Si le piden firmar la renuncia para hacer un nuevo contrato NO la firme

Por

Si su empleador le pide que le presente la renuncia para poderle hacer un nuevo contrato de trabajo, nunca debe firmar esa renuncia, pues en caso de que el empleador no cumpla su promesa, usted no podrá hacer nada.

Algunos empleadores convencen a sus trabajadores de que presenten la renuncia y que seguidamente le harán un nuevo contrato de trabajo, y una vez tienen la renuncia del trabajador en sus manos, le hacen concejo al trabajador y nunca le contratan de nuevo.

Aunque nunca es correcto generalizar, cuando un empleador hace una propuesta de este tipo, hay que desconfiar de sus intenciones, por la sencilla razón de que no existe ninguna necesidad de terminar un contrato para poder iniciar otro.

Tenga en cuenta que las promesas de un empleador no tienen ningún valor jurídico, de suerte que si este no las cumple, no podrá demandarlo por incumplir lo prometido.

Un contrato de trabajo vigente se puede modificar en cualquiera de sus partes sin necesidad de firmar uno nuevo, de suerte que no existe ningún impedimento legal para que a un contrato se le introduzcan cambios en las funciones del trabajador, en el sueldo, en la duración del contrato, etc.

Un otrosí es suficiente para hacer la modificaciones necesarias a cualquier contrato de trabajo, por lo que el trabajador nunca debe acceder a la terminación del contrato bajo la promesa de firmar un nuevo contrato con otras condiciones, así sean llamativas.

¿Qué puede pasar si me niego a firmar la renuncia?

Si el trabajador no accede a firmar la renuncia, el empleador no puede despedirlo, y si lo hace, será un despido injustificado.

Si se trata de un contrato de trabajo a término fijo, es probable que el empleador decida no renovarlo por obvias razanas, pero es mejor correr el riesgo a que no le renueven el contrato a que firme una renuncia bajo una promesa que jurídicamente no se puede hacer cumplir.

Que la promesa o propuesta de firmar un nuevo contrato sea por escrito

Una recomendación es que si el trabajador no ve otra opción que aceptar la propuesta del empleador, puede exigirle que le presente por escrito y firmada por el empleador la promesa de ser contratado nuevamente si presenta la renuncia, pues si bien no hay forma de hacer que el empleador cumpla con la promesa, es posible demostrar que el trabajador fue engañado por el empleador para que este consintiera la terminación del contrato, y en tal caso se puede configurar un vicio de consentimiento.

Recordemos que históricamente la corte suprema de justicia ha sostenido que «el consentimiento de los trabajadores en los diferentes actos jurídicos en materia laboral, en tanto son la parte débil de la relación de trabajo, debe estar libre de constreñimientos, violencia, presión, engaño o vicios en el consentimiento.» (Sentencia 37948 del 7 de marzo de 2018, sala laboral MP Rigoberto Echeverri Bueno), de manera que si esto ocurre, es preciso tener las pruebas de que en efecto el trabajador fue engañado viciando su consentimiento, lo cual se puede hacer con la propuesta u oferta por escrito del empleador en la cual se le solicita  firmar la carta de renuncia como requisito para firmarle un nuevo contrato de trabajo.

En consecuencia, lo que el trabajador debe buscar no es una simple firma de la carta de renuncia sino una negociación por escrito entre las partes en donde queden claras las intenciones y compromisos de las partes, para así poder demostrar el vicio del consentimiento y buscar el reintegro del trabajador por la vía judicial en caso que el empleador no cumpla con lo negociado.

El posible acoso laboral

Es posible que si el trabajador no accede a las peticiones del empleador, este no lo despida para no pagar la indemnización pero en su lugar puede decidir hacerle la vida difícil el trabajador para obligarlo a renunciar, y eventualmente se puede configurar un acoso laboral.

Por ejemplo, el empleador puede ponerle nuevas funciones al trabajador que no corresponden a su contrato inicial ni al perfil de su cargo, y además no asignarle un sueldo de acuerdo a sus nuevas funciones, o le impone cargas laborales adicionales sin justificación y sin la contraprestación debida, lo que eventualmente se puede configurar en un acoso laboral, y si el trabajador puede demostrar que la actitud del empleador sucedió luego de que se negó a firmar la carta de renuncia, resulta más sencillo probar el acoso laboral.

Conozca nuestra Guía Laboral 2018

Contenido relacionado:
Gerencie.com en su correo.

Suscríbase y nosotros colocaremos en su bandeja de entrada la mejor información que generamos diariamente.


Déjenos su opinión

Una opinión
  1. Arturo Dice:

    Buen dia cuanto cuesta la suscripcion

    Responder
En Gerencie.com está permitido opinar, criticar, discutir, controvertir, disentir, etc., pero debe hacerlo con respeto, sin insultar y sin ofender a otros.

Información legal aplicable para Colombia.