Ingresos para definir el periodo gravable de IVA

La ley 1607 de 2012 modificó los periodos gravables del IVA, pasamos de tener periodos simplemente bimestrales, a bimestrales, cuatrimestres y anuales. El artículo 600 del estatuto tributario en relación con los periodos gravables del IVA señala:

ARTÍCULO 600. Período gravable del impuesto sobre las ventas. El período gravable del impuesto sobre las ventas será así:

  1. Declaración y pago bimestral para aquellos responsables de este impuesto, grandes contribuyentes y aquellas personas jurídicas y naturales cuyos ingresos brutos a 31 de diciembre del año gravable anterior sean iguales o superiores a 92.000 UVT y para los responsables de que tratan los artículos 477 y 481 de este Estatuto. Los períodos bimestrales son: enero-febrero; marzo-abril; mayo-junio; julio-agosto; septiembre-octubre; y noviembre-diciembre.
  2. Declaración y pago cuatrimestral para aquellos responsables de este impuesto, personas jurídicas y naturales cuyos ingresos brutos a 31 de diciembre del año gravable anterior sean iguales o superiores a 15.000 UVT pero inferiores a 92.000 UVT. Los períodos cuatrimestrales serán enero - abril; mayo - agosto; y septiembre - diciembre.
  3. Declaración anual para aquellos responsables personas jurídicas y naturales cuyos ingresos brutos generados a 31 de diciembre del año gravable anterior sean inferiores a 15.000 UVT. El período será equivalente al año gravable enero - diciembre. Los responsables aquí mencionados deberán hacer pagos cuatrimestrales sin declaración, a modo de anticipo del impuesto sobre las ventas, los montos de dichos pagos se calcularán y pagarán teniendo en cuenta el valor del IVA total pagado a 31 de diciembre del año gravable anterior y dividiendo dicho monto así:
  4. Un primer pago equivalente al 30% del total de los IVA pagado a 31 de diciembre del año anterior, que se cancelará en el mes de mayo.
  5. Un segundo pago equivalente al 30% del total de los IVA pagado a 31 de diciembre del año anterior, que se cancelará en el mes de septiembre.
  6. Un último pago que corresponderá al saldo por impuesto sobre las ventas efectivamente generado en el período gravable y que deberá pagarse al tiempo con la declaración de IVA.

PARÁGRAFO. En el caso de liquidación o terminación de actividades durante el ejercicio, el período gravable se contará desde su iniciación hasta las fechas señaladas en el artículo 595 de este Estatuto.

Cuando se inicien actividades durante el ejercicio, el período gravable será el comprendido entre la fecha de iniciación de actividades y la fecha de finalización del respectivo período de acuerdo al numeral primero del presente artículo.

En caso de que el contribuyente de un año a otro cambie de período gravable de que trata este artículo, deberá informarle a la Dirección de Impuestos y Aduanas Nacionales de acuerdo con la reglamentación expedida por el Gobierno Nacional.” (Subrayado propio)

Observemos como el parámetro para definir el periodo gravable son los ingresos brutos. Pero ¿a qué ingresos brutos se refiere la norma? ¿A los ingresos gravados solamente? ¿A la suma de los ingresos gravados, exento y excluidos? ¿Son los ingresos contables o fiscales?

Pues bien, determinar los ingresos brutos tiene implicaciones importantes, pues el periodo gravable en el que se debe presentar la declaración de IVA no es optativo, y en esa medida declarar en periodos que no corresponden implican que las declaraciones se entiendan como no presentadas.

Ahora bien, en relación con la pregunta, es común escuchar que los ingresos brutos de que trata el artículo 600 del estatuto tributario son solo los gravados. La anterior teoría se fundamenta básicamente en un concepto que define los ingresos para efectos de pertenecer al régimen simplificado del IVA.

Sin embargo, estamos frente a un tema totalmente diferente al de los regímenes, de allí que se le elevara la consulta a la DIAN, quien mediante oficio 018727 de 2015 dispuso lo siguiente:

“Luego, toda vez que la norma consultada es de carácter tributario y en ella no se hace una remisión expresa a las normas contables, es palmario para este Despacho que los ingresos brutos a 31 de diciembre del año gravable anterior, a que hace referencia el artículo 600 del Estatuto Tributario, son de orden exclusivamente fiscal.

Así las cosas y siendo que la disposición en comento no especificó el origen de tales ingresos, en atención al principio de interpretación conforme el cual “donde el legislador no distingue no le es dado al intérprete hacerlo”, deben considerarse como ingresos brutos los provenientes tanto de las operaciones gravadas, exentas y excluidas del impuesto sobre las ventas, como de las no gravadas con este tributo, para lo cual será necesario remitirse al artículo 26 del Estatuto Tributario.

En efecto, esta última norma señala que los ingresos brutos son producto “de la suma de todos los ingresos ordinarios y extraordinarios realizados en el año o período gravable, que sean susceptibles de producir un incremento neto del patrimonio en el momento de su percepción, y que no hayan sido expresamente exceptuados”.

En el oficio se deja claro que se trata entonces de los ingresos fiscales, desestimando la tesis de que se trata de los ingresos que aparecen en la contabilidad. Así mismo, un aspecto muy importante es que señala que se trata de TODOS los ingresos gravados, exentos o excluidos e inclusive los ingresos no gravados o no sujetos del IVA.

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