La adicción a los símbolos de estatus

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El consumo es el motor de la economía de un país pero puede ser la ruina financiera de una familia si ese consumo se torna en consumismo desmedido que en muchas ocasiones obedece a una necesidad de alcanzar, mantener  o aparentar un estatus frente a la sociedad.

El consumo se mueve no por la urgencia de satisfacer una necesidad o de mejorar nuestra calidad de vida, sino como un medio para lograr aceptación o reconocimiento frente a terceras persona, lo que es un grave error financiero.

La industria invierte grandes cantidades de recursos en despertar el deseo en las personas por consumir sus productos, sin considerar si esos productos aportan valor agregado al consumidor.

Se nos ha vendido la idea de tener productos cool así cuesten el doble que otro producto de características similares que satisfacen la misma necesidad.

El comercio trata de explotar la vanidad, la inseguridad y la falta de autoestima de las personas para venderles productos que no necesitan a un precio que en muchos casos no podemos permitirnos, y por lo general mordemos el anzuelo.

Por medio de agresivas campañas publicitarias se han impuesto determinados símbolos de estatus que empujan a mucha gente a un frenesí de consumismo que las mantiene endeudadas todo el tiempo, y por supuesto eso beneficia a las empresas, a los bancos y a los gobiernos.

Se nos ha hecho creer que nos falta algo y que es preciso adquirir determinado producto para ser completo respecto a los demás que ya los tienen, un imanación en toda regla que nos ha atrapado silenciosamente.

Día a día nos gastamos lo que ganamos y hasta lo que no tenemos en productos que en realidad no necesitamos, sólo por estar a la moda, por no ser menos que el amigo o el vecino. El empresario juega a que las personas piensen que si otro puede ellos también pueden, que no somos menos y con esa mentalidad todos desechamos un teléfono completamente funcional solo porque alguien más compró  uno mejor, sólo por poner un ejemplo.

Esa adicción de la sociedad por poseer bienes que representen estatus, es lo que lleva a comprar ropa, zapatos, relojes, Smartphone y autos de marca y de alto costo, sólo porque nos han convencido que con ello los demás nos perciben de un determinado status que nos hace sentir a gusto.

Y esa sensación de satisfacción por generar una buena impresión en las demás personas puede que no se compense por la incertidumbre financiera de gastar más de lo que ganamos, de endeudarnos, de tener las tarjetas de crédito con una utilización del 100%  y de saber que si perdemos el trabajo el próximo mes no tendremos con qué comer.

Este es un error común a casi todas las personas y es lo que nos impide ser financieramente responsables y nos mantiene  al borde de la quiebra sin que seamos conscientes de ello.

La satisfacción de tener un futuro financiero asegurado debería ser superior a la de exhibir un producto de alto costo, pero la naturaleza consumista del ser humano no lo considera así.

Película recomendada

La pelicula The Joneses ilustra perfectamente el tema de esta nota. Es una película que todos deberíamos ver.

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