¿Qué sucede si el presidente de la República objeta el proyecto de ley que rebaja del 12% al 4% los aportes para salud de los pensionados?

Clément Rosset dijo alguna vez: “El régimen de la alegría es del todo o nada: sólo hay alegría total o no hay ninguna alegría”

La frase viene a cuento por lo que sucedió ayer con la noticia que dio cuenta de que el Congreso había rebajado de 12% a 4% el valor de los aportes para salud de los pensionados que devengan pensiones bajas.

Entre los que se beneficiarán con la medida la primera reacción, como es apenas lógico, fue de alegría. Entre los que quedaron por fuera del rango se pudieron percibir dos clases de reacciones, unos se sintieron odiosamente excluidos y los demás comprendieron que la situación fiscal del País no permitía crearse mayores expectativas.

Pero la felicidad de los que estaban alegres se marchitó muy pronto por cuenta de las declaraciones dadas a la prensa por un alto funcionario del Ministerio de Hacienda quien advirtió que el gobierno no tiene plata para cubrir el hueco que deja esa rebaja de aportes, y tildó a los congresistas de populistas”, lo cual permite pensar que el ejecutivo estaría pensando en objetar el proyecto de ley.

La inquietud que acompaña ahora a los pensionados destinatarios de la medida es si al darse la objeción presidencial el proyecto se caería inevitablemente.

Para ayudar a dilucidar esa inquietud vamos a presentar cuál sería el panorama que traería consigo dicha objeción del ejecutivo, y para ello nos vamos a basar en lo que disponen los artículos 165 a 169 de la Constitución Nacional.

Una vez el proyecto de ley es aprobado por ambas Cámaras es enviado al Despacho del Presidente de la República para su sanción. El Presidente dispondrá de un plazo de seis días hábiles para sancionarlo (firmarlo), u objetarlo. Si lo sanciona pasará a ser ley de la República. Y si lo objeta lo devolverá al Congreso (a la Cámara de origen) indicando las razones que le asisten para ello, que bien pueden ser de inconveniencia o de inconstitucionalidad. O sea que el presidente lo puede objetar por considerarlo inconveniente o inconstitucional.

Si transcurre ese término sin que el proyecto sea devuelto al Congreso con objeciones, el presidente deberá sancionarlo y promulgarlo.

El proyecto de ley objetado total o parcialmente por el Gobierno volverá a las Cámaras a segundo debate.

Si el proyecto es nuevamente aprobado por la mitad más uno de los miembros de una y otra Cámara, deberá ser sancionado por el Presidente sin que pueda volver a presentar objeciones.

Ahora bien, si el proyecto ha sido objetado por inconstitucional y las Cámaras insisten, el proyecto pasará a la Corte Constitucional para que ella, dentro de los seis días siguientes decida sobre su exequibilidad. El fallo de la Corte obliga al Presidente a sancionar la ley. Si lo declara inexequible, se archivará el proyecto.

Si la Corte considera que el proyecto es parcialmente inexequible, así lo indicará a la Cámara en que tuvo su origen para que, oído el Ministro del ramo, rehaga e integre las disposiciones afectadas en términos concordantes con el dictamen de la Corte. Una vez cumplido este trámite, remitirá a la Corte el proyecto para fallo definitivo.

Si el Presidente no cumpliere el deber de sancionar las leyes en los términos y según las condiciones que la Constitución establece, las sancionará y promulgará el Presidente del Congreso.

Como puede observarse, la objeción del presidente no conduce inexorablemente al archivo del proyecto de ley, pues si el Congreso insiste en la iniciativa y ésta no adolece de vicios de inconstitucionalidad, el proyecto será ley de la República.

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4 Opiniones
  1. Manuel botero dice:

    Claro y preciso. Aunque el gobierno lo devuelva, creo que ni es inconstitucional ni inconveniente y deberá ser sancionado.
    Al contrario, elimina parcialmente una discriminacion, y si se pregona inconveniente por falta de dinero, es “perdonar” al gobierno su incompetencia para luchar contra la corrupcion

  2. Andrés dice:

    Muy buen artículo!!

  3. MARIAM GARZON dice:

    No nos tocara pagar los cerca de 3 billones en impuestos

  4. ciudadanodelcomun dice:

    El objetivo era aliviar carga impositiva tan alta en salud para pensionado de menor rango,no como el mico que colgaron los congresistas para quedar cobijados por la medida.El Presidente debe castigar esos bandidos aprobando el descuento para las mesadas hasta 5 salarios mínimos que no es muy onerosa para el Estado por que realmente no somos sino aproximadamente el 20% del egreso pensional por que el 80% se lo llevan los Políticos y regímenes especiales.

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