Tolerar reiterativamente una falta grave a un trabajador puede impedir que dicha causa se califique como justa para su posterior despido

El derecho laboral puede ser caprichoso e impredecible y se pueden dar situaciones como la del empleador que tolera de forma reiterada conductas o dediciones del trabajador que son calificables como graves y que podrían dar lugar a un despido justificado, y qua el ser toleradas y permitidas pueden perder la calificación de graves al mediar una especie de aceptación tácita.

Es el caso que nos trae una sentencia de la sala laboral de la corte suprema de justicia donde se plantea el caso de un gerente que estando obligado a consultar a la junta directiva antes de incrementar el sueldo de los empleados y el suyo propio, no lo hizo, situación que se repitió durante varios periodos de tiempo, y cuando la empresa quiso despedirlo en razón a ello, el tribunal consideró que no era procedente debido a que había existido una aceptación tácita en vista al silencio que la empresa guardó durante largo tiempo a pesar de conocer que el gerente estaba tomando este tipo de decisiones sin consultar a la junta directica como era su deber.

Dijo la corte al respecto en sentencia del 2 de agosto de 2011, expediente 41183:

Si bien es cierto que la demandante omitió someter a la aprobación de la Junta Directiva de la sociedad demandada el incremento de los salarios de los trabajadores de la empresa, inclusive el suyo, no obstante que en los estatutos sociales se requería dicho aval, esa circunstancia no desquicia la conclusión del Tribunal en cuanto consideró que como ese proceder venía ejecutándose desde el año de 1998, sin objeción alguna por parte de la sociedad, la pasividad en ese sentido debía entenderse como una aceptación tácita.

En efecto, el razonamiento anterior no infringe precepto sustancial alguno, en la medida en que la ausencia de objeción de la sociedad demandada sobre el proceder del gerente general, el cual además era repetitivo y reiterado, conduce a inferir su convalidación tácita, pues no existe norma legal que prohíba obtener una deducción en ese sentido, máxime que la Junta Directiva conocía sobre el tema y lo había tratado en sus sesiones, tal como lo dio por acreditado el Tribunal, según la declaración del revisor fiscal (xxxx), aspecto fáctico que no es controvertible en atención a la vía de ataque que se seleccionó.

Este antecedente jurisprudencial, que aunque al final no sirvió para revocar el despido debido a que habían otras causas que la corte suprema consideró válidas, si es una voz de alerta que obliga al empleador a ser diligente en la aplicación del reglamento interno de trabajo o de las cláusulas contractuales, para impedir que por no hacer las cosas en el debido tiempo, pueda resultar imposible despedir a un trabajador aun cuando puedan existir justas causas.

No se trata de despedir al empleado a la primera falta que cometa, sino que se hagan los llamados de atención respectivos para dejar evidencia de que la empresa no incurrió en la llamada “aceptación tácita” del comportamiento del trabajador, y que por el contrario reiteradamente llamó la atención del trabajador sin que este corrigiera la conducta endilgada.

Conozca nuestra Guía Laboral 2017

Contenido relacionado:
Compartirlo
Gerencie.com en su correo.

Suscríbase y nosotros colocaremos en su bandeja de entrada la mejor información que generamos diariamente.


Déjenos su opinión

En Gerencie.com está permitido opinar, criticar, discutir, controvertir, disentir, etc., pero debe hacerlo con respeto, sin insultar y sin ofender a otros.

Información legal aplicable para Colombia.