Régimen de transición para los trabajadores que no fueron afiliados por su empleador

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Aunque el régimen de transición pensional ya no está vigente, aún se siguen presentando situaciones donde se reclama este derecho causado cuando estuvo vigente, como es el caso las personas que trabajaron durante muchos años sin que la empresa los afiliara a pensiones.

Debido a esto, la corte suprema de justicia en repetidas ocasiones ha manifestado que ese tiempo durante el trabajador no fue afiliado, computa para efectos de establecer el cumplimiento de los requisitos para ser beneficiario del régimen de transición.

Originalmente el régimen de transición pensional beneficiaba a quienes al primero de abril de 1994 cumpliera los siguientes requisitos:

  • Tener 43 años si es hombre o 35 si es mujer
  • 15 años de servicios cotizados

El problema para los trabajadores que no fueron afiliados por sus empleadores, es que a esa fecha cumplían el requisito de edad, y el de haber trabajador 15 años o más, pero como no fueron afiliados al sistema de pensiones vigentes para la fecha, no cumplían con el requisitos de tiempo cotizado, pero como puede evidenciarse, no fue culpa del trabajador sino de empleador.

La corte suprema de justicia solucionó el asunto interpretando que ese tiempo no cotizado por falta de afiliación se debía computar para determinar el requisito de tiempo cotizado, para lo cual es preciso que el empleador haga el respectivo traslado del cálculo actuarial.

Consulte: Calculo actuarial por omisión de afiliación al sistema de pensiones.

Al respecto dijo la sala laboral de la corte suprema de justicia en sentencia 43182 del 31 de enero de 2018 con ponencia del magistrado Rigoberto Echeverry Bueno:

«A lo anterior cabe añadir que para la Sala no es admisible una lectura limitada del artículo 33 de la Ley 100 de 1993, que impida la posibilidad de acumular tiempos correspondientes a periodos cuya afiliación es omitida por el empleador, a través de cálculo actuarial, a los beneficiarios del régimen de transición, por pensarse que dicha posibilidad está restringida a pensiones reguladas exclusivamente por esa norma.

Son varias las razones que conducen a entender que el deber de la administradora de pensiones de acumular los tiempos servidos y no cotizados, por falta de afiliación del trabajador, junto con la obligación del empleador de pagarlos a través de cálculo actuarial, resulta plenamente compatible con las pensiones del régimen de transición.

En primer término, porque la garantía del régimen de transición, adecuadamente comprendida, es un beneficio destinado a ciertos afiliados, que les permite obtener una pensión con el tiempo, la edad y el monto concebidos en regímenes pensionales anteriores, pero que, en todo lo demás, debe regirse por las disposiciones de la Ley 100 de 1993. En ese sentido, es sumamente claro el artículo 36 de la referida norma al prevenir que «[l]as demás condiciones y requisitos aplicables a estas personas para acceder a la pensión de vejez, se regirán por las disposiciones contenidas en la presente Ley.»

Siendo lo anterior de esa manera, la correcta lectura del artículo 33 de la Ley 100 de 1993 debe ser sistemática y comprensiva de las reglas especiales definidas en el artículo 36 de la misma ley, de manera que dentro de esas «demás condiciones y requisitos», aplicables a las prestaciones del régimen de transición, debe entenderse incluida la posibilidad de recuperar los tiempos no cotizados, específicamente por alguna omisión en la afiliación del empleador.»

Esto será posible en la medida en que el empleador traslade el cálculo actuarial al sistema de pensiones, pues con ello al sistema ingresan los recursos “indexados” correspondientes a lo dejado de cotizar en su momento, por lo que ello se asimila a un pago extemporáneo, que aun tarde, es un pago válido.

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