Ripple: la nueva estrella en el universo de las criptomonedas

Por

De todas las monedas que han aparecido después del éxito de Bitcoin, una de las más interesantes es Ripple.

Al hablar de Ripple, nos referimos a tres cosas:

  • Un protocolo basado en la tecnología blockchain
  • La empresa que desarrolla aplicaciones basadas en dicho protocolo
  • Una criptomoneda que sirve para intercambiar valor

Vamos a analizar qué es lo que hace diferente a Ripple respecto a otras tecnologías.

La promesa incumplida de Bitcoin

Bitcoin nació en un momento de profunda crisis de la industria bancaria. Uno de sus objetivos era crear un medio de pago que no estuviera sujeto a las directrices de entidades que habían demostrado no velar por los intereses de todos los participantes del mercado.

Años después, Bitcoin ha demostrado la robustez de su protocolo para resistir a los ataques de hackers. Además, el éxito de Bitcoin ha creado un ecosistema de nuevas empresas basadas en la tecnología blockchain. Todo eso es, sin duda, positivo.

Sin embargo, existen muchas dudas sobre la capacidad de Bitcoin de convertirse en una divisa de referencia. Uno de los problemas más evidentes es la dificultad para escalar la red a un nivel que permita la tramitación de pagos a escala mundial. Otro problema son las enormes fluctuaciones de valor de Bitcoin en los mercados de cambio, que pueden ser una buena noticia para los inversores y especuladores, pero suponen un hándicap para la adopción de la moneda por otros actores, como los bancos o los comercios.

Además, desde el punto de vista de los consumidores, Bitcoin sigue planteando problemas de usabilidad que están lejos de haber sido resueltos.

Este es el hueco de mercado en el cual Ripple quiere incidir. Ripple se presenta como un medio de intercambio de valor para transacciones interbancarias y envíos de dinero entre países. Simplificando bastante, podríamos entender a Ripple como un Bitcoin especializado en el ámbito de las transferencias bancarias.

Ripple y la intermediación bancaria

Cuando queremos hacer una transferencia de dinero a la cuenta de otra persona, existen procesos muy complejos que deben ser ejecutados tanto por el banco emisor como por el banco receptor. Todos esos procesos se justifican en la necesidad de asegurar que la transferencia de fondos es realizada entre partes acreditadas y que no existe ningún fraude.

En el caso de que la transferencia sea internacional, es posible que existan terceras partes que deban intermediar en la operación. Esto añade costos adicionales que incrementan las comisiones a pagar.

Ripple intenta solucionar este problema mediante la tecnología blockchain. El principio de funcionamiento es el mismo que en otras aplicaciones de la cadena de bloques. Se crea una red de nodos que tienen varias funciones:

  • almacenar el registro de transacciones
  • validar las transacciones
  • actualizar el registro cuando se produzca una nueva transacción

Igual que en el caso de Bitcoin, en Ripple, no todos los nodos tienen la misma función. En Bitcoin, existen nodos que tienen la función de registrar las transacciones. Estos nodos son denominados “mineros”. En Ripple también hay un tipo especial de nodos que escriben en el registro las nuevas transacciones. Se llaman “validadores”.

Pero ¿cómo estar seguros de que esos nodos no intentarán falsificar la información del registro incluyendo transacciones que les favorezcan? Es aquí donde las soluciones que plantean Bitcoin y Ripple difieren radicalmente.

El problema del consenso

En cualquier red basada en la tecnología de la cadena de bloques, el problema fundamental es el llegar a un consenso sobre el estado del registro. Si no existiera consenso, los saldos de una misma persona podrían ser diferentes en según a qué nodo preguntemos. Precisamente esto es lo que se quiere evitar aplicando la tecnología blockchain. Queremos estar seguros de que todas las partes conocen y están de acuerdo en los saldos (o estado) de cada participante.

En Bitcoin se usa el método llamado de “prueba de trabajo” (en inglés “proof of work” o PoW). Este método consiste en permitir realizar actualizaciones en el registro a aquellos nodos que hayan realizado un trabajo. Este trabajo es un cálculo complejo basado en criptografía. Si eres un nodo “minero” y has encontrado una solución al problema (que va cambiando constantemente) es debido a que has invertido tiempo y energía en calcular la solución. Además, esa función se remunera con un pago en bitcoins.

La ventaja de la “prueba de trabajo” es que dificulta enormemente la posibilidad de que alguien pueda falsificar la cadena de bloques. Para hacerlo, necesitaría una potencia de cálculo descomunal que le permitiera superar a todos los demás participantes de la red para así realizar registros fraudulentos.

En el caso de Ripple, no existe una prueba de trabajo, sino que se opta por un sistema reputacional en el cual los nodos validadores (que son aquellos que actualizan el registro) se cualifican en función de la probabilidad de colusión entre ellos.

Las transacciones pendientes de ser incluidas en la cadena de bloques son sometidas a la aprobación de un subconjunto de nodos validadores cuya reputación en el sistema permite suponer que no están trabajando conjuntamente para falsificar la cadena de bloques.

Si por cualquier circunstancia, un nodo validador comenzara a manipular el registro, sería excluido del subconjunto de nodos validadores, con lo cual no conseguiría alcanzar su objetivo.

La diferente perspectiva de Ripple al abordar el problema del consenso tiene repercusión en su escalabilidad ya que aumenta el número de transacciones por segundo que se pueden realizar. Por ello, muchos bancos están realizando ya pruebas piloto con Ripple. Ripple está alcanzado un nivel de aceptación en la industria muchos más elevado que Bitcoin, ya que se dirige a un nicho muy específico del mercado de medios de pago y para los bancos representa una oportunidad de ahorrar muchos costes sin desmantelar la infraestructura de pago dirigida a los consumidores.

Gracias a ello, Ripple ha alcanzado el tercer puesto en capitalización entre las criptomonedas detrás de Bitcoin y Ethereum y es probable que crezca exponencialmente durante los próximos años.

Contenido relacionado:
Gerencie.com en su correo.

Suscríbase y nosotros colocaremos en su bandeja de entrada la mejor información que generamos diariamente.


Déjenos su opinión

En Gerencie.com está permitido opinar, criticar, discutir, controvertir, disentir, etc., pero debe hacerlo con respeto, sin insultar y sin ofender a otros.

Información legal aplicable para Colombia.