Trabajadores no podrán ser despedidos si su pareja está embarazada o en lactancia

Por

Para el caso tendría que mediar autorización del inspector de trabajo, y en su defecto, del alcalde del lugar. 

El ciudadano Wadys Tejada Flórez presentó ante la Corte Constitucional demanda de acción de inconstitucionalidad  contra el numeral 1º del artículo 239  y numeral 1º del artículo 240 del Decreto Ley 2663 del 5 de agosto de 1950 por medio del cual se expide el Código Sustantivo del Trabajo.

Las normas mencionadas señalan:

Artículo  239. Prohibición de despedir.

1. Ninguna trabajadora puede ser despedida por motivos de embarazo o lactancia.

(…)”

Artículo 240. Permiso para despedir.

1. Para poder despedir a una trabajadora durante el período de embarazo o los tres meses posteriores al parto, el empleador necesita la autorización del Inspector de Trabajo, o del Alcalde Municipal en los lugares en donde no existiere aquel funcionario.

 Advierte el demandante en su escrito introductorio que las normas que se vienen de transcribir establecen una estabilidad reforzada para la mujer trabajadora en estado de embarazo o lactancia, en concordancia con los principios mínimos fundamentales establecidos en el artículo 53 de la Constitución Política de Colombia, pero que tal estabilidad laboral reforzada no protege a la esposa o compañera del trabajador aunque dependa económicamente de éste y se encuentre en situación de embarazo o lactancia, con lo cual se desconocen principios y valores consagrados en la Constitución.

Al explicar las razones por las cuales dichos textos se consideran inconstitucionales, el demandante se apoya en el desarrollo jurisprudencial elaborado por la Corte Constitucional sobre la protección que debe recibir la mujer embarazada o en lactancia sin hacer distinción alguna entre la mujer trabajadora y la que depende económicamente de su esposo o compañero, e igualmente hace énfasis en el mandato constitucional que tiene el Estado en proteger y amparar a la mujer en estado de embarazo o lactancia, y “al niño o niña que está por nacer o que acaba de nacer.”

Destaca el actor que tanto el embarazo como la lactancia  gozan de máxima protección por las siguientes razones: i.) Porque en nuestro ordenamiento constitucional está protegida la maternidad y ii.) Porque en el ordenamiento internacional por virtud del bloque de constitucionalidad fue ratificada la convención sobre la eliminación de todas las formas de discriminación contra la mujer mediante la ley 51 de 1981, la cual establece en el numeral 2 del artículo 12 que “los Estados Partes garantizarán a la mujer servicios apropiados en relación con el embarazo, el parto y el período posterior al parto, proporcionando servicios gratuitos cuando fuere necesario y le asegurarán una nutrición adecuada durante el embarazo y la lactancia.” 

Y prosigue: “Tal situación obliga al Estado a brindar asistencia y protección a la mujer durante el embarazo y en la lactancia, sin que se le pueda exigir para el goce de este derecho requisito alguno, lo que afirma que el Estado tiene la obligación de brindar la asistencia y la protección a la mujer trabajadora en estado de embarazo como también a la mujer embarazada no trabajadora que depende económicamente de su cónyuge o compañero trabajador” 

Recuerda el accionante que la Corte Constitucional a través de su jurisprudencia ha tratado el tema de la protección de la mujer embarazada resumiéndola en los siguientes cuatro fundamentos constitucionales:

“El primer fundamento está señalado en el artículo 43 el cual “…) contiene un deber específico estatal en este sentido cuando señala que la mujer “durante el embarazo y después del parto gozará de especial asistencia y protección del Estado, y recibirá de éste subsidio alimentario si entonces estuviere desempleada o desamparada” Este enunciado constitucional implica a su vez dos obligaciones: la especial protección estatal de la mujer embarazada y lactante, sin distinción, y un deber prestacional también a cargo del Estado de otorgar un subsidio cuando esté desempleada o desamparada.”

El segundo fundamento constitucional comprende “la protección de la mujer embarazada o lactante de la discriminación en el ámbito del trabajo, habitualmente conocida como fuero de maternidad. El fin de la protección en este caso es impedir la discriminación constituida por el despido, la terminación o la no renovación del contrato por causa o con ocasión del embarazo o la lactancia.” 

El tercer fundamento constitucional es “la protección especial de la mujer en estado de gravidez deriva de los preceptos constitucionales que califican a la vida como un valor fundante del ordenamiento constitucional, especialmente el Preámbulo y los artículos 11 y 44 de la Carta Política. La vida, como se ha señalado en reiterada jurisprudencia de esta Corporación, es un bien jurídico de máxima relevancia. Por ello la mujer en estado de embarazo es también protegida en forma preferencial por el ordenamiento como gestadora de la vida que es.”

Y el cuarto fundamento constitucional es que “el especial cuidado a la mujer gestante ya la maternidad se justifica igualmente por la particular relevancia de la familia en el orden constitucional colombiano, ya que ésta es la institución básica de la sociedad que merece una protección integral de parte de la sociedad y del Estado (C.P. Art. 5º y 42), pues como ha sostenido esta Corte “si la mujer que va a tener un hijo, o la madre que acaba de tenerlo, no recibieran un apoyo específico, los lazos familiares podrían verse gravemente afectados.” 

Pues bien, la Corte Constitucional encontró razonables los argumentos expuestos por el demandante y en tal virtud acogió la ponencia que presentó sobre el caso el magistrado Luis Ernesto Vargas, y condicionó las normas demandadas.

De esa manera el fuero de maternidad se extiende a todas las mujeres que se encuentren en estado de embarazo o lactancia y dependan económicamente de sus parejas para su sostenimiento. La medida aplica también cuando se trate de padres adoptantes y en caso de parejas homosexuales.

En conclusión, en adelante para despedir a un trabajador cuya pareja dependa económicamente de él y se encuentre embarazada o en lactancia, el empleador deberá solicitar y obtener previamente la respectiva autorización del inspector de Trabajo y, en su defecto, del alcalde.

Conozca nuestra Guía Laboral 2018

Contenido relacionado:
Gerencie.com en su correo.

Suscríbase y nosotros colocaremos en su bandeja de entrada la mejor información que generamos diariamente.


Déjenos su opinión

En Gerencie.com está permitido opinar, criticar, discutir, controvertir, disentir, etc., pero debe hacerlo con respeto, sin insultar y sin ofender a otros.

Información legal aplicable para Colombia.