Prima de servicios para los empleados del servicio doméstico. ¿Será que sí?

Por

En una columna escrita hace algunos meses, me refería a la exhortación que le hizo la Corte Constitucional al Congreso para que legisle sobre el derecho de los empleados domésticos a la prima de servicios, pues en opinión de esa alta Corporación no existen razones válidas para que esa franja de colombianos no tengan acceso a un beneficio del que gozan los demás trabajadores, lo que en su opinión constituye una clara violación al derecho a la igualdad consagrado en la Constitución Nacional.

Dijo en esa sentencia la Corte que las razones que se han venido aduciendo para excluir de la prima a dichos trabajadores, no tienen presentación ni justificación hoy en día en un Estado como el colombiano que se precia de ser “Social de Derecho”.

La columna suscitó  varios comentarios de los lectores, de los cuales me permito destacar dos:

  1. Que en esa sentencia la Corte Constitucional prefirió irse por las ramas en lugar de definir el asunto. Textualmente dijo: Eso es pretender quedar bien con el servicio doméstico y con sus empleadores al mismo tiempo. Caliente y frio a la vez. (…) Teniendo todas las facultades para tomar una decisión radical y definitiva, le bota la "pelota" al perezoso y paquidérmico "Celio-Congreso".
  2. Que es otra medida populista de la Corte, con la cual continúa ahorcando más a la clase media, pues la clase baja no puede tener y pagar servicio doméstico con el mínimo salario y a la clase más rica le importa poco el tema porque tiene cómo pagarlo”

Pues bien, sobre el primer punto se le aclaró al lector que la Corte Constitucional no podía crear la prima de servicios para los trabajadores domésticos porque de hacerlo estaría convirtiéndose en legislador, que en Colombia el poder público está distribuido en tres ramas: la ejecutiva, la legislativa y la judicial, las cuales son "independientes" entre sí, pero trabajan armónicamente para conseguir los fines del Estado. Se le precisó igualmente que para establecer la prima en comento  se requiere de la expedición de una ley y que el Congreso es el único que puede expedir las leyes, o sea que la Corte llegó hasta donde podía llegar sin desbordar su competencia: instar al Congreso a legislar sobre el tema.

Pero una segunda lectura de la columna me permite observar que la respuesta fue incompleta porque al escribirla se omitió dirigir los reflectores hacia un aspecto que realmente  pesó mucho en la decisión de la Corte de abstenerse de resolver en la forma en que lo pretendían los demandantes: que la Corporación declarara la inconstitucionalidad del artículo 306 del CST porque, en opinión de ellos,  dicho artículo violaba flagrantemente los artículos 13, 25, 53 y 93 de la Constitución Política.

Pues bien, para la Corte su decisión de negar la inexequibilidad de la norma acusada y en su lugar exhortar al legislador para que regule el pago de la prima de servicios, tomando en cuenta los criterios que la misma sentencia le señala, no obedece a que exista en ese ámbito una omisión legislativa absoluta que prive a la Corte Constitucional de competencia para pronunciarse, sino que existe allí “un déficit de protección que afecta a un grupo de población específico y de especial vulnerabilidad”.

Y a partir de ese hallazgo, consideró la Corte que el remedio para tal déficit de protección requería de la intervención de los órganos políticos y, en ejercicio de la potestad que la Constitución Nacional  le otorga  para establecer los efectos de sus decisiones de la manera en que mejor se satisfaga la supremacía de los mandatos del orden superior, la Sala optó “por una alternativa de decisión que evite efectos contraproducentes para los propios afectados, como podría ser el incremento de la informalidad laboral, derivado de la exigencia del pago de una prestación adicional”. 

O sea que la Corte consideró que dadas la implicaciones que podría desencadenar una decisión de inexequibilidad en tal sentido, lo prudente y acertado era exhortar al Congreso para que asumiera la tarea de legislar sobre el establecimiento del derecho a la prima de servicios  para los empleados domésticos, en forma tal que se asegure: (i) que los estratos más altos reconozcan y paguen la prima de servicios; (ii) que se amplíe progresivamente la obligación; y  (iii) que los órganos políticos diseñen mecanismos y políticas públicas que operen como incentivos para que las familias asuman el pago de la prima de servicios.

Ahora bien, el segundo comentario a que se hace alusión al comienzo de esta nota, según el cual la decisión en comento “ es otra medida populista de la Corte, con la cual continúa ahorcando más a la clase media, (…)”,  es realmente sorprendente, y pone de presente la infravaloración de que es objeto el trabajo doméstico, producto de la forma en que históricamente se han percibido las actividades del hogar: como un trabajo invisible e improductivo en términos económicos, y destinado a personas sin ninguna preparación académica, lo cual ha dado lugar a justificar, sin ningún pudor,  que dichas labores sean remuneradas por debajo de los estándares con que se retribuye el trabajo de los demás trabajadores.

Y como dice la Corte en la citada sentencia: “Esa percepción del trabajo doméstico refleja y perpetúa la discriminación histórica de la mujer en el seno del hogar, a la vez que oculta la diversidad de funciones propias del trabajo doméstico (…)” 

Desconcierta sobremanera que la medida de la Corte  despierte  esa clase de resistencia. Quejarse porque de esa manera se encarecería el servicio doméstico y algunas familias que hoy tienen ese servicio no lo podrían conservar, es tanto como añorar la esclavitud.

El servicio doméstico es un rezago de la esclavitud,  pero va camino a convertirse en un trabajo tan digno como cualquiera otro. Y muy seguramente llegará el día en que sólo podrán contar con ese servicio quienes dispongan de recursos económicos suficientes que les permitan asumir sus altos costos. Y entonces quienes quieran disfrutar de esos servicios tendrán que pagar sus altos costos, o hacer ellos mismos sus oficios. No habrá otras alternativas.

Conozca nuestra Guía Laboral 2018

Contenido relacionado:
Gerencie.com en su correo.

Suscríbase y nosotros colocaremos en su bandeja de entrada la mejor información que generamos diariamente.


Déjenos su opinión

En Gerencie.com está permitido opinar, criticar, discutir, controvertir, disentir, etc., pero debe hacerlo con respeto, sin insultar y sin ofender a otros.

Información legal aplicable para Colombia.