Las consecuencias de la deuda pública y privada son básicamente las mismas

Por   22/09/2017

Las consecuencias de la deuda pública [la contraída por un estado] y la deuda privada [la contraída por una empresa], son básicamente las mismas, tanto si son positivas como si son negativas.

Una teoría keynesiana supone que la riqueza sólo es generada por el consumo y que el ahorro no ayuda a la economía, y  se podría decir que la aplicación de esta teoría es la que ha llevado a que tanto estados como empresas se endeuden, algunos más de la cuenta, puesto que el ahorro al no ser estimulado, no es suficiente para consumir y para financiar proyectos, por tanto, con el  tiempo necesariamente hay que recurrir a la deuda para financiar el consumo que se supone es quien debe dinamizar la economía.

Bien, las consecuencias del endeudamiento de empresas y estados son sorprendentemente similares y eso nos explica el por qué algunos países están al borde de la bancarrota.

El endeudamiento público es bueno siempre y cuando con él se logre un crecimiento económico suficiente para cubrir el costo financiero de dicha deuda. Si el crecimiento económico del país no crece a la tasa suficiente como para que sea posible pagar intereses y amortizar capital sin tener que recurrir a un nuevo endeudamiento, estamos ante un verdadero problema creado por el endeudamiento, problema que agravará la balanza por cuenta corriente, déficit fiscal  e incluso puede atentar contra la moneda local desequilibrando toda la economía.

Y resulta que  lo anteriores es exactamente lo que le sucede a una empresa que se endeuda y que luego no puede crecer en producción y  ventas, aunque con procesos y variables simplificados.

Si las proyecciones realizadas al momento de endeudarse no se cumplen, la empresa tendrá que asumir un fuerte sobrecosto financiero y operativo que la llevará a disminuir beneficios sociales o a tener pérdidas considerables que sólo podrán cubrirse con nuevos aportes, con nuevo endeudamiento o con un incierto beneficio social futuro que quizás nunca llegue. Resultado: crisis e incertidumbre.

Las teorías económicas se reducen aquí al sentido común: si  no produzco lo suficiente para pagar la deuda en que incurrí para gastar en cualquier cosa, posiblemente entraré en bancarrota. Esto es igual para una persona, para una empresa o para un país.

El crecimiento, tanto de un país como de una empresa, es requisito indispensable para que haya apalancamiento, y si las cosas no se dan, tanto el país como la empresa estarán mucho peor que al principio cuando optaron por privilegiar el consumo y el endeudamiento antes que el ahorro y la inversión.

Del endeudamiento debe surgir un incremento de la producción y la productividad. Si eso no sucede habrá algo que se llama crisis económica. Por lo general, la mayoría de las empresas que se endeudan para crecer crecen. No se puede decir así de los estados.

Contenido relacionado:
Compartirlo
Gerencie.com en su correo.

Suscríbase y nosotros colocaremos en su bandeja de entrada la mejor información que generamos diariamente.


Déjenos su opinión

En Gerencie.com está permitido opinar, criticar, discutir, controvertir, disentir, etc., pero debe hacerlo con respeto, sin insultar y sin ofender a otros.

Información legal aplicable para Colombia.