¿Para el empresario es mejor un contrato de trabajo a término fijo o indefinido?

¿Desde el punto de vista el empresario es mejor vincular a sus trabajadores mediante un contrato de trabajo a término fijo o un contrato de trabajo a término indefinido?

Si miramos la realidad laboral de nuestro medio encontramos que la respuesta es un contrato de trabajo a término fijo, y por lo general a no más de un año.

¿Por qué los empresarios prefieren vincular a sus trabadores a corto plazo?

La razón que se puede intuir en la creencia del empresario que de esa forma,  de ser necesario, puede prescindir de un trabajador con mayor facilidad, y de hecho, en muchos casos es así.

Veámoslo del siguiente modo:

Formas de terminar un contrato de trabajo:

Contrato de trabajo a término indefinido.

Contrato a término fijo.

Esa opción adicional para prescindir de un trabajador pesa mucho en la decisión de un empleador.

A esta conclusión ayuda mucho las decisiones de la justicia que hacen muy difícil disciplinar y despedir a un trabajador, en especial la corte constitucional, que ya considera apropiado llegar borracho y drogado al trabajo, y que si dijimos que el contrato terminaba el domingo no se debe entender así, sino que la interpretación correcta era que nunca terminaría.

Se han presentado casos en donde resulta imposible despedir a un trabajador incluso si se le paga la indemnización por despido, porque si el juez considera que el despido fue ilegal, o que si con el despido el trabajador corre riesgo de pasar hambre, entonces el empleador debe reintegrarlo sin importar los problemas que ese trabajador pueda causarle al empleador.

De vez en cuando la empresa se encuentra con trabajadores problemáticos, y deshacerse de ellos puede ser aún más problemático, y como la empresa cuando contrata a un trabajador no sabe si será uno bueno o uno malo, pues es mejor si desde el principio se asegura una corta relación laboral.

Es por ello que muchas empresas al principio sólo firma contratos de corta duración como 3 meses, 6 meses o un año, y luego de que el trabajador lleva suficiente tiempo con la empresa y el empresario ya está seguro de la calidad humana y profesional del trabajador, decide entonces firmarle un trabajo a término indefinido.

Se podría decir que el periodo de prueba se creó precisamente para evaluar al trabajador, pero en la realidad no sirve para mucho, porque el trabajador sabe que está a prueba y se esforzará por actuar correctamente, y luego de estar seguro es que se presenta tal como es (pela el cobre como se dice popularmente),  y para la empresa ya puede ser muy tarde.

Para el trabajador es mucho más sencillo deshacerse de un empleador malo, pues no tiene que hacer nada más que un día cualquiera no volver a trabajar, y la única limitante es la necesidad del trabajo, pero esa necesidad rara vez es una barrera tan difícil de superar como aquellas barreras que un empleador debe superar para prescindir de un trabajador.

A todo lo anterior se suma la descomposición social y familiar: el sentido de la responsabilidad se ha perdido, el de la gratitud  tiene peor suerte. La honestidad está en vía de extinción. El espíritu de sacrificio ya es desconocido. La palabra ya no vale, ni siquiera los contratos. La gente es perezosa por definición. Les gusta el camino corto, el ganar sin esfuerzo. No hay respeto por el superior, por la reglas, por la buenas costumbres, por lo moral y lo ético, y menos por la buenas formas.

Por supuesto que no todos los trabajadores son así, pero si un buen porcentaje y quien arriesga su capital creando empresas lo tiene muy claro, y todos los día habrán unos cuántos personajes que se lo recuerdan.

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5 Opiniones
  1. Fernando Garcia dice:

    Cordial saludo: Es muy acertado su articulo. Algunos empleados se encargan de dañar al empleador con su actuar desleal, su irresponsabilidad hacia los clientes, por su interés de conseguir dinero extra a través de negocios fraudulentos dejando manchado el buen nombre de la empresa. la frase entre estos es “como tengo contrato indefinido no me pueden echar”. Lo menciono con conocimiento de causa. Muchas gracias. !

  2. Andrés dice:

    Es extraño ver una columna de estas en ustedes. Tiene muchos aciertos. Faltarían muchos más. Pero es algo.

  3. Luis dice:

    Buenas Tardes:

    Es cierto que por un lado existen trabajadores desleales e incumplidos; esto debido a la descomposicion social como lo dice la columna, pero tambien se debe al empobrecimiento cada vez mas evidente de la clase trabajadora y obrera que se ve obligada muchas veces a cometer ciertos actos no tan santos para poder “sobrevivir” en esta jungla laboral cada vez mas reñida y sanguinaria; no trato de justificar desde ningun punto de vista el mal comportamiento de algunos, simplemente busco de buscar una explicacion basada en las experiencias vividas y conocidas de otros. Gracias

  4. Alonso Riobó Rubio dice:

    Yo no estaría tan seguro de que el contrato celebrado a término fijo sea más favorable para el empleador que el convenido a término indefinido.

    A continuación trascribo apartes de un comentario que escribí hace unos meses sobre cual de los dos contratos es mejor:

    Ninguno es mejor que el otro, aquél y éste será “bueno o malo” según se aplique o no a la situación que le corresponde. Ninguno de ellos busca per se favorecer o privilegiar a una determinada parte de la relación jurídica. Cada uno de ellos tiene su propio universo. El contrato a término indefinido fue concebido para regular el trabajo vinculado a actividades de carácter permanente, y el contrato a término fijo a actividades de carácter temporal. Son pues dos instituciones creadas para necesidades distintas.

    Siendo ello así, a la hora de elegir la modalidad del contrato lo que importa es seleccionar la que se acomode más a las necesidades del trabajo propiamente dicho, y no cuál de ella le favorece más a la parte que tiene el privilegio de escoger.

    Cuando se hace un cotejo entre el contrato a término indefinido y el celebrado a término fijo, es común que el quid del asunto se advierta en la estabilidad. Se dice que el contrato a término indefinido ofrece mayor estabilidad pues la permanencia del trabajador en la empresa depende de su propio desempeño, o sea de algo que él puede manejar y regular, y no de factores externos, ajenos a él como el simple transcurso del tiempo. Al contrato a término fijo se le acusa precisamente de lo contrario, de la ausencia de estabilidad. Se afirma que en éste el trabajador vive sometido a una permanente zozobra ligada a la incertidumbre de si se le renovará o no el contrato. Y que aquí ambas partes pierden, el trabajador, porque no logra “casarse” con la empresa, pues siempre se sentirá “de salida”. Y la empresa, porque no consigue que el trabajador se identifique con ella, que haga suyos sus propósitos, lo cual influye obviamente en el rendimiento del trabajador y en el resultado final de la actividad de la Compañía. Es evidente que esas situaciones de conflicto sólo pueden darse cuando se trata de trabajadores vinculados por contrato a término fijo para la realización de actividades permanentes, pero muy remotamente respecto de trabajadores vinculados para labores temporales, pues el laborante sabe de antemano que su permanencia en la empresa es transitoria porque la actividad que desempeña participa de esa misma naturaleza.

    Si a la hora de celebrar el contrato de trabajo se siguiera la lógica que animó al legislador al momento de poner a disposición de las partes esas dos modalidades del contrato, muy seguramente no se presentarían situaciones tan injustas y aberrantes como aquellas que ofrece la casuística judicial, de que el trabajador después de muchos años de labores continuas en una empresa, es desvinculado de ella con una simple carta en la que se le informa que las directivas de la misma han decidido no prorrogar más su contrato de trabajo celebrado a término fijo. O sea, que el trabajador fue vinculado para realizar una actividad permanente a través de un contrato a término fijo que se prorrogó año tras año hasta cuando la empresa, prevalida de la facultad que le da la ley para prorrogar o no el contrato, decidió que ya no iba más., y lo peor de todo, sin derecho al pago de una indemnización. Triste epílogo para alguien que aplicó los mejores años de su vida a servir a una empresa que de repente y sin justa causa decide decirle adiós….

    Saludos,

  5. Yoana dice:

    Quiero saber si yo que tengo contrato a termino indefinido….me pagan la horas q trabajo el día sábado con horario normal…aunque me haya dicho mi empleador antes de contratarme q ese día se trabaja.
    Como se pagan esas horas.porque mi sueldo es el mínimo

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