Las notas o evaluaciones en el proceso de aprendizaje en la educación superior

Alrededor del tema de la Educación cuya discusión se ha suscitado nuevamente en estos días, motivada por la aparición en Colombia del libro “Cómo funciona el aprendizaje : 7 principios“ traducido y publicado por la Universidad del Norte para lanzar en la Feria del libro de este 2017, partiendo de mi larga experiencia gerencial, docente universitaria y ahora reciente de estudiante de pregrado, lo que me permite vivir las sensaciones de los dos extremos del proceso, me he hecho estas reflexiones que quiero compartir, respecto a éste tema y especialmente a las evaluaciones o notas intermedias y finales de los cursos que los docentes conducimos – que equivocadamente se dice que se “dictan” – notas que debemos dar o “poner” a los estudiantes, y que siendo mayores a 3/5 según nuestros sistema, les permiten avanzar en su aprendizaje al pasar a cursos o periodos siguientes.

QUE SE EVALUA CON UNA NOTA

La reflexión fundamental es la de que la nota es una evaluación, tanto del docente, como del estudiante, y que el docente, al evaluar por medio de la nota lo que ha logrado el estudiante, debe ser consciente de que se está también evaluando a si mismo, y la buena o mala nota que saque u obtenga el estudiante, puede también ser buena o mala para el docente, pudiendo tener éste y no solo el estudiante, una alta responsabilidad en la mala, como los docentes tendemos a juzgar.

La nota evalúa, respecto del docente, su capacidad frente al estudiante, para:

  1. Motivarlo y sensibilizarlo para investigar sobre el tema.

Un docente huraño, en exceso serio, regañón, irascible, de difícil capacidad de establecer relaciones personales cálidas, que se molesta cuando los estudiantes o no le entienden o le hacen preguntas que considera tontas, que no considera situaciones personales que pueden hacer que el estudiante tenga incumplimientos, demasiado formalista, - los he tenido – definitivamente desanima y hace que uno como estudiante le “coja antipatía” al tema, no lo estudie, y sus notas sean malas.

No deben confundirse cercanía, empatía, amabilidad, comprensión, con una “amistad” que muchos docentes, especialmente los de mayor edad, consideran perversa y evitan a toda costa, a costa de la motivación de los estudiantes, porque piensan que éstos se van a aprovechar de ella.

Estrategias como las que usaron algunos de mis profesores, de invitar a los alumnos a observarlos en el campo, en la práctica de la disciplina, son apropiadas didácticamente pero principalmente enormemente motivadoras.

  1. Orientarlo en su investigación en cuanto a objetivo, contexto, procedimientos, fuentes, secuencia, obtención de conclusiones útiles y aplicación de ellas.

El profesor generalmente indica que una fuente fundamental de la adquisición del conocimiento, es la investigación, y tiene razón. Pero uno como estudiante, mas si es primíparo, no sabe como abocarla y ser eficiente para lograr el objetivo.

El docente, sin interferir ni afectar la creatividad del estudiante, puede apoyarlo mucho, lo que uno francamente agradece.

Prácticamente todas las Universidades tiene cursos de metodología de la investigación que los estudiantes de todas las carreras deben tomar. Lo absurdo es que los docentes de los cursos en los que piden a los estudiantes “investigar” sobre los temas de este, se limitan a eso, a decir : investiguen y abandonan al estudiante o cada docente les pide ciertas características diferentes en esa investigación y en la presentación de ella. Todas las investigaciones pedidas por los docentes, deberían tener protocolos estándar, dependiendo de su tipo.

Especialmente importante para que la investigación sea eficiente en tiempo, es la indicación de las fuentes de información, primarias y secundarias, confiables, a las que el estudiante puede acudir. Son muchos los libros y revistas malos y mucha la “basura” que se encuentra en internet sobre todos los temas que se le puedan ocurrir a uno, y el tiempo de búsqueda es limitado. Además al estudiante, por aproximarse por primera vez al tema, le resulta difícil establecer la diferencia entre el material de calidad, que le aporta, lo enfoca.

  1. Transmitirle de forma clara, ordenada, sintética, agradable, sistemática, formal, el contexto y los conceptos básicos de la disciplina

Esa capacidad del docente es tan importante o más que las dos anteriores.

El profesional que es más exitoso y más sabe, no siempre es un buen profesor. El buen profesor, es decir el que tiene las 3 capacidades que hemos mencionado, no requiere para ello ser el que sabe mucho o el que más sabe o más exitoso es profesionalmente.

 

Saber, conocer y dominar la disciplina, es bien diferente de saber enseñar, es decir, motivar y transmitir.

Cosas tan sencillas como los cuadros sinópticos, los mapas mentales, las gráficas, y hoy y desde hace años aplicaciones computarizadas como el power point y el reciente prezzi, son elementos fundamentales para instrumentalizar la claridad mental, orden , capacidad de contextualización, síntesis, y conceptualización del buen profesor.

Elementos como los simuladores construidos en el utilísimo Excel, que permiten hacer en segundos simulaciones que años atrás tardaban horas y días y que permiten apreciar en forma inmediata resultados en variables dependientes,  de cientos de valores diferentes de variables independientes, son mecanismos pedagógicos de inmenso valor.

Las Universidades debían capacitar intensamente a sus docentes, especialmente los de cátedra – que debían desaparecer como están concebidos hoy – en el uso de esos mecanismos y tener protocolos estándar para realizarlos. Nadie que no tuviera un manejo mínimo de esos mecanismos, debía ejercer la docencia.

Increíblemente, hay Universidades, muchas más de las que se piensa, inclusive en ciudades grandes como Bogotá,  que no disponen en la cantidad y oportunidad suficiente de computadores , videobeams y aplicaciones básicas y con modelos para simular y experimentar.

Se me vienen a la memoria mis profesores de Inglés y Química en el colegio. Fue tal la motivación que me generó el primero por su metodología de enseñanza y cercanía personal, que me llevó, por gusto, a tomar cursos especiales, a buscar donde y con quien practicar, a aprender de la le televisión y el cine, a leer en Inglés, que terminé dominándolo y nunca lo he olvidado a pesar del tiempo y de la poca practica últimamente.

Con Química ocurrió todo lo contrario : Resultado de ello, de la pésima metodología del docente, a pesar de ser un “buen tipo”, nunca la entendí, pasé esas materias en mis estudios de ingeniería sencillamente aprendiéndome las cosas de pura memoria y hoy ni recuerdo nada ni entiendo la razón ni la lógica de esa importantísima disciplina. Aún recuerdo la antipatía y angustia que me provocaba el tema de la aritmética de las valencias y cosas de ese estilo. 

Respecto al estudiante, con la nota se evalúa:

  1. Su motivación hacia el estudio del tema

El estudiante que está estudiando una cierta carrera no por su interés real en el tema sino que por razones sociales tomo la decisión de hacerlo, o porque su  familia lo indujo o presionó para hacerlo, o porque quiere emular a un hermano o no “ser menos” que él, o porque no quiere desilusionar a su padre y satisfacer las expectativas que éste tiene con él, muy seguramente tendrá un resultado académico, reflejado en la nota, malo.

Hay empresarios, que aun inconscientemente, presionan a sus hijos, o estos se sienten presionados a estudiar, aunque no les guste, carreras como derecho, administración, Ingeniería Industrial, economía y similares, para trabajar y heredar la empresa familiar.

No es extraño que lo mismo  ocurra con Ingenieros, médicos, abogados que quieren que sus hijos sigan su tradición o la de la familia.

La presión opera también en forma inversa : Puede desestimular al muchacho a estudiar carreras que “ le gustan” por los temas que cubren, pero que a su familia no le resulten “apropiados”

No puede esperarse que en esos casos el estudiante obtenga buenas notas y “pase” las materias, así el docente tenga las condiciones atrás anotadas

Todas las personas son “inteligentes” para algo. Desde hace mucho tiempo se habla de los tipos de inteligencia. Lo que hay que descubrir es para que se es inteligente.

Generalmente los muchachos, desde muy niños, pasado el interés poco racional de los dos o tres primeros años por ser policías o bomberos o enfermeras, y quizás ya en preescolar y el colegio, muestran su inclinación por diferentes actividades o áreas como  la construcción ( Ingeniería civil, Arquitectura), el campo (Agronomía, Agroecología ), los animales,( veterinaria) los negocios, (administración, economía, contaduría) ,la oratoria,( literatura ) las cuentas, ( matemáticas )las máquinas, ( Ing mecánica, Ing Industrial, Ing hidráulica )  las enfermedades y las clínicas, ( medicina ), los computadores ( tecnología y sistemas), las mezclas ( Ing Química ) , la música y el sonido, la pintura, la relación con la gente ( sicología, sacerdocio) etc.,

Una de las mayores responsabilidades de los padres, y de los colegios, es apoyar a los muchachos en descubrir sus habilidades y gustos y facilitarles el conocimiento y desarrollo en ellas. Seguramente obtendrán en su estudio, muy buenas evaluaciones, aun independientemente de la calidad de los docentes, dado su interés en el tema.

Este interés corresponde generalmente a habilidades innatas que tienen para esos temas, que pueden tener origen genético.

Si el muchacho estudia aquello que le atrae, porque se le facilita, estará motivado y muy seguramente su evaluación, su nota, será buena

  1. Su motivación para el estudio del tema. El esfuerzo aplicado.

Aun existiendo la motivación hacia el estudio del tema, la aparición de intereses - inclusive sentimentales -, la pertenencia a grupos barriales o de interés – deportes, teatro -, y similares, pueden reducir la intensidad – tiempo y concentración -  del esfuerzo del muchacho al estudio, y por lo tanto afectan su capacidad de adquisición e interiorización de conocimiento sobre él y consecuentemente la evaluación del resultado académico.

Sin ninguna duda, otros factores como los que tienen que ver con su entorno familiar, personal y sentimental, son los que afectan en mayor medida esa motivación y dedicación.

Enfermedades, ausencias, enfrentamientos, separación de padres, situación económica y de negocios en la familia y la calidad y desarrollo de la relación con la persona que pretende afectivamente, asi como aspectos de su orientación sexual o religiosa se cuentan entre ellos.

LA ACTUACIÓN DEL DOCENTE MAESTRO 

Si el docente tiene claro que a diferencia del “profesor catedrático”, el docente - maestro que es él, tiene no solo el objetivo de transmitir su conocimiento, sino de acompañar al estudiante en su proceso personal de adquisición y sobre todo de contextualización e interiorización de ese conocimiento para que lo logre y para que sobre él pueda construir su desarrollo futuro y contribuir al de su entorno, debe, conversando en detalle con éste, especialmente con aquel cuya evaluación ha resultado negativa, comprender la razón del resultado, y buscar que con su apoyo defina un curso de acción, antes de formalizar el resultado de la evaluación negativa ante las autoridades académicas.

La evaluación fue negativa porque el estudiante :

Está estudiando obligado por razones/presión social y familiar?

Está estudiando un tema que no le atrae y para el cual no siente que tiene habilidades?

A pesar de estar estudiando lo que quiere y le gusta, no les está dedicando suficiente tiempo? Porque?

Tiene situaciones personales, familiares o sentimentales que le impiden dedicarle mayor tiempo y concentración al estudio? Son situaciones coyunturales? Permanentes? Superables?

Si bien alguien podría decir que ese análisis y plan futuro se debería hacer con el acompañamiento de un sicólogo, definitivamente aunque tiene razón, en primera instancia lo debe hacer el maestro con el alumno, que es su contacto permanente para el proceso educativo.

EL RESULTADO

Ese plan que realicen estudiante - maestro, con el apoyo del sicólogo si este es pertinente, y en estrecho contacto con las autoridades académicas, puede ir en términos operativos, entre otras cosas, desde :

Dejar en suspenso el reporte de la evaluación parcial hasta la siguiente, y colocar a la pendiente el mismo valor de la siguiente

Definir el retiro de la materia para dejar pendiente su estudio, aplazarlo, para abocarlo en el periodo siguiente

Definir el cambio de carrera.

Definir el cambio de nivel de estudio (Profesional, técnico, tecnológico )

Definir el aplazamiento temporal del estudio

¿ES POSIBLE ? 

Francamente creo que no, con las políticas y prácticas educativas actuales en la Educación Superior que desarrollan las Universidades, a cuya modificación en poco contribuye la acción del Estado.

El tipo de análisis y relación maestro – estudiante que se plantea, no es posible, no es coherente con las políticas y prácticas actuales.

*De cobertura de educación profesional, que llevan a que no sea extraño que en los primeros semestres de carrera se encuentren cursos de cuando menos ente 30 y 40 alumnos.

*De estructura de niveles de formación, que privilegia la educación Universitaria, frente a la técnica y tecnológica, que aunque de labios para afuera no lo haga, demerita las segundas

*De número de docentes de cátedra, en relación a docentes de tiempo completo.

*De formación académica de los docentes, que privilegia los Phd y los Masters, frente a la experiencia que se requiere en ciertos cursos y niveles

*De nivel de remuneración de docentes

*De estructura de Presupuesto para el ámbito oficial y de nivel de costo de matrículas para el ámbito privado, frente a los costos del proceso, y a la disponibilidad de dinero de los estudiantes potenciales

¿QUE SE DEBERÍA HACER? 

Todo lo que se haga, sobre lo que hay sobre el tapete múltiples propuestas, la mayoría razonables, debe tener un fin último: que el estudiante tenga la oportunidad de adquirir con la mayor eficiencia posible,  desde el punto de vista disciplinar y humano, el conocimiento necesario para poner al servicio del país y sus habitantes, a fin de mejorar la calidad de vida de ellos.

Lo que hacen para ello las Universidades públicas y privadas y especialmente el gobierno, por ejemplo presupuestalmente, está bien enfocado, pero su velocidad es pasmosamente lenta. No le sirve al país.

Por parte de las Universidades

Además de lo que ya se planteó en las primeras páginas de este escrito, en el sentido de capacitar intensamente a los docentes en temas de pedagogía, siendo dicha capacitación requisito sin ecuanon para ejercer la docencia y estableciendo para ella protocolos estándar.

Proporcionar en número suficiente equipos y aplicaciones sistematizadas propias de cada materia para efectos de simulación y experimentación

Y de lo que los expertos han señalado,

Se debería, en opinión del autor :

Modificar el sistema de enseñanza, estableciendo en los diferentes cursos, sesiones periódicas cuando más quincenales, al estilo conferencia, para un alto número de estudiantes, con profesores de cátedra/conferencistas, especialistas y líderes experimentados en el tema, planteando los grandes temas, principios y tendencias, con grupos de no mas de 10 a 12 estudiantes, con un profesor asistente de tipo completo, haciendo en un numero suficiente de sesiones para cubrir el tema propuesto del curso, desarrollos sobre los temas planteados por el conferencista/especialista.

Modificar el sistema de evaluación y administración académica y requisitos para obtener el titulo, flexibilizándolo a fin de dar cabida a estrategias diferentes que permitan el ajuste del proceso formativo a condiciones específicas del estudiante para que logre su propósito.

Por parte del gobierno 

También además de lo bueno, pero exasperantemente lento que hace, y lo que han planteado los expertos, debería

Abandonar su política de cobertura indiscriminada (léase masificación ) de la educación profesional universitaria, introduciendo verdaderos alicientes para promover la educación técnica y tecnológica de calidad, por parte de instituciones especializadas en esos niveles, atraves de redireccionamiento presupuestal.

Llevar como parte de esos alicientes el magnífico programa “Ser pilo paga” a la educación técnica y tecnológica, con mayor descentralización geográfica

Abandonar su política de forzamiento a las Universidades, de tener en su planta de profesores una alta proporción de PHDs, so pena de “castigarlas” al momento de su proceso de acreditación de calidad por no hacerlo.

Ajustar los criterios de autoevaluación para la concesión de registros calificados y acreditación, enfocándolos al fondo del contenido disciplinar y metodologías formativas actualizadas y de calidad, frente a los aspectos meramente de servicios e índices administrativos que hoy emplea.

Contenido relacionado:
Compartirlo
Gerencie.com en su correo.

Suscríbase y nosotros colocaremos en su bandeja de entrada la mejor información que generamos diariamente.


Déjenos su opinión

En Gerencie.com está permitido opinar, criticar, discutir, controvertir, disentir, etc., pero debe hacerlo con respeto, sin insultar y sin ofender a otros.

Información legal aplicable para Colombia.