Lo que el contribuyente acepte no puede objetarlo ni en vía administrativa ni judicial

Por 5 febrero, 2019

Los hechos y planteamientos que un contribuyente acepte en cualquier etapa procesal, luego no puede objetarlos en las siguientes etapas, ni envía administrativa ni en vía judicial.

Por ejemplo, cuando se profiere el requerimiento especial, si el contribuyente acepta y corrige todo o parte de lo planteado en dicho requerimiento, luego no puede objetarlo en el recurso de reconsideración que hubiere, y menos en la jurisdicción contencioso administrativa.

Así lo dispone expresamente el artículo 723 del estatuto tributario cuando dice que los hechos aceptados no son objeto de recurso.

Y así lo recuerda la sección cuarta del consejo de estado en sentencia 23940 del 29 de noviembre de 2018, con ponencia del magistrado Jorge Octavio Ramírez:

«Lo expuesto demuestra que, respecto a los hechos relacionados con la determinación del impuesto frente a (…) no puede predicarse el requisito de procedibilidad consistente en agotar los recursos obligatorios de acuerdo con la ley, toda vez que al contestar el requerimiento especial aceptó la totalidad de esos hechos, por lo que el artículo 723 le impedía objetarlos tanto en el recurso de reconsideración como en la demanda de nulidad y restablecimiento del derecho.

(…)

Es decir, que con la demanda pretende desconocer su propio acto de aceptación de los hechos e, incluso, solicita que se declare la nulidad de su declaración de corrección porque considera que el valor del impuesto de renta por el año gravable 2012 debe determinarse con base en el beneficio de la Ley 1429 de 2010.»

Es por ello que antes de aceptar hay que evaluar el alcance de esa decisión, pues luego no hay retracto sobre lo aceptado.

Suele suceder que algún funcionario convence a un contribuyente para que corrija determinado valor a cambio de algún beneficio que luego no se concreta. Allí no hay nada que hacer; lo aceptado queda aceptado así el beneficio prometido a cambio no suceda.

O puede que el contribuyente por ligereza acepte una corrección y luego descubra que no debía hacerlo, en vista a que había una ley o una jurisprudencia que le era favorable, pero que por desconocimiento no la aplicó. Nada qué hacer cuando descubra su error.

Conozca sus obligaciones tributarias y las consecuencias por no cumplirlas con nuestro Procedimiento tributario.

Temas relacionados

Gerencie.com en su correo.

Suscríbase y nosotros colocaremos en su bandeja de entrada la mejor información que generamos diariamente.


Déjenos su opinión

En Gerencie.com está permitido opinar, criticar, discutir, controvertir, disentir, etc., pero debe hacerlo con respeto, sin insultar y sin ofender a otros.

Información legal aplicable para Colombia.

¿Preocupado por su pensión?