Preguntas recurrentes frente al divorcio y la cesación de efectos civiles de matrimonio eclesiástico

No obstante en multicidad de medios impresos, visuales y virtuales tratarse profusamente diversos aspectos atinentes a la institución del matrimonio, ya civil, ya eclesiástico, haciendo eco de las inquietudes de nuestros amables visitantes, daremos sencilla respuesta puntual a diversos interrogantes que hemos decantado, con la salvedad que si hemos omitido alguno, procederemos a responderlo al interior de este apartado. 

Las capitulaciones matrimoniales

No obstante en editorial previo haber tratado el tema de las capitulaciones matrimoniales en cuanto si estas evitan el nacimiento de la sociedad conyugal, hemos encontrado en la consulta profesional como en virtud de las diferentes inquietudes de nuestros amables visitantes que la simple concepción de la figura sigue siendo obscura y producto de la misma, sus beneficios malentendidos originan reacción a  su acogimiento, razón por la cual teorizaremos sobre el particular.

De las obligaciones naturales al liquidar la sociedad conyugal

Uno de nuestros amables visitantes nos deja esta inquietud que consideramos importante socializar en razón de la trascendencia del concepto por lo que la traemos a referencia: 

“…Cómo se llama técnicamente cuando en un divorcio se quiere dejar en el documento (de mutuo acuerdo) identificada una deuda que fue adquirida de palabra (sin documentos que soporten)  por la sociedad conyugal con un particular.
No se quiere se vender ningún patrimonio, sino que uno de los dos conyugues la asume completamente, pero se quiere dejarlo registrado en el documento como una obligación, pero insisto, no hay un documento que lo pueda evidenciar…”

Consecuencias del divorcio de matrimonio civil o cesación de efectos civiles del matrimonio eclesiástico

Existiendo consecuencias de orden legal, social, familiar, laboral y emocional, en nuestra exposición, nos centraremos exclusivamente en las de naturaleza legal, y al efecto tenemos dos puntos claramente diferenciados aunque coinciden en algunos aspectos; así, de una parte, las consecuencias derivadas de la Sentencia de Divorcio, y de otra, las consecuencias derivadas del Divorcio Express, o ante Notario, las cuales trataremos simultáneamente.

Los celos como causal de divorcio

¿Los celos son causal de divorcio o cesación de efectos civiles de matrimonio eclesiástico? 

Sin entrar en los pormenores del intríngulis que pudo o no, dar origen a una Sala de Revisión de Tutelas integrada por dos Magistradas y un hoy cuestionado Magistrado de la Corte Constitucional, por las razones adicionales que fueran, y que en un doble play revoca Sentencia de Tutela proferida por el 11 de octubre de 2013 por la Sala de Casación Civil de la Corte Suprema de Justicia, que a su vez había confirmado la dictada el 11 de septiembre 2013, por la Sala de Familia del Tribunal Superior de Bogotá que había declarado improcedente la acción de tutela contra sentencia judicial, dejando sin valor ni efecto sentencia del Juzgado 4º de Familia de Bogotá dentro del proceso de divorcio que fuera desfavorable a la actora funcionaria de la “Oficina de Asuntos Internacionales de la Fiscalía General de la Nación”, para que en su lugar se profiriera una nueva sentencia favorable a esta, selección de tutela que aun causa resquemor en la suerte de la favorecida, cuando cientos de tutelas previas de mujeres humildes en peores circunstancias que no laboran en estas oficinas claves de la Fiscalía, fueron ignoradas y solo quedaron en el bulto del archivo, continuando sometidas a su propia suerte.

El consentimiento de ambos cónyuges en el divorcio

El consentimiento de ambos cónyuges como causal de divorcio/cesación de efectos civiles de matrimonio eclesiástico. 

Novena y última causal establecida en el Artículo 6º de la Ley 25 de 1992, en su momento histórico se consideró de avanzada al enfrentar porque no, de manera directa las arcaicas convicciones eclesiásticas en cuanto que “lo que Dios une solo la muerte lo separa” haciendo eco de la realidad material en cuanto que precisamente el mutuo consentimiento para el matrimonio “por la iglesia”, de igual forma debía ser reconocido y primar para la cesación de sus efectos civiles, reconociéndose así en el “Divorcio Express”, una institución necesaria para la salud mental de la familia, ya que cuando se hace imposible la sana convivencia de los conyugues, mantener una unión “por los hijos” o “porque lo manda dios”, carece de sentido alguno distinto a equivocados e ignaros principios de psicología de pareja.

Separación por más de dos años como causal de divorcio

La separación de cuerpos, judicial o de hecho, que haya perdurado por más de dos años como causal de divorcio/cesación de efectos civiles de matrimonio eclesiástico. 

Octava causal establecida en el Artículo 6º de la Ley 25 de 1992, considerada como la norma de mejor contenido social correspondiente con la realidad histórica nacional del momento, en cuanto que, para 1992, el número de matrimonios disminuía exponencialmente frente al aumento de separaciones unilaterales o consensuadas que quedaban irresolutas en sus componentes económicos y civiles, toda vez que hasta entonces, solamente el cónyuge inocente era el único facultado legalmente para solicitar el divorcio de matrimonio civil o, la cesación de efectos civiles de matrimonio eclesiástico, de tal forma que hizo carrera aun profundamente arraigada que el cónyuge inocente no concediera el divorcio o la separación, a manera de venganza  "para castigar a su cónyuge", hasta el punto que aún hoy se escucha en la consulta profesional con poderosa equivoca convicción " doctor, es que yo no le doy a dar el divorcio"

Conducta tendiente a corromper al otro cónyuge como causal de divorcio

La conducta tendiente a corromper al otro cónyuge o descendientes, o a quienes vivan bajo el mismo techo como causal de divorcio/cesación de efectos civiles de matrimonio eclesiástico. 

Séptima

Enfermedad grave como causa de divorcio

Enfermedad o anormalidad grave e incurable, física o síquica, de uno de los cónyuges, que ponga en peligro la salud mental o física del otro cónyuge e imposibilite la comunidad matrimonial como causal de divorcio/cesación de efectos civiles de matrimonio eclesiástico. 

Uso habitual de sustancias alucinógenas como causal de divorcio

El uso habitual de sustancias alucinógenas y estupefacientes, salvo prescripción médica como causal de divorcio/cesación de efectos civiles de matrimonio eclesiástico.

Quinta causal establecida en el Artículo 6º de la Ley 25 de 1992, que aunque pareciera ser lapidaria en el diario ejercicio de la profesión, no lo es, por lo que, sin pretender ser médicos, psicólogos ni forenses, nos ocuparemos de la forma más académica posible, en precisar ciertas circunstancias que se han venido satanizando.