Rescate financiero, un bello eufemismo

El rescate financiero o económico se ha puesto de moda en el mundo económico  y financiero debido a los recientes rescates de que han sido objetos países europeos como Grecia, Irlanda o Portugal, y España que muchos apuestas a que será el próximo país rescatado.

La palabra “rescate”, a juzgar por la suerte que han corrido los países rescatados, no parece ser más que un eufemismo, puesto que en realidad no hay tal rescate, o  mejor, sí lo hay pero el rescatado no es el que nos han dicho que era.

Para ilustrar la situación en su forma más simple supongamos una familia que ha entrado en quiebra debido a que todos sus miembros han quedado desempleados y además arrastran una gran deuda con los bancos.

Rescatar a esa familia,  se supone que conllevaría a que esa familia resurgiera económicamente para que deje de sufrir penurias y vuelva a la normalidad existente antes de la quiebra.

Los rescates son llevados a cabo por los gobiernos y para ello utilizan dinero público, es decir, ese que proviene del cobro de impuestos a todos los ciudadanos.

Pues bien, ante la crítica situación de nuestra desafortunada familia, papá estado decide rescatarla, y para ello paga las deudas que la familia tiene con los bancos, de modo que el verdadero rescatado ha sido el banco que ha podido cobrar la deuda.

La familia, por supuesto que ahora ya no debe nada, pero es que ese no era su problema, su problema es y será el desempleo, el hecho de que no pueda generar ingresos que le permitan hacer frente a sus obligaciones y sobre todo a sus gatos familiares tan básicos como la alimentación, vivienda, salud y educación.

Pues eso es lo mismo que  se hace al rescatar a un país. Simplemente se le da dinero al país para que pague las deudas con el sector financiero pero no le dan un céntimo para impulsar el desarrollo económico, y por el contrario, para que un país pueda ser “rescatado”, le obligan a bajar salarios, subir impuestos, despedir profesores, cerrar hospitales, privatizar la salud, la educación, los recursos naturales, etc., etc….

Como se puede observar claramente, el rescate tiene un trasfondo más que oscuro y dudoso, pues busca garantizar el dinero del poderoso sistema financiero y darle una vuelta más a la tuerca de la expoliación de la población, y como esto es muy fuerte que de ser presentado así la población se revelaría, lo llaman de una forma muy bonita: rescate, de modo que la gente en vez de perder la razón por la ira, más bien se sienta agradecida.

Si a nuestra familia en lugar de pagarle la deuda le dieran pleno empleo, el resultado final será el mismo, o mejor dicho, no será el mismo, puesto que la familia en realidad sí recuperaría sus privilegios pero el banco no se quedaría con la casa de la familia, ni la obligaría a trabajar por un bajo sueldo, por lo que el banco no tendría un buen negocio con hacer un rescate efectivo a la familia, pues el banco no sólo está interesado en recuperar el dinero que prestó, sino en quedarse con el mayor número de bienes de la familia (país), y poner a todos sus miembros a trabajar barato para sus empresas sin que le pidan educación, ni salud, ni banalidades por el estilo que nada ayudan al progreso económico.

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