Reintegro del trabajador – ¿Qué debe hacer el juez si al momento de dictar sentencia la empresa está en liquidación o ya fue liquidada?

Puede suceder, y de hecho sucede con relativa frecuencia, que al momento de presentarse la demanda judicial encaminada a lograr por esa vía el reintegro del trabajador, la empresa se encuentra funcionando en condiciones aparentemente normales, pero luego, durante el desarrollo del proceso ordinario laboral, ésta entra en liquidación.

Como es natural, esa circunstancia puede poner al juez ante dos situaciones distintas: una que al final del proceso la liquidación no haya concluido, y otra, que haya culminado.

Aunque a primera vista el asunto parece no ofrecer mayores dificultades, existen casos en que la situación se hace compleja. Veamos:

La primera dificultad  que puede surgir en el proceso está relacionada con la incorporación al expediente de la prueba de que la empresa ha entrado en liquidación, pues es posible que el juez le niegue a la empresa esa pretensión tras acoger la tesis del demandante de que la oportunidad para aportar pruebas al proceso ya le precluyó.

Aunque esa hipótesis  luzca inconcebible, pues no es lógica ni razonable dado que se referiría a un hecho ocurrido con posterioridad a la presentación de la demanda, conozco casos parecidos en que ha sucedido. Así por ejemplo, durante el trámite de  un proceso el trabajador demandante renunció a su cargo, y su apoderado quiso aportar la prueba de  ello para que obrara en el expediente, la contraparte se opuso y el juez le dio prosperidad a la objeción aduciendo preclusión de la oportunidad.

Una segunda dificultad estaría vinculada a la idoneidad de la prueba de la liquidación, o sea, el medio a través del cual se probaría que la empresa se encuentra en liquidación y que ésta se mantiene o que ya culminó.

Sobre este aspecto ya se cuenta con pronunciamiento puntual de la Sala laboral de la Corte Suprema de Justicia quien definió que el instrumento idóneo para ello lo constituye el Certificado de la Cámara de Comercio.

De esa manera, si el certificado dice que la empresa entró en liquidación, eso le debe bastar al juez para tener por probado que la empresa se encuentra en liquidación. Pero para que el operador judicial tenga por acreditado que el proceso liquidatorio ya culminó, es indispensable que esa circunstancia también aparezca en el certificado.

Lo anterior es muy importante porque de ello dependerá la suerte del reintegro, toda vez que si el proceso de liquidación se encuentra en curso y se dan las causales que hagan procedente el reintegro, el juez deberá ordenarlo.

Pero si la liquidación ya terminó, y así aparece acreditado en el expediente, el juez deberá abstenerse de ordenarlo por cuanto la empresa ya no existe, y el juez no puede ordenar que se haga lo imposible.

En conclusión, el reintegro sólo será posible si existe la empresa demandada, aunque se encuentre en estado de liquidación, y a contrario sensu, si ya terminó la liquidación el reintegro no procede.

Desde luego que lo anterior no conlleva a que si la empresa ya fue liquidada el trabajador pierda sus derechos, pues existen otros remedios  alternativos para poner a salvo los intereses del trabajador.  Veamos de qué manera se salvaguardan los derechos del demandante:

Pues bien, en reemplazo del pretendido reintegro por ser imposible dada la liquidación de la entidad empleadora y a título compensatorio, la Sala Laboral de la Corte Suprema de Justicia ha considerado procedente disponer el pago de los salarios y prestaciones legales y extralegales dejados de percibir desde la fecha de la desvinculación del demandante hasta la fecha de la culminación de la liquidación de la entidad, debidamente indexados, así como los respectivos aportes al sistema de seguridad social y parafiscales, por el mismo lapso, como si la relación laboral hubiese continuado hasta el final de la existencia de la empresa y en razón a que el demandante no ha podido prestar el servicio durante este tiempo por disposición del empleador.

Por otra parte, si al demandante despedido la empresa le canceló la indemnización correspondiente, al igual que las cesantías e intereses, el juez  debe ordenar la reliquidación de estos conceptos, tomando en consideración el tiempo transcurrido desde la fecha en que cada trabajador fue retirado del servicio hasta la fecha efectiva de la culminación de la liquidación de la empresa. De igual modo, autorizará  a la empresa para compensar lo pagado por estos conceptos.

Se precisa que, según la misma Sala, “en razón a que en este caso no procede el reintegro por haber sido liquidada la empresa, los pagos salariales, prestacionales y de aportes a la seguridad social concedidos en su lugar no son incompatibles con la indemnización por despido ni con el pago de las cesantías, pues aquellos reconocimientos no hace más que hacer la ficción de que el contrato continuó hasta la liquidación de la entidad empleadora y el retiro sigue siendo por decisión unilateral del empleador sin justa causa. “

(Quien desee conocer mayores detalles al respecto, puede consultar la sentencia SL4566-2017, del 29 de marzo de 2017, Rad. No.  46620, Acta 11, M.P. Dr. Jorge Mauricio Burgos Ruiz)

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Una opinión
  1. Marco Franco dice:

    Pero me queda una duda, si la compañía ya esta liquidada y por lo tanto se entiende que ya extinguió sus obligaciones, quien o que figura seria la encargada de generar estos pagos?, si ya la compañía no tiene personería jurídica.

    Gracias.

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