Diligencia de descargos. ¿Puede escucharse en descargos al trabajador el mismo día en que se le cita a la diligencia?

Por

Un trabajador que había sido despedido de la empresa bajo el cargo de haber incurrido en comportamientos constitutivos de justa causa, demandó a la empresa solicitando que se le ordenara a la empleadora reintegrarlo al cargo que desempeñaba y que se la condenara al pago de los salarios dejados de percibir durante el tiempo del despido.

Para sustentar la procedencia del reintegro adujo el trabajador que el despido devenía en nulo al no haberse surtido en debida forma el procedimiento previo al despido previsto en el pacto colectivo.

Concretamente señaló el apoderado del trabajador que de acuerdo con lo estipulado en el artículo 15 del  mencionado pacto,  el trabajador inculpado debe ser escuchado dentro de los tres días hábiles siguientes a la comunicación de la falta, condición que en el caso de su cliente no se había cumplido a cabalidad, toda vez que la diligencia de descargos se llevó a cabo el mismo día en que se le había citado a la misma, lo cual ponía de presente el acaecimiento de dos irregularidades, ambas violatorias de la ley: a) la realización de la audiencia por fuera del término previsto para tal fin por el pacto colectivo, y b) la inmediatez con que se realizó la audiencia de descargos. Sobre la primera, indicó que comportaba un quebrantamiento del derecho del trabajador al debido proceso, y sobre la segunda, adujo que le vulneraba el derecho a la defensa, pues le había impedido a su cliente preparar la defensa.

Sobre la violación al debido proceso explicó el abogado que como el artículo 15 del pacto colectivo dispone que el trabajador debe ser escuchado dentro de los tres días siguientes a la citación, ese término había empezaba a correr al día siguiente de ésta, y que como eso no se había hecho así,   resultaba claro entonces que la audiencia en cuestión se hizo fuera del término, circunstancia que se predica no sólo cuando se obra después de que el término ha expirado, sino también cuando el mismo aún no ha empezado a correr.

En cuanto a la violación del derecho a la defensa precisó el demandante que en su caso se materializó dicha violación en el momento en que el empleador desconoció que la finalidad de la citación a descargos va más allá de la mera necesidad de obtener del trabajador su versión de los hechos que dieron lugar al despido, pues comprende también la de permitirle al implicado reunir las pruebas que va a aportar, asesorarse de un abogado,  y en general articular su defensa, cosa que en su situación no fue posible llevar a cabo dada la precipitud y urgencia con que obró la empleadora.

Las pretensiones del demandante fracasaron en las dos instancias, toda vez que el juez y el tribunal consideraron que las irregularidades denunciadas por el trabajador no habían ocurrido.

En vista de lo anterior el trabajador interpuso el recurso de casación y el negocio subió a la Sala de Casación Laboral de la Corte Suprema de Justicia quien mantuvo en firme la decisión del Tribunal.

Para negar la quiebra de la sentencia solicitada por el recurrente, la Corte hizo las siguientes consideraciones:

De la lectura del artículo 15 del Pacto Colectivo, del acta de descargos, de la carta de despido y de la notificación de la falta atribuida al actor, acusadas por su errónea valoración, objetivamente resulta de su apreciación que los términos establecidos en dicho pacto se observaron, pues si bien es cierto que el mismo establece que el trabajador inculpado debe ser escuchado dentro de los tres (3) días hábiles siguientes a la comunicación de la falta, la cual se hizo el 8 de noviembre de 2003, y ese mismo día fue citado a la diligencia de descargos, también lo es que de la apreciación que hizo el ad quem de este medio de prueba, no surge que lo haya hecho de tal forma que constituya un error fáctico protuberante, pues el texto del pacto colectivo permite colegir válidamente que aquél término pueda empezar a computarse desde el momento de la notificación  de la falta y que a partir de ese instante se contabilicen los tres (3) días para llevar a cabo la diligencia de descargos, lo cual en el caso de autos  ocurrió,  pues en el mismo día de la comunicación de la falta se realizó la mencionada diligencia.

Es que para infirmar la sentencia del Tribunal que llega a este estadio procesal protegida con la presunción de acierto y legalidad, es necesario que la equivocada apreciación probatoria haya sido de tal envergadura que ésta sea ostensiblemente contraria a lo que en ella se dice, pero si de su estimación es posible extraer más de una conclusión fáctica conforme a los postulados de la sana crítica, no puede quebrarse una sentencia.

Así se lo ha dicho esta Corte, por ejemplo en la sentencia CSJ SL, 7 nov. 2012, rad. 39458 en la que se expresó:

Valga repetir que en materia de apreciación probatoria por el Tribunal, sólo es posible a la Corte corregir su equivocada valoración siempre y cuando sea manifiesta la disociación entre la aprehensión del juez y el medio de instrucción calificado, pues sólo frente a un yerro de estas características es que puede esta Corporación infirmar la decisión, ya que es función propia de los jueces de las instancias la valoración de las pruebas legalmente aducidas en juicio, de modo que si éstas admiten más de una apreciación lógica de acuerdo con los postulados de la sana crítica, es a ellos a quienes corresponde determinar la que más se acomode al caso, sin que se pueda entrar a suplir su criterio con uno diferente, así éste se estime igualmente apropiado, pues esa consideración queda enmarcada dentro de la potestad de libre apreciación de los medios probatorios otorgada a los jueces por el artículo 61 del Código Procesal del Trabajo y de la Seguridad Social, tal como lo ha sostenido esta Corporación inveteradamente.

En conclusión, y de acuerdo con lo expresado por la Corte,  el hecho de que la norma diga que el trabajador debe ser escuchado dentro de los 3 días siguientes a la notificación, no impide que dicha audiencia se realice el mismo día de la citación, por cuanto una interpretación  posible de la norma permite entender que el plazo comienza a correr a partir del momento de la comunicación de la citación, es decir, que los tres días comienzan a correr a partir de ese momento.

Distinto habría sido que la norma dijera que el trabajador debía ser escuchado dentro de los tres días siguientes al día de la comunicación de la citación, pues en este caso sí habría que entender que el plazo empezaba a correr a partir del primer minuto posterior al último minuto del día de la citación.

Conozca nuestra Guía Laboral 2018

Contenido relacionado:
Gerencie.com en su correo.

Suscríbase y nosotros colocaremos en su bandeja de entrada la mejor información que generamos diariamente.


Déjenos su opinión

Una opinión
  1. Ernesto Piedrahita Dice:

    Ernesto Piedrahita. Teléfono: 313-8830983. Nota: Doy respuesta gratuita a máximo dos preguntas, aclaraciones o inquietudes que me hagan llamando a mi celular o escribiendo a mi correo electrónico en materia laboral. Correo: abogadoernesto@hotmail.com. Abogado especialista en derecho laboral. Calle 116 No. 18 B- 67 Oficina 501. Bogotá D.C. Asesorías en liquidación de prestaciones sociales e indemnizaciones laborales.

    Responder
En Gerencie.com está permitido opinar, criticar, discutir, controvertir, disentir, etc., pero debe hacerlo con respeto, sin insultar y sin ofender a otros.

Información legal aplicable para Colombia.