Retiro de trabajador amparado por fuero sindical – No es necesario permiso del juez cuando el contrato termina por mutuo acuerdo o por renuncia voluntaria

En ninguno de los dos casos procede reintegro del trabajador ni pensión sanción, a menos que se pruebe que el consentimiento del trabajador se obtuvo con error, fuerza o dolo.

Todos sabemos que para poder despedir a un trabajador amparado por  fuero sindical, o para trasladarlo a otro municipio o establecimiento de la misma empresa o para desmejorarlo en sus condiciones de trabajo, es indispensable adelantar previamente un proceso especial encaminado al levantamiento de dicho fuero, el cual se tramita ante la justicia ordinaria. O sea que el despido, el traslado o la desmejora  sólo pueden llevarse a cabo cuando ha quedado en firme la sentencia que levanta el fuero y  autoriza el retiro, el desplazamiento o la desmejora.  Y el juez sólo proferirá sentencia en tal sentido cuando las pruebas que se le han aportado no dejen duda de la responsabilidad del trabajador en la comisión de las faltas que se le imputan y siempre y cuando éstas sean de tal gravedad que hagan imposible o manifiestamente inconveniente la continuación del contrato.

También se sabe que si el empleador omite dicho trámite y despide, traslada o desmejora al trabajador, éste puede adelantar un proceso judicial en procura de que se ordene su reintegro, reinstalación o reivindicación.  Esta acción también se surte a través del llamado proceso de fuero sindical.

Como se advierte, en el primer caso quien demanda es el empleador y en el segundo, el trabajador. El primero es uno de los pocos casos en que el empleador funge como demandante, pues en materia procesal laboral la mayoría de las veces es el trabajador quien actúa como demandante.

Hecha las anteriores precisiones, pasamos a ocuparnos de las situaciones a que se refieren el título y subtítulo de esta columna. Y para ello tomamos como referente el siguiente caso tomado de la vida real.

Un trabador demandó a BAVARIA S. A. aduciendo lo siguiente:

  1. Que laboró al servicio de Malterías de Colombia S.A. durante más de 26 años y medio.
  2. Que dicha empresa inicialmente fue absorbida por Bavaria S.A., y luego fue cerrada (13 de julio de 2001).
  3. Que él hizo parte de la organización sindical Sintrabavaria;
  4. Que entre la demandada y el Ministerio del Trabajo se orquestó la realización de un acuerdo conciliatorio con el actor, con el fin de simular un retiro voluntario, cuando en la realidad lo que se derivó fue un auténtico despido sin justa causa.
  5. Que en febrero de 2005 solicitó la pensión de jubilación, la cual fue negada, pese a que cumplía con los requisitos establecidos en la Convención Colectiva de Trabajo.
  6. Que fue «presionado y engañado» al suscribir el acta de conciliación, pues él nunca solicitó la celebración de dicho acuerdo, sino que fue la empresa quien lo hizo
  7. Que al momento del despido era miembro de la Junta Directiva del Sindicato de Bavaria S.A. y, por tanto, gozaba de fuero sindical;
  8. Que la demandada no tramitó el levantamiento del fuero sindical ni notificó al sindicato de su despido,
  9. Que la Convención Colectiva prohíbe la terminación de los contratos de trabajo sin justa causa cuando el trabajador tenga ocho años o más de servicios continuos y que en tal caso debe darse aplicación al art. 8° del D. 2351/1965; que la demandada realizó un recorte de personal debido a que iba a cerrar intempestivamente la planta de «Malterías de Techo» y por ello lo «presionó para que se acogiera a un plan de retiro voluntario.

La empresa se opuso a las pretensiones de la demanda. Y propuso como excepciones previas la de prescripción de la acción laboral por haber transcurrido más de tres años desde la fecha en que se suscribió el acta de conciliación -25 de septiembre de 2000- y el día en que presentó la demanda -6 de junio de 2006-, y la de cosa juzgada. Como excepciones de fondo planteó varias, entre ellas, las que denominó: a) Validez y eficacia de la conciliación, b) Acogimiento del actor al plan de retiro voluntario ofrecido por Malterías de Colombia S.A., c) Pago, d) Prescripción de la acción laboral, etc.,

Mediante sentencia del 27 de febrero de 2009, el a quo  declaró probada la excepción de prescripción propuesta por la accionada y la absolvió de las peticiones incoadas por el demandante, a quien le impuso el pago de las costas procesales.

Al resolver el recurso de apelación interpuesto por el demandante el Tribunal revocó el numeral primero del fallo impugnado y lo confirmó en todo lo demás.

El Tribunal precisó que eran dos los motivos de inconformidad del actor: uno, que al momento de suscribir el acta de conciliación gozaba de fuero sindical y no se obtuvo permiso para su despido y, otro, que el reconocimiento y pago de una pensión de jubilación convencional, «no está sometida a prescripción como lo dedujo el juez primigenio».

Sobre el primero concluyó que para el caso en estudio resultaba irrelevante si el trabajador era o no aforado al momento de la terminación del contrato de trabajo, puesto que  cuando éste termina por mutuo acuerdo el empleador no requiere autorización previa del juez laboral, porque son las partes quienes voluntariamente manifiestan su deseo de terminar el vínculo por mutuo acuerdo, razones suficientes, para denegar este motivo de inconformidad».

Respecto del segundo reproche, determinó que el a quo incurrió en error al declarar probada la excepción de prescripción «en cuya envoltura se fue la pensión de jubilación convencional», pues señaló que conforme lo ha determinado la Corte Suprema de Justicia «el derecho a la pensión no es susceptible de prescripción». Y en su lugar concluyó que el contrato de trabajo entre las partes no terminó de manera injusta sino por mutuo acuerdo entre las partes.

Resaltó que en este caso el acuerdo conciliatorio se efectuó de conformidad con la ley, porque lo conciliado era conciliable y el demandante no había probado que su consentimiento expresado en este acto hubiese estado viciado en error, fuerza o dolo, y destacó que éste había recibido sin ningún reparo una bonificación  por la terminación del contrato de trabajo, por lo que la conciliación suscrita por las partes tenía fuerza de cosa juzgada.

El trabajador interpuso el recurso de casación contra la sentencia del Tribunal.

En su estudio la Corte encontró acertados los argumentos y la decisión del Tribunal y por lo mismo dejó en firme la sentencia de segunda instancia, o sea, que no la casó.

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Una opinión
  1. carlosjulio dice:

    Buenos dias.Presenté una demanda contra Colpensiones porque el porcentaje de la liquidacion quedó errada. El Juzgado 12 de Barranquilla fallo a mi favor en contra de Colpensiones, ya que fué muy evidente el error. Este proceso paso a la sala laboral hace 9 meses, voy y me dicen que aun no han fallado. Qué derecho me asiste para solicitar a la Magistrada del caso que proceda con la respuesta? Ellos (los magistrados) tiene venciminetos de términos? Ya tengo 70 años. Gracias por su respuesta

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