, además, el aludido artículo del mencionado decreto reglamentario que “para efectos de esta exención, corresponde a cada entidad pública del sector, ya sea del nivel nacional o territorial, certificar si los proyectos e inversiones a que están destinados los auxilios o donaciones correspondientes, son de utilidad común. Dichas certificaciones deberán remitirse de manera inmediata a la entidad ejecutora de los recursos, que a su vez las enviará dentro de los primeros cinco (5) días hábiles de cada trimestre a la Dirección de Impuestos y Aduanas Nacionales, DIAN, para lo de su competencia.”  (Negrilla fuera de texto).

De los referentes anteriores, sería de inferir que si bien el legislador dispuso una importante exención para los fondos provenientes de auxilios o donaciones de entidades o gobiernos extranjeros convenidos con el Gobierno Colombiano (destinados a realizar programas de utilidad común y amparados por acuerdos intergubernamentales), dicho tratamiento preferente se encuentra supeditado al cumplimiento de los requisitos indicados en el decreto 540 de 2004, y en especial a la existencia y debido trámite de la certificación de que trata el parágrafo del artículo 2 de dicho decreto reglamentario.

En relación, pues, con el cuestionamiento propuesto, bien podría concluirse – entonces – que “luego , ya sea que el fondo surja de auxilios o donaciones del Gobierno de los Estados Unidos de América o de cualquier otro gobierno o entidad extranjeros, además de ser necesario atender los requisitos previstos en el artículo 4º del Decreto 540 de 2004, también es menester contar con la certificación de que trata el parágrafo del artículo 2º ibídem, tal y como fuera expresado en el Oficio No. 095923 del 20 de diciembre de 2010”.  Oficio 016389 de junio de 2015

Finalmente, no sobra anotar que en el caso de los proveedores, estos deberán “(…) conservar la certificación recibida como soporte de sus operaciones, para cuando la Administración lo exija, la cual además le autoriza para tratar los impuestos descontables a que tenga derecho de conformidad con los artículos 485 y 490 del Estatuto Tributario, aunque sin derecho a solicitar devolución del saldo a favor que se llegue a originar en algún período bimestral”.  Numeral 4 artículo 4 decreto 540 de 2004

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