Sujeción pasiva del impuesto a la riqueza. ¿Persisten los problemas?

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Queremos llamar la atención sobre un tema que si bien parece superado, presenta dificultades prácticas en la determinación del impuesto a la riqueza. Se trata de la sujeción pasiva de dicho impuesto, señalada en el parágrafo del artículo 3 de la ley 1739 de 2014 donde dice:

“PARÁGRAFO. Para determinar la sujeción pasiva a este impuesto, las sociedades que hayan llevado a cabo procesos de escisión y las resultantes de estos procesos, a partir de la vigencia de la presente ley y hasta el 1o de enero de 2015, deberán sumar las riquezas poseídas por las sociedades escindidas y beneficiarias, a 1o de enero de 2015.

Para determinar la sujeción pasiva a este impuesto, las personas naturales o jurídicas que hayan constituido sociedades a partir de la vigencia de la presente ley y hasta el 1o de enero de 2015, deberán sumar las riquezas poseídas por las personas naturales o jurídicas que las constituyeron y por las sociedades constituidas a 1o de enero de 2015, teniendo en cuenta en este último caso la proporción en la que participan los socios en las sociedades así constituidas”.

Hacemos énfasis en el segundo inciso del parágrafo, el cual señala que cuando las personas naturales o jurídicas hayan constituido sociedades desde la vigencia de la ley (23 de diciembre de 2014) hasta el 1 de enero de 2015, deben sumar las riquezas poseídas tanto de quienes la constituyeron como de las constituidas teniendo en cuenta la participación de los socios.

Se trata de una norma antiabuso que trata de evitar la erosión de la base del impuesto a la riqueza, pues como todos sabemos de la base gravable se pueden detraer el valor patrimonial de las acciones poseídas en sociedades nacionales.

La problemática planteada radica que la norma quedó totalmente redactada en función de la “sujeción pasiva” y no en función de los demás elementos de la obligación tributaria como la base gravable.

Supongamos que una persona natural con una riqueza de 1.200 millones decidió constituir una SAS el 25 de diciembre de 2014 por una suma de 700 millones, claramente sigue teniendo los mismos 1.200 millones.

Solo que su base gravable ya no serán los 1.200 millones, sino que en caso de no tener deudas, su base gravable será de 500 millones, pues se restan los 700 millones de las acciones.

La norma lo que buscó era precisamente evitar estas situaciones, y buscó que en todo caso se tributara en el caso del ejemplo sobre los 1.200 millones.

Pues bien, la DIAN en concepto 24178 de 2015 trató de dilucidar la situación sin éxito alguno, pues a pesar de extender los efectos  a la base gravable, el argumento dado en el ejemplo señala que al constituir la sociedad “se disminuye su riqueza”, cuando en realidad la riqueza sigue siendo la misma.

Lo anterior, motiva a señalar que la discusión en relación a la sujeción pasiva continua, y solo una interpretación bajo el principio del “efecto útil de las normas” podría medianamente zanjar la discusión.

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Una opinión
  1. victor leon rocha Dice:

    Extraordinarias ayudas para nuestra profesion de Contadores y Consultores!!!

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