¿Las cuentas de cobro son exigibles judicialmente?

Por

De nuestros amables visitantes traemos a editorial por la trascendencia que pudiera tener en el desarrollo diario de nuestras actividades comerciales, la siguiente inquietud:

"...existen varias empresas que me deben y tengo las cuentas de cobro firmadas, ninguna me quiere pagar con diversos argumentos pero en algunas ya han pasado mas de tres meses, quisiera saber como puedo proceder como persona independiente, legalmente para cobrar estas deudas en mora..."

Trataremos la Cuenta de Cobro, apartándonos de si tiene fundamento contable, fiscal o tributario, para ocuparnos únicamente en el contexto de la inquietud, la vinculación como soporte de cobro de obligaciones dinerarias en mora.

Así las cosas, partamos como la Cuenta de Cobro, que desde siempre se había entendido como "... un crédito que se concede sin más garantía que la promesa de pago..." evolucionó a una formalidad documental exigida cuando se  presta un servicio,  se cobra un arriendo, se reclama el retorno de pagos por cuentas de terceros y hasta en ocasiones por la venta de algún producto, cuando uno u otro suministrador no está obligado a facturar.

Visto como se quiera ver, una Cuenta de Cobro es consecuencia de la ejecución de un Contrato antecedente, bien de prestación de servicios, de arrendamiento, o de compraventa, entre otros, y bajo ese contexto,  para el tema que nos interesa debemos mirar si por si sola constituye titulo ejecutivo susceptible de ser cobrado judicialmente.

Al efecto, de plano, no pude ser considerada titulo valor, ya que están expresamente determinados en el Código de Comercio, en tanto que, el Artículo  488 del Código de Procedimiento Civil precisa 

"...ARTICULO 488. Títulos ejecutivos. Pueden demandarse ejecutivamente las obligaciones expresas, claras y exigibles que consten en documentos que provengan del deudor o de su causante y constituyan plena prueba contra él, o las que emanen de una sentencia de condena..."

en obligado complemento, el Artículo 12 ley 446 de 1998, da cuenta:

 "...Título ejecutivo. Se presumirán auténticos los documentos que reúnan los requisitos del artículo 488 del Código de Procedimiento Civil, cuando de ellos se pretenda derivar título ejecutivo..."

Sintetizando, la ecuación se reduce a establecer si una Cuenta de Cobro, constituye una obligación expresa, clara y exigible que conste en documento que provengan del deudor, de tal manera que pueda ser exigible judicialmente.

Así las cosas, de la estructura de una Cuenta de Cobro, podemos establecer que constituye un documento unilateral proveniente del acreedor, recibido o aceptado por el deudor, pero en tal sentido, al provenir del acreedor y no del deudor, no alcanza la calidad de titulo ejecutivo, y por ende no puede ser exigido judicialmente, siendo estas las razones por las cuales los receptores de estas terminan no pagándolas.

¿Cómo proceder?

En el caso de nuestro consultante, al no estar obligado a facturar, no puede generar Factura de Venta cuyo tratamiento como titulo valor es diferente, con lo que, la Cuenta de Cobro, apenas constituye quizá, un elemento indiciario de una relación contractual antecedente, con lo cual, tendrá que judicialmente recurrir Contrato en mano, previo interrogatorio de parte prueba anticipada y audiencia de conciliación, a través de un largo y engorroso proceso judicial, probar no solamente que lo hubo, sino su cumplimiento como contratista y satisfacciones del contratante, para tener una sentencia que como titulo ejecutivo, le sirva para cobrar judicialmente apenas el capital de las prestaciones reconocidas, sin ningún tipo de interés.

Contenido relacionado:
Gerencie.com en su correo.

Suscríbase y nosotros colocaremos en su bandeja de entrada la mejor información que generamos diariamente.


Déjenos su opinión

Una opinión
  1. Rafael Donado Dice:

    Cuando se lee esta respuesta, pareciera que es un error emitir cuentas de cobro por la inseguridad jurídica a la que queda expuesto quien las presenta. A manera de contribución, pienso que se debe explicar al lector que su cobro es por una vía diferente a la del proceso ejecutivo y que se trata de un proceso delarativo en el que lo que se busca es que un Juez declare que la obligación de pago existe, y esa sentencia sí sirve para adelantar un proceso ejcutivo. es más largo, pero si se desarrollan estos procesos, finalmente se cobra la deuda. Indicar que es importante que la cuenta de cobro esté soportada o sea el resultado de un acuerdo escrito, ya sea la ejecución de un contrato, o que se establezca por escrito la labor o la obligación de quien emite la cuenta de cobro (eso le da fuerza, o soporte y hace más rápido el proceso), y su recibido a satisfacción por parte de quien debe pagar.

    En una ocasión tuve una cliente que sufrió un accidente laboral, la ARL reconoció el accidente como tal, pero nunca pagó los gastos médicos. Una vez vencidos los términos en lo laboral parecería que todo está perdido, pero no fue así pues mi cliente no solo tenía un material probatorio completo que contenía no solo las facturas que ella misma había cancelado con ocasión de ese accidente, sino que tambien tenía la cuenta de cobro que le recibió la ARL para reembolso, cuenta de cobro que nunca le cancelaron aduciendo que debía presentar su reclamación en determinados formatos. No siendo viable la reclamación por la vía laboral, pues habían pasado varios años, acudí a la vía civil en un proceso declartivo en el que se logró que un Juez Civil Municipal declara la deuda por parte de la ARL ya que se tenía bien detallado el soporte de la cuenta de cobro que en su momento presentó mi cliente dentro de los términos y nunca le quisieron cancelar. Pesó mucho en la decisión del Juez que la ARL recibió la cuenta de cobro y nunca la devolció, simplememnte se quedó con ella sin resolver la exigencia que hacía una trabajadora. Es sólo un ejemplo de la vida real para concluir que las cunetas de cobro sí son un mecanismo legal de cobro y es efectivo, dependiendo de los soportes que la acompañen al hacer la reclamación judicial.

    Responder
En Gerencie.com está permitido opinar, criticar, discutir, controvertir, disentir, etc., pero debe hacerlo con respeto, sin insultar y sin ofender a otros.

Información legal aplicable para Colombia.