¿Qué tan difícil es ser un buen escucha?

Ser un buen escucha, es una de las habilidades más importantes que todo ser humano debe tener, sin embargo no todos pueden desarrollarla y es que es apenas comprensible en la cultura actual , la cual crea un ambiente propicio para el déficit de atención, pues todas las distracciones las tenemos a la mano, cuando no es el chat, son las redes sociales,  la información viral y los juegos en el celular, que nos convierten en monstruos obsesivos con apetitos insaciables, incapaces de estar completamente presente durante una conversación, relegando así la escucha activa a un segundo plano.

Todos en algún momento hemos sido víctimas de un mal escucha, de la típica persona que no hace contacto visual cuando le hablamos, que con su expresión corporal nos indica que no dispone de mucho tiempo o que simplemente no le interesa nuestro tema de conversación, la que nos responde con monosílabos, gestos o sonidos tratando de mostrar que está entendiendo lo que decimos aunque su mente esté divagando en otros temas.

Los malos escuchas están por todas partes, en la casa, en el trabajo y en el grupo de amigos, por eso debemos estar atentos para identificarlos y no caer en el mismo error, pero ¿cómo lo hacemos?, pues bien, hay comportamientos que nos permitirán desarrollar esta valiosa habilidad, y nos ayudará a tener relaciones más armoniosas, dentro de los más destacados tenemos:

  • Proponerse ser un buen escucha: Es lo principal, Inicie con darse la oportunidad de ser un buen escucha y acepte el hecho que el hacerlo se convertirá en su arma más importante a la hora de comunicarse con los demás.
  • Sea respetuoso: Cuando alguien le hable, haga contacto visual y exprésele su interés, Los buenos oyentes saben que al mostrar respeto por las ideas de los demás, su interlocutor es más propenso a seguir compartiendo información, lo que fomenta la confianza y genera empatía. No se debe caer en el error de saltar con respuestas o consejos inmediatos o cuestionarle a la persona sobre lo que hizo bien o mal, mejor escuche activamente y si es pertinente puede hacer preguntas respetuosas que puedan contribuir a buenas soluciones.
  • Hable menos de lo que escucha: A veces nos encontramos con personas que interrumpen a cada momento cuando se les está hablando para exponer su punto de vista y no dejan terminar una idea, resultando imposible que fluya una buena conversación, por eso es importante establecer sus propias reglas de escucha/habla , por ejemplo 70/30 ó 80/20, que quiere decir que usted se propone escuchar el 70% u 80% y habla el 30% o 20% según el porcentaje que considere adecuado, de esta manera mejorará la calidad y efectividad de sus diálogos, al comienzo puede ser difícil reprimir el hablar menos para escuchar más pero con práctica y paciencia puede ir controlando el impulso.
  • Evite distractores: Asegúrese en brindarle toda la atención a la persona con la que está hablando, evite responder llamadas telefónicas o hacer usos de dispositivos electrónicos u objetos que lo dispersen, esto mostrará mucho interés y respeto hacia la otra persona.

No olvide que si está dispuesto a ser un buen escucha, puede que no le sea nada fácil lograrlo, pues es una habilidad que no todos desarrollan y que requiere de  gran voluntad y disposición para aceptar comportamientos y puntos de vistas diferentes, pero no desfallezca en el intento porque una vez se consiga, esto nos enseña a controlar emociones y tener empatía, permitiéndonos así, tener éxito en nuestras relaciones interpersonales en cualquier ámbito.

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