Si el trabajador reclama el pago de horas extras debe probar que las laboró

Por

El trabajo extra no remunerado es el común denominador de casi todas las relaciones laborales en nuestro país. Muchos trabajadores se ven obligados a laborar horas extras que la empresa nunca paga y reclamarlas judicialmente no es tan fácil como parece por cuanto la carga de la prueba le corresponde al trabajador.

Sí, quien alega debérsele un derecho es quien debe probar la existencia de ese derecho (a no ser que a le considere una presunción a favor del trabajador),  y tratándose de horas extras en muchos casos resulta materialmente imposible demostrar que se ha laborado tiempo extra.

Esto se debe a que las empresas no llevan un registro de trabajo extra. Son muy pocas las empresas que registran el ingreso y salida de los trabajadores, y menos llevan un registro del trabajo suplementario realizado por cada trabajador, lo que hace difícil al trabajador reunir pruebas documentales sobre el trabajo extra realizado, quedando limitado a la prueba testimonial que no siempre es posible.

Respecto a la carga de la prueba cuando se reclaman horas extras dijo la sala laboral de la Corte suprema de justicia en sentencia 45931 del 22 de junio de 2016 con ponencia del magistrado Gerardo Botero Zuluaga:

«Es que en verdad la demanda se exhibe débil e inconsistente, toda vez que si el actor aspiraba a obtener en un juicio laboral, por ejemplo el pago de horas extras, dominicales y festivos y, por ende, el reajuste de sus prestaciones sociales, era menester asumir la carga procesal de indicar, en forma diáfana y cristalina, las razones y soportes de su inconformidad. Las súplicas generales o abstractas, a no dudarlo, lesionan frontalmente los derechos de defensa y contradicción, ya que ponen a la contraparte en la imposibilidad de asumir una oposición congruente frente a lo que se implora.

Aquí, es importante recordar, que para que el juez produzca condena por horas extras, dominicales o festivos las comprobaciones sobre el trabajo más allá de la jornada ordinaria han de analizarse de tal manera que en el ánimo del juzgador no dejen duda alguna acerca de su ocurrencia, es decir, que el haz probatorio sobre el que recae tiene que ser de una definitiva claridad y precisión que no le es dable al juzgador hacer cálculos o suposiciones acomodaticias para determinar el número probable de las que estimen trabajadas. Lo anterior, brilla por su ausencia.»

Y en la sentencia 47138  del 8 de marzo con ponencia del magistrado Fernando Castillo dijo lo siguiente:

«No es posible sin embargo, como lo plantea, que deba ser tenido en cuenta el patrón de horas extras y contabilizar por todo el tiempo de servicio el número máximo de horas permitido por la ley, pues no se trata de una presunción, sino que ello debe ser resultado de demostración una a una, de forma que solo se podrá declarar la causación en los días aquí acreditados»

Y en sentencia 47044 el 15 de febrero de 2017 con ponencia de magistrado Gerardo Botero dijo la corte suprema de justicia:

«No se indicó en la demanda ni se demostró en verdad, qué días efectiva y realmente trabajó el actor al servicio de la empresa demandada, ni los horarios efectivamente trabajados, razón por la que no es posible acceder a la pretensión del pago de tiempo de trabajo suplementario y complementario, recargos nocturnos, máxime que como lo tiene adoctrinado la jurisprudencia, no es dable suponer el número de horas extras o nocturnas laboradas, sino que requiere que estén debidamente invocadas y acreditadas, conceptos de los cuales se absolverá a la demandada»

Bien complicado para el trabajador aportar el acervo probatorio que cumpla los requisitos exigidos por la corte para acreditar la existencia de trabajo extra.

Conozca nuestra Guía Laboral 2018

Contenido relacionado:
Gerencie.com en su correo.

Suscríbase y nosotros colocaremos en su bandeja de entrada la mejor información que generamos diariamente.


Déjenos su opinión

En Gerencie.com está permitido opinar, criticar, discutir, controvertir, disentir, etc., pero debe hacerlo con respeto, sin insultar y sin ofender a otros.

Información legal aplicable para Colombia.