La moralidad de los impuestos

Cuando se vive en sociedad y se gozan de los beneficios que otorga un estado que garantiza estabilidad y seguridad a los individuos, se hace necesario que cada individuo contribuya económicamente en el sostenimiento de ese aparato estatal que provee innumerables beneficios que permiten vivir en condiciones medianamente razonables, pero esa moralidad que encierra la obligación y el deber de pagar tributos se suele cuestionar cuando los encargados de administrar los impuestos recaudados  se los apropian o los despilfarran.

Es el típico caso de Colombia, donde el nivel de corrupción es tan elevado, que el ciudadano se siente frustrado y asaltado cuando todos los días se descubre un nuevo caso de corrupción.

Es natural que el ciudadano se cuestione cuando se entera que un político o un funcionario público se han robado miles de millones de  pesos.

Mientras el ciudadano debe privarse de muchos beneficios, y debe hacer grandes sacrificios para pagar impuestos, los políticos hacen y deshacen con el dinero que todos hemos aportado, y lo hacen sin vergüenza alguna, con un descaro que mortifica, y llegados a ese punto es imposible exigirle al ciudadano que cumpla de buena gana la obligación de entregar el dinero de sus hijos y de sus sueños a quien sabe que se lo robará.

Cuando el mismo presidente de la república dice que él es dueño de la chequera y que es él quien decide hacer lo que le dé la gana, la moralidad de los impuestos será cuestionada por quien debe asumir su carga.

Cuando sobradamente se ha demostrado que el mismísimo presidente de la república se ha propuesto disponer de los dineros públicos para favorecer sus propios intereses, y ha puesto el dinero recaudado con los impuestos a disposición de sus amigos y aliados para feriarlos y apropiárselos  libremente, es inevitable que el ciudadano común y corriente se sienta indignado cada vez que debe girar un cheque a la Dian.

Llegados a este nivel de corrupción y descomposición del sistema político, ejecutivo y judicial al que hemos llegado, es apenas natural que la gente ya no considere moral la obligación de contribuir con el sostenimiento del estado.

El ciudadano ha interpretado que si el político o el funcionario público se cree con el derecho de robarse los impuestos, entonces él tiene el derecho a negarse a pagar esos impuestos que sabe se los robarán con el beneplácito  del mismo  presidente el país, y hasta con instrucción directa suya.

Cuando el robo se ha institucionalizado y se ha convertido en el  medio, en el propósito  y en el fin del gobernante, la obligación de pagar impuestos luce inmoral, y el no pago de impuestos entonces se juzga un derecho natural.

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4 Opiniones
  1. MARIAM GARZON dice:

    Es necesario fomentar la honradez. Eso se aprende en el hogar, con el ejemplo de los padres; lamentable la situación de corrupción pero más lamentable no pagar lo correcto en impuestos. “A Dios lo que es de Dios y al césar lo que es del césar” Si ellos se lo roban, tendrán que sufrir las consecuencias de un dinero, que le va a traer muchas dificultades por que el dinero fácil es el más dífícil. Lo nuestro es ser correctos y educar en principios y valorws

    • cristian dice:

      Si los dirigentes del País, lo actuales y todos los anteriores, se han apropiando de los dineros del Estado, la obligación de pagar los impuestos no se desnaturaliza ni admite laxitudes. Esa situación irregular y delictuosa no se puede confrontar justificando, y mucho menos validando, el no pago de los tributos. La tarea que se impone es combatir la corrupción desenmascarando y castigando severamente a los corruptos, y, adicionalmente, eligiendo otra clase de personas. Si miramos la historia de Colombia, ésta ha venido siendo manejada por unas pocas familias que se alternan en la presidencia y en el Congreso, acaparando el poder para sí y para sus consanguineos.

      Bien decía Jorge Eliécer Gaitán que “en este País el poder tiene que pasar de don Fulano para ir a don Zutano, y volver a ir a don Zutano para volver a don Mengano y de don Mengano para ir a don Zutano”.

      Apellidos como, Pastrana, Santos, LLeras, Gómez, López, Ospina, Gaviaria, Uribe, Holmes Trujillo, Samper, etc. nos remiten inmeditamente a corrupción, hegemonías. plutocracia, etc.

    • Angelica dice:

      Comparto tu opinión. Totalmente!…

  2. Julio Cesar Hernandez C. dice:

    Siempre a habido corrupcion pero nunca como ahora, una vez identificado los corruptos se les deberia castigar con penas de prision de por vida y confiscando todos los bienes de el y de la familia cercana, para eso existe la procuraduria y la Fiscalia. Todos los empleados publicos deberian devengar sueldos justos maximo de 20 salarios mensuales minimos . La justicia hay que despolitizarla y hacerla mas facil, no gastar tanta habladuria y tantos decretos, simplemente el que cometa faltas graves castigarlo severamente pero en tiempo inmediato. Hay que fortalecer a los militares y al cuerpo de policias para combatir a los malechores y hacer que la gente de bien se sienta protegida. Hay que incentivar e invertir en la Agricultura para aprovechar las grandes riquezas del Pais. Hay que darle buena salud a todo el pueblo porque cuerpo sano produce mas y mejor. Y finalmente hay que invertir en la educacion de todo el pueblo desde primaria hasta carreras profesionales incluyendo lo deportivo, todo lo anterior es facil si todos nos dedicamos a trabajar en bien del Pais y no en malgadtar el tiempo y lis recursos. Quienes no quieran vivir en un PAIS que le brinda oportunidades por igual a todos que renuncien al Pais pues estan en el lugar equivocado. En resumen . Hay qye hacer la facil.

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